https://twitter.com/carolcarol91

martes, 24 de mayo de 2016

LA VEGA ES DEL TORO

Estas semanas estoy muy contenta, gracias a una noticia que también mi entorno ha recibido con entusiasmo y es la prohibición del lanceo al Toro de la Vega. Sí, ojalá pudiésemos estar hablando de la abolición total de este "festejo", pero de momento hará falta mucha más presión social para conseguir que desaparezcan los animales en cualquier festividad de este país y eso es misión de todos, sólo la unión hace la fuerza y por esta vez, aunque pareciese un milagro, se ha conseguido. Bien es cierto que habrá que esperar hasta septiembre para ver cómo se desenvuelve el día, aunque sabemos que van a desencajonar un toro que correrá como en un "encierro común" por la vega de Tordesillas, donde no hace mucho Rompesuelas agonizaba con su cuerpo cubierto de sangre, en el mismo lugar donde también lo hicieron Elegido, Volante o Vulcano. No olviden esos nombres que un día fueron expuestos a un espectáculo repulsivo en el último día de sus cortas existencias. 

Hace poco leí un artículo que hablaba sobre tauromaquia y se mencionaba una frase que me pareció curiosa. "Lo evidente es difícil de demostrar". Esa frase me hizo pensar y la verdad es que podría aplicarse a cualquier circunstancia de la vida, pero cuando la empleas hablando de este tema, encaja igual de bien que el zapato de cristal al pie de Cenicienta. 
Un toro no es un perro, evidentemente, un toro se mueve por instinto puro y duro y no alberga los sentimientos de un can, que a lo largo de los siglos ha sido adaptado al ser humano, como su compañero más fiel. Un toro, según dicen, pasa sus cinco años de media de vida, como un verdadero rey, corriendo libremente por las dehesas, dicen de él que se cría para ello, que alimenta a mucha gente y que realmente se le respeta. Hasta ahí todo va bien, el problema es que todas esas excusas baratas, a mi parecer, no dan a nadie el derecho de exponer a un animal a un "espectáculo" donde su sangre va a ser aclamada por un público que ahí no ve un ser vivo. Porque si por un momento, cualquiera de los que pagan una entrada por ir a una plaza de toros o se pasean triunfantes por las calles de un pueblo que cree que sus tradiciones están por encima del bien y del mal, se pararan a meditar que eso que tienen ante sus ojos, cansado, asustado, aturdido, acorralado y desangrado, siente dolor, quizás comprenderían por qué somo tantos (y somos mayoría) los que pedimos a gritos que desaparezca esto que algún día fue seña de identidad de un país, que desde luego, no está en el presente para alardear de cultura. 
"Lo evidente es difícil de demostrar", ¡y tan difícil! Pero lo evidente ante la ignorancia elegida y autoimpuesta por uno mismo con una venda en los ojos, más bien diría que es imposible de demostrar. Pero no hay que rendirse, no hay que cansarse. Yo también un día fui partícipe de los toros como diversión, también contribuí a lo que hoy veo salvaje y medieval. También estuve tras una barrera gritando cada vez que el toro se acercaba, ¡cómo si no tuviese yo más cosas que hacer en la vida! Pero llegó mi punto de inflexión, cuando los últimos años eso ya no me divertía. Cuando empecé a pensar. Cuando comenzó a darme más pena que risa y lloré escuchando un toro bramar de miedo mientras lo embolaban. En ese momento supe que algo no funcionaba y que no quería ser una más entre una multitud cuya empatía perdieron huyendo de un animal que no ha decidido estar ahí o quizás la perdieron en algún libro que nunca leyeron o puede ser que en esos viajes que aún les quedan por hacer, más allá del mundo de su pueblo y sus "tradiciones". No señalo a nadie con el dedo, pero sí generalizo, porque divertirse ante el sufrimiento de un ser vivo y lo peor de todo, no ser consciente de ello por tenerlo interiorizado, no es sano, no es normal, ni es razonable. Yo siempre intento respetar las aficiones de todas las personas, en la diversidad está el gusto, básicamente porque me agrada que también las mías sean respetadas, pero esto no sólo no puedo respetarlo, es que tampoco puedo aceptarlo, ni comprenderlo. Porque el mundo es maravilloso y alberga un millón de cosas que se pueden hacer sin dañar a aquellos que sienten y padecen, a aquellos que por tamaño son más fuertes, pero mentalmente son más vulnerables y el ser humano se aprovecha de ello. 
Así que por supuesto, la noticia del Toro de la Vega para mí ha sido muy importante y cuando me enteré no cupe en mí de alegría. Es hermoso cuando todo se va poniendo en su sitio, cuando la sociedad se une en una sola voz y se crean cosas tan fantásticas como esta. Porque no pararemos hasta conseguir un país libre de maltrato animal amparado en la más que desgastada palabra "tradición", y porque es mucho más bonito decir "evolución". Porque amo a los animales y por eso siempre estaré de su parte, hay que darles voz, nosotros que podemos y algún día no tendremos que replantearnos esto, porque simplemente será algo normal: el respeto al prójimo.
Si no lo ven mis ojos, que mis hijos sí lo vean. 




Adjunto un pequeño texto que escribí en julio de 2015: 

"El ser humano tiene un gran sentido de inferioridad, pues se mide a un animal en fuerza, aun sabiendo que este es cien veces superior, con armas artificiales inventadas para matar. 
Un cara a cara sería inviable, pero la diferencia es que un animal, jamás iría a territorio ajeno a medirse con trampas a un ser humano."


Hoy esta canción, porque cuando la escucho, aún logro creer en la humanidad. 

https://www.youtube.com/watch?v=Pe_Z4RVVZfU

"Si los hombres han llegado hasta la Luna, si desde Sevilla puedo hablar con alguien que esté en Nueva York, si la medicina cura lo que antes era una muerte segura, dime por qué no es posible nuestro amor".

lunes, 23 de mayo de 2016

DELIRIOS

Qué fácil sería caminar, rodar, girar, sentir o vivir si el diálogo fuese la única vía factible de comunicación. Un lugar (al que no llamaremos mundo), donde los gestos sean simplemente eso, gestos, sin doble rasero, ni esa intención de picardía que hace tanto enfadar a otro. Un lugar aparentemente sano, donde las flores crezcan con más colores primarios que nunca y donde la luz del sol sea nuestra única despreocupación real, con dorados flecos de felicidad. Un lugar ¿maravilloso?, en el que las personas se comprendan, donde una explicación valga y las palabras tomen una importancia inaudita y peculiar para conseguir un estado de ¿bienestar? jamás descubierto antes. 

Qué fácil sería, pues, rodar, girar, sentir o vivir, en un suelo habitable, repleto de asfalto y bocas llenas alimentadas de buen hacer. No habría rencillas, ni discusiones, ni peleas, ni guerras. No habrían clavos ardiendo, ni quebraderos de cabeza.

Qué sencillo sería, pues, aburrirse, morir, no equivocarse o dormir sin hablar, sin roncar, sin sonambulear. Qué espeluznantemente poco complicado sería precipitarse al vacío del abismo y pellizcarse sin sentir si uno está vivo. Cuántas vueltas de hoja por pasar nos quedarían pendientes a la espera de un instante que siempre parece ser pasado sin haber sido presente. Cuántos capítulos sin vivir se hubiesen quedado en el camino con esa esquinita doblada un día, marcando un stand by que se alargó en el tiempo, antes de este acabose. De esta NADA que ha estallado en mi cabeza, en forma de utopía, quizás. 
La NADA es la definición exacta del todo. Y el todo, es simplemente NADA.
Porque no habría NADA sin todo, ni todo sería posible sin NADA. Tan fácil como caminar o no hacerlo, como correr sin sofocar el corazón o mirar el sol marcharse una tarde de verano, sin erizarse en el cuerpo la piel interior. La que no se ve. La que hace que seamos incomprensibles como personas y entre personas. 

No piensen en este texto demasiado, jamás podría ocurrir y si ocurre, que sea fácil, pues. 

Carol.


Las nubes de tu pelo - Fito y Fitipaldis

https://www.youtube.com/watch?v=qdG2i-QqG54

"Lo mejor del sol, el brillo de la luna". 

lunes, 2 de mayo de 2016

NIÑOS, SOLUCIÓN FINAL.

Anoche estuve leyendo y leyendo, como he hecho tantas otras veces, información, páginas y blogs sobre el Holocausto. No durante todo el período del Tercer Reich, no de cuando Hitler llega al poder, de cuando se instala o de la Noche de los Cristales Rotos, sino desde esa parte llamada "solución final", cuando se construyó Auschwitz II en Bikernau; sí, a veces soy un poco morbosa y me gusta interesarme por las cosas más espantosas de la historia en profundidad, pero no puedo evitarlo.
Aunque en realidad anoche me centré especialmente en lo que a mí, a día de hoy, me sigue haciendo llorar cuando veo fotos o documentales y eso que no he visto El niño con el pijama de rayas (2006) -seré la única, por cierto-; sí, hablo de los niños, de lo que sin duda ha sido siempre la parte más vulnerable, perjudicada y contaminada a lo largo de los siglos. Leyendo hasta exprimir el último dato posible, me vino a la mente, en forma de flash y como si yo hubiese estado allí presente, el dolor y sufrimiento que ni tan siquiera les dio tiempo a sentir a todos aquellos niños que fueron separados de sus padres, inservibles para cualquier trabajo infrahumano al que eran sometidos los adultos y arrebatados de su alma para toda la eternidad, para terminar formando parte de unos libros de historia que no los mencionan. Porque en este mundo en el que vivimos, también actualmente y me atrevería a decir que de una forma mucho más descabellada, parece que la niñez está condenada a padecer los errores de nuestras enfermas mentes de "mayores". La historia nos lo grita continuamente y así es como lo vivieron los niños a los que sin piedad, se les condujo por una senda que los llevaría a la luz celestial sin darles opción a sus huesos crecer. Y entonces recordé una escena de La lista de Schindler (1993), cuando sale una niñita preciosa, con su abriguito rojo. Quien haya visto esta película sabrá que es en blanco y negro, sin embargo en esa escena, sólo su chaqueta se puede ver en color, el de la sangre derramada de la más absoluta inocencia. 
Unas escenas después, ese mismo abrigo se encuentra apilado en una montaña de objetos personales que ya no tienen ningún valor para quienes, sin excepción, han sido gaseados. Sí, esa niñita preciosa de tirabuzones, había sido ejecutada de una de las maneras más crueles que puedan existir: sin comprender. 
Como murieron todos y cada uno de los millones de niños aquellos días, aquellos días a los que Hitler puso el nombre, pero junto a él hubieron miles de manos que jamás miraron a los ojos a un niño, aun teniendo hijos. Esos que no consintieron que crecieran esas tiernas raíces, para que así, jamás se convirtieran en un enorme y alimentado árbol, que vengara a sus progenitores. 
Es curioso, porque en aquellos años, había mucha gente que desconocía lo que sucedía, pero fuese lo que fuese, debía estar bien, pues seguramente los judíos sólo querían quitar derechos y empleo a los alemanes verdaderos y auténticos, los que su "grupo sanguíneo determinaba su única raza posible para habitar ese país". Y nadie salió a la calle a gritar por esas personas, nadie fue la voz de esos niños, porque el pueblo consintió aquello, porque estaban de acuerdo. 
Fijaos, pongo el telediario todos los días, y veo niños hambrientos, sedientos, congelados o simplemente muertos en las costas, unos directamente, no tienen la opción, ni tan siquiera, de hacer el amago de buscar ayuda en cualquier otro país mientras a otros les cierran fronteras, les acorralan y les arrinconan. Leo y escucho a las personas civiles, los que considero como yo o como tú que me estás leyendo, que con la suficiente dureza en sus caras, acusan de lo mismo que los alemanes en su día hicieron con los judíos. Pero esta vez, con la comodidad que aporta escupirlo desde el sofá de casa. 
Y evidentemente a mí esto me da miedo, mucho mucho miedo, el que haya seres humanos que no sean capaces de ver más allá en los ojos de un niño; sin escrúpulos y sin razón. Que su dedo acusador señale almas puras que no saben por qué, ni cómo, ni cuándo. No entienden de crueldad, porque aún no les debería haber llegado la hora de conocerla. Como si no llevásemos suficientes cadáveres sin crecer cargados a nuestra espalda...
Y aún nos planteamos si sería posible que sucediera La Ola (2008) en la vida real. Por favor, queridos, si el peor Hitler que ha habido, hay y habrá en la historia, somos nosotros mismos. 

"Nunca es demasiado tarde para tener una infancia feliz".
Tom Robbins.



La canción de hoy se titula Children, como no podía ser de otro modo, de Robert Miles. todo un himno de mediados de los 90. 

https://www.youtube.com/watch?v=QwqmJilXxJY

Por los grandes olvidados de nuestra historia. Por ellos. Por los niños. 

lunes, 18 de abril de 2016

OPERACIÓN MANIPULACIÓN MAL HECHA

Ayer fui al cine, sí, al cine, ese lugar donde dos personas se dejan 20 euros por ver una película. Pero lo confieso, me gusta gastarme dinero en este lugar, porque disfruto, obviamente, sino sería un poco inútil gastármelo, ¿no? 
La cuestión es que no es ningún acontecimiento especial que una persona anónima como yo vaya al cine, pero en realidad quiero hablar de la película que vi, Objetivo: Londres.
Haré un resumen rápido y si alguien piensa verla, que deje de leer. 




Resulta que el Primer Ministro de Londres muere en circunstancias que por lo visto nadie se explica, la cuestión es que las personas estas de la élite no sospechan en ningún momento que pueda haber sido un asesinato (que lo es), porque como todos sabemos en el mundo no hay ni asesinos, ni intereses, y deciden celebrar un grandioso y multitudinario funeral con millones de personas y todos los representantes del mundo, sin haber recibido aún los informes que determinan cómo murió este hombre. Total, se reúnen todos allí, una señora hace de Merkel pero no se llama Merkel, otro hace de Manuel Valls pero tampoco se hace llamar así y así sucesivamente. Aquí como no tenemos gobierno, pues por lo visto no estábamos invitados al funeral. El que sí estaba era Obama, que tras someterse a varias operaciones quirúrgicas con el mismo cirujano que Michael Jackson, ahora es blanco y tampoco se llama Obama. A decir verdad no dicen su nombre en toda la película, simplemente se le llama Presidente. Algo totalmente normal, pues si tú eres, por ejemplo, fontanero, cómo no va a gustarte que tus colegas te llamen "fontanero", lo de los nombres propios está sobrevalorado. 



Venga voy al grano. Resulta que las fuerzas de seguridad que custodian el acto, son de mentira. Sí, sí. Son todos yihadistas del Boko Haram, pero como aquí le cambian a todo el nombre para que no haya rollos de derechos con esta gente, pues nada, son simplemente una banda de terroristas que vete tú a saber cómo, cuándo y dónde, han conseguido uniformarse de polis y oye, que no sé qué habrán hecho con la poli verdadera pero no está. Los han debido de matar a todos y nadie se ha enterado ni ha dado aviso a ciudades cercanas. Todo está en orden hasta que empiezan a disparar a destajo, provocando una carnicería, muriendo gente inocente (como suele pasar en estos casos). La pseudoMerkel es la primera en diñarla (qué suerte tienen en ese mundo paralelo), aunque su objetivo en realidad es Presidente (sí, el señor ese que se supone que es Obama más blanco que la leche pero del que se desconoce su nombre). Lo que no saben es que Presidente tiene un escolta al que debieron echar del cásting de Superman por molar muy fuerte y ser más mejor que el superhéroe. Pues este señor, él solito, consigue cargarse una banda entera de terroristas que disparan sin ton ni son, que lanzan granadas y que detonan bombas por todo Londres (por cierto, con unos efectos especiales del fuego que bueno, bueno y bueno, ni yo podría hacerlo mejor). 
Este señor en realidad tiene toda la pinta de querer algo más que una relación de trabajo con Presidente, pues cuando ya parece que está todo perdido, "presi" ha sido secuestrado y quieren matarlo en directo, él sigue ahí dando el callo por un hombre que no sabe defenderse solo de ninguna de las maneras y que pobrecito él, no sabía qué hacía ahí, por qué iban a por él y quién estaba detrás. Yo creo que el hombre ni siquiera sabía que era el presi de los EEUU y lo tenían engañadito. 




Finalmente y cuando están apunto de asesinarlo en un zulo al que llega perfectamente red de internet con comunicación a todas las televisiones de EEUU, incluidas las pantallazas estas gigantes de la Quinta Avenida de Nueva York, y todos los estadounidenses están expectantes, aparece el Escolta/Superman y se carga a los últimos cinco yihadistas (que por cierto eran unos chapuceros de tres al cuarto), sin despeinarse y sin quitarse el traje de chaqueta, y queda delante de todo su país como el superhéroe que es. Pero no se puede pasar por alto el contaros que antes de llegar al zulo, ya había vencido a todo un gran batallón (guiño a Aladdín) de islamistas malotes, porque el ejército estadounidense que finalmente se había decidido a mandar Morgan Freeman, que era el vicepresidente de los EEUU, (menudo papelón el suyo en esta película, lo tendré en cuenta cuando me quede sin papel higiénico) se hacen caquita y no se atreven a entrar en el zulo, así que Escolta/Superman entra solo y se lleva por delante a unos 200 del tirón, hasta que finalmente llega al encuentro con Presidente que está tan contento, porque le han salvado el culo de puro milagro. 
Y ya podéis averiguar el final, pues eso, un final de la hostia. Más feliz que una perdiz, nada previsible. 




Y así, esta película tan maravillosa y realista, te cuenta cómo la banda terrorista e islamista X (porque repito, no tiene puto nombre), está movida por un solo señor que es el mayor traficante de armas (y por lo que pintan en la peli, el único), que odia los EEUU de América sin motivo alguno y que su propósito es matar al pobre presi que no sabe ni por dónde le pega el aire. Sí, sé que es la continuación de Objetivo: La Casa Blanca, y que habrá unos argumento previos para semejante matanza y tal espectáculo,  por lo tanto qué menos que ponerte a tono para introducirte en la trama, dado que no se llama Objetivo: La Casa Blanca 2.0, sino que tiene otro nombre, ¿no?

En definitiva que además de mala, es un verdadero intento de manipulación ante los tiempos a los que nos estamos enfrentando, pensando que las personas somos auténticos gilipollas y que aquí los más malos son los "moros de mierda" (les falta decir eso en el film), que EEUU son buenísimos y que matar a Merkel es muy fácil. Intentando que nos traguemos el cuento de que América no tiene culpa de nada de lo que está sucediendo en los dos hemisferios del mundo. 
Por si no fuera suficiente lo que hay que aguantar día tras día en los medios de comunicación, ahora también se extiende al cine, cuando pagas VEINTE EUROS creyendo que vas a ver una buena película y de repente te encuentras ante una verdadera MIERDA intentando someter las mentes de un pueblo. 

Y hasta aquí puedo leer, no os gastéis un maldito céntimo en ir a ver este bodrio, porque os aseguro que saldréis con ganas de defecar hasta las entrañas. 




El tema de hoy el inolvidable American Pie versionado por Madonna. 

https://www.youtube.com/watch?v=wAticSct7Ys

"Bye bye Miss American Pie, drove my chevy to the levy but the levy was dry".


martes, 12 de abril de 2016

QUE NO TE ROBEN ABRIL

"Las cosas efímeras son mejores, porque no les da tiempo a caducar". 

Abril. 
Nunca me gustó especialmente este mes, posiblemente porque aparece en demasiadas canciones de esas que en ocasiones me gusta escuchar, pero como a mí nadie me lo ha robado, algo ha cambiado sin duda, y hoy abril sabe a vida. 

Un espléndido sol, fuerte, potente y consistente, anuncia un inminente verano. Es primavera en toda su plenitud y así comienzan a hacerlo notar las flores, saludando con sus múltiples manitas; las nubes, que ya saben caminar por separado, y el cielo, tan intensamente azul que acompleja hasta mirarlo. Nunca nada será tan celeste en el mundo, nada que el ser humano o las especies venideras consigan crear. Nada como la naturaleza, porque lo de ahí arriba, es más natura que todo lo que haya aquí abajo. Aunque cierto es, que se puede dudar de esta última frase, pues una simple ojeada a la clorofila potenciada con cada rayo emitido a años luz de distancia, basta para saber que abril también es bonito. Sí, es muy bonito. 
Hace calor, el suficiente para comenzar a dejar atrás las chaquetas poco amortizadas de ese cada vez más lejano invierno. Los días son largos, las horas de luz canalizan la alegría desde los ojos de quien ama esta temporada. Y no sé si el tren se acordará de pasar por esta estación del año, pero no hay problema, porque siempre quedará la siguiente. La auténtica, la verdadera, la reina entre las reinas. El verano. 

El verano llegará un año más, como así nos lo grita esta maravillosa primavera. Llegará para fundir mi alma con el mar y esas olas resurgirán de nuevo todo lo que el invierno adormece. La noche tornará a teñirse de espera y la luna estará obligada a dejarse ver en pleno día. 
Porque así es el verano, un espectáculo de estrellas, un paraíso habitable en la Tierra, una senda de libertad eterna. Y así te lo presta abril, acogiéndote en sus cálidos brazos de principiante. Que no te lo roben. 



El temazo que hoy expongo es uno que me gusta muchísimo, de esos que tengo desgastados de escucharlos. Además con una letra espectacularmente bonita. 


Barry Manilow - Can't Smile Without You 

https://www.youtube.com/watch?v=ycn4f7TQePM&nohtml5=False

"Now it all seems light years away"

lunes, 4 de abril de 2016

ALIMENTANDO FIEBRES QUE DESTRUYEN MENTES.

ESTE TEXTO LO ESCRIBÍ TAL DÍA COMO HOY DEL AÑO 2014. LO RESCATO PARA QUE FORME PARTE DE MI BLOG. ASÍ ES COMO VEO MI DÍA A DÍA Y ESTO ES LO QUE SIGO PENSANDO DOS AÑOS DESPUÉS. 

"A menudo me pregunto muchas cosas y esas cosas suelen ser sobre la sociedad de la que formo parte, y a la que evito parecerme aunque a veces me resulte imposible escaparme de sus garras.
No la entiendo, no logro comprender qué significa la palabra 'sociedad', no sé si al nombrarla abarco en ella personas o máquinas; tecnología o ciencia; perros o sillas. ¿En qué nos estamos convirtiendo? ¿Qué somos? ¿Quién nos guía?
El otro día, hacía una pequeña reflexión -de tantas- sobre la vida y en ningún momento, mientras las palabras se agolpaban en mi cabeza para describirla, pensé en la sociedad, pues creo que la sociedad no debe ser consustancial a la vida. Está fuera de lugar, sólo hace que nos convirtamos en uno, como si cada persona no fuera un mundo o no pensara por ella misma, como si cada persona no tuviera sus sueños, sus metas o sus necesidades. O mejor dicho, consigue precisamente eso, que cada humano pierda su propia identidad.
No quiero, me niego a formar parte de ella, pero analizo mis acciones y en 24 horas realizo muchas cosas que me hacen ver que soy una más. Pero grito, grito interiormente para salvarme de esta quema, pues esto es una hoguera gigante para que todos ardamos dentro, y yo no he nacido para convertirme en cenizas, ni tras mi muerte. Yo quiero un nicho con flores frescas cada mes. Aunque eso ya es mucho pedir. ¡Si hasta me van a enterrar rodeada de "sociedad"! No, en serio, que me despisto, si yo lo único que quiero es hablar del día a día, de gente que sube y que baja, que entra y que sale y no dice
 ni 'adiós', ni 'lo siento', ni 'permiso'. Empujan, porque llevan su rumbo fijo, es que ¡qué hacías tú ahí interrumpiendo el paso de quien tiene prisa! Y ese autobús, tiene un maldito horario que cumplir, no puede pararte a ti, pequeño anciano, aunque vengas corriendo desde la otra punta de la calle y estés al borde del infarto. Porque lo que conduce la máquina (el autobús), es otra máquina. ¿O no? Ah no, espera, que es un "humano", estaba yo confundida.
Y este otro, el que no deja a esa pobre persona entrar en una tienda antes de que él salga. Pero, ¡qué maleducado! ¡Déjalo entrar! ¿Qué haces intentando salir sin dejarlo entrar? ¿No ves que estás colapsando la puerta? ¿Es que acaso no lo estás viendo? ¡Mala gente!
Ese chaval, que se ha encontrado un monedero, con identidad y 5€, ¿cómo va a ir a comisaría a devolverlo? ¿Estamos locos? ¡Que estamos hablando de 5€! Que no lo hubiese perdido, já.
Uy, un perro abandonado, jope pobrecito, esperemos que no le atropelle ningún coche. Qué penita. Pero no te acerques, no te acerques por lo que más quieras, que vas a volver a tu casa lleno de pulgas, garrapatas, SIDA, cáncer y diarrea. ¡Joder, es un puto perro! ¿Qué más da?
Y así, así es el mundo que nos rodea ¿no? Esto es lo que queremos, lo que necesitamos para sentir que nada perturba nuestra existencia.
Esto es en lo que nos estamos convirtiendo. Aunque siempre hay excepciones, siempre hay buenos conductores de autobús, siempre hay personas que saludan o piden permiso, siempre hay gente dispuesta a ayudar a una animal y personas que devuelven lo que no es suyo. Pero no es lo que acostumbro a ver en mi día a día. Veo prejuicios, veo insensatez, veo mala leche y mala educación. Veo poco respeto, veo, para ser claros MIERDA. Y lo peor de todo es que me tengo que incluir, aunque con todas mis fuerzas interiores, luche por no seguir ese río de heces, y vivo y convivo, intentando tomar ejemplo de esas personas que hacen el bien. Que con un simple gesto amable, te hacen replantearte que son los demás los que están equivocados.
Porque para mí, la sociedad se equivoca, se equivoca si son esos los "valores" de papel higiénico reutilizado varias veces, que nos enseñan. No, perdonadme, QUE NOS ENSEÑAMOS, porque un niño aprende de sus mayores y convivimos precisamente para saber que no estamos solos. Pero a veces, y cada vez más veces, una prefiere estar sola que rodeada de monstruosas máquinas de carne y hueso, destructoras de especies, empezando por la suya propia.
SALUD."



La canción de hoy es Starman de David Bowie. Me encanta, tanto la letra como la melodía y qué mejor canción para esta entrada. Disfrutadla.


"There's a Starman waiting in the sky, he'd like to come and meet us but he thinks he'd blow our minds".

martes, 29 de marzo de 2016

HASTA DONDE LLEGUE TU IMAGINACIÓN

Siempre he necesitado que algo ocurra, algo de eso que te hace pararte a reflexionar, para ser consciente de cuántas cosas hay alrededor que valen la pena.
La vida es un regalo dicen, pero yo digo que es mucho más que eso, la vida es todo y un regalo es algo. Y no, la vida no es algo, es todo, simple y llanamente. Esos diminutos segundos que pasan por delante, que disfrutas como si no fuera a haber nada más después, eso que hace alborotar el pelo, abrir la mirada, ensanchar el alma, regar la mente... Eso es el único motivo que tenemos para darnos cuenta de lo bien que estamos cuando estamos bien.

Soy feliz, hoy por hoy puedo decir que soy feliz porque hasta lo malo me hace sentir viva y escucho mi corazón latir, mi sangre correr, mis neuronas despiertas y mis células sanas, ¿podría exigirle a la vida algo más? No tengo más motivo que vivir por mí y para los demás, para esos que constituyen un mundo bonito con su sola presencia. Siempre he dicho que la vida son ratitos y qué duda cabe. 

La vida son decisiones, soledades derivadas por pérdidas irreparables, reparadas pérdidas con libertades elegidas, amores de paso, amigos eternos, luces que se encienden cuando todo oscurece, oscuridades que alumbran íntimas estancias, paseos cansados, compañías felices, despedidas con lágrimas y fábricas de recuerdos.
Y también es mucho más que eso; la vida es todo. 
Hasta donde llegue tu imaginación.


El tema de hoy es "Más de cien mentiras" de maestro entre los maestros, Don Joaquín Sabina. 
La canción habla por sí sola. 

https://www.youtube.com/watch?v=WZ1hVTWOxv8

Tenemos urgencias, amores que matan,
tenemos silencio, tabaco, razones,
tenemos Venecia, tenemos Manhattan,
tenemos cenizas de revoluciones.

Tenemos zapatos, orgullo, presente,
tenemos costumbres, pudores, jadeos,
tenemos la boca, tenemos los dientes,
saliva, cinismo, locura, deseo.

martes, 22 de marzo de 2016

SEMANA FALLERA, CAOS ORGANIZADO.

Como cada año, las Fallas paralizan mi vida y todo lo cotidiano, hasta escuchar música o leer, queda completamente en un segundo plano. Pronto una se acostumbra a pasar 20 de las 24 horas que tiene el día, en la calle, con su gente, en esa carpa que de pronto se convierte en hogar y luego cuesta desengancharse de eso. Aunque este año la "depre" es menor, pues el jueves estaré volando hacia Oporto con una maleta llena de ganas e ilusión.

Hoy voy a usar el blog como una recapitulación de mis Fallas, más a modo personal que otra cosa, porque creo que la mejor semana del año merece algún reconocimiento por parte de esta humilde fallera que las ama con locura, más allá del que esperemos nos brinde la UNESCO el próximo noviembre.

Todo empezó el viernes 11 de marzo, cuando llegada la tarde, mi querida amiga Irene (alias Parri) y yo, nos fuimos al centro a comernos un buen chocolate con buñuelos en la mítica Santa Catalina, para coger fuerzas, pues tras ver algunas fallas, la tarde/noche culminaría con el encendido de la doble campeona (de luces y monumento), Cuba-Literato Azorín, que junto a su vecina Sueca, en aquella tarde que olía a fiesta, inauguraba su iluminación. Una hora de plantón que valió la pena, pues fue una verdadera maravilla. Tras esa "panzá" fallera, tocaba recoger el bocata e irnos a cenar a nuestra comisión; era noche de estrenar la carpa. Las cenas con los amigos molan, pero cuando no falta ni uno mola mucho más. Un año esperando ese momento, así que no podíamos quedarnos sin abrir la barra y bailar.

El sábado 12 no fue para menos. Esa mañana almorzamos con ganas, recogimos nuestros blusones personalizados y tuvimos la comida ofrecida por nuestra Fallera Mayor: arroz, como no podía ser de otra manera en esta intensa semana. El primer arroz de los tantos que vendrían.
La tarde la dediqué a leer mi Extra de Fallas del Levante, algo que tradicionalmente mi padre me compra cada año desde que era muy pequeña, que devoro con ganas y que colecciono. 
El anochecer lo dedicamos a comprar la "picaeta" para las paellas del día siguiente y he de decir que este año la organización fue máxima. Se nota que nos hacemos mayores. Y tras guardar nuestras papas, quesos, refrescos y demás, pusimos rumbo al Carmen, para acudir a nuestra anual cita en los Picapiedra, donde cenamos y bebimos hasta terminar haciéndonos amigos de todo el mundo (como suele ser habitual). Ya entrada la madrugada, terminanos en nuestra falla, pues había verbena, estaba la carpa hasta los topes y Manolita había vuelto de Japón. Fue un buen comienzo, un sábado de 10. 

El domingo 13 se hizo un mundo levantarse de la cama, pero tocaba el concurso de paellas, así que una vez colocado el blusón y el pañuelo, todo fue mejor. Cerveza en mano y con un maravilloso sol que no debería haberse movido de ahí, terminamos haciendo una paella buenísima, que no sabemos por qué, el jurado no supo valorar, pero nuestros estómagos sí. La tarde, tras el café en nuestro bar de reunión, terminó con una buena ducha, pijama y cama. El finde ya había dado demasiado de sí. 

Lunes 14, era el día dedicado a mi querida mamá. La tarde fue invertida por completo en recorrernos el centro viendo las fallas más grandes, cuyos artistas trabajaban sin descanso, ultimando la plantà. Desde Convento Jerusalén, hasta el Mercado Central, pasando por Na Jordana, el Pilar y la majestuosa falla municipal, hicimos fotos y lo pasamos bien, como siempre que vamos juntas y si es por motivos falleros, más aún. 
La noche, de nuevo, sabía a falla. Teníamos cena, la última "no oficial" y la última sin una fiesta detrás acompañando la semana. Pero, claro está, la juerga siempre acabamos montándola nosotros.

Y por fin llegó el martes 15, día de plantà. El día amaneció con nuestra fallita infantil en su lugar de siempre, observando tranquila todo lo que acontecía en la demarcación de nuestra comisión. El martes fue día de almuerzo y tarde completa de casal, de esas de las que no te cansas, en tu ambiente y riendo, eso sí, ese día tocaba ir con los moños a cuestas, pues nada más comer había tenido peluquería. ¡Por fin estrenaba peinetas! Y los buñuelos de la merienda, supieron mejor así peinada. Sobre las 20.30, llegó nuestro ninot de la exposición y le dimos la bienvenida con una cena, la cena de la plantà, la primera cena oficial. Después la Nit d'Alba que se celebraba este año por primera vez, desde los años 60, informaba del comienzo de la fiesta. Una carcasa lanzada por todas las comisiones falleras a las 00.00h., anunciaba al cielo que las Fallas 2016 ya habían comenzado. Tras este nuevo y emocionante acto, teníamos verbena y ruta por el barrio, llena de anécdotas de esas que quedan en la más estricta intimidad y con cubatas cortesía de nuestros amigos de fallas vecinas. 

El miércoles 16 de marzo, Valencia despertó con un radiante sol que iluminaba cada rincón de la ciudad. Las fallas ya estaban en la calle en toda su plenitud, y comenzaba así el día fallero por excelencia, el que transforma la ciudad, el más anhelado. El día 16 teníamos la primera "picaeta" ofrecida por la falla, esa del mediodía que te quita las ganas de comer, donde el vermú, la cerveza, el queso y los tramusos, se rifan entre falleros y no falleros. Uno de los momentos que personalmente más me gustan de todo el día. 
La tarde era para vestirse de fallera, pues teníamos pasacalle nocturno. Qué ganas tenía de estrenar mi traje azul y plata; no hay nada como llevar indumentaria valenciana elegida por una misma al detalle. 
El pasacalle fue muy divertido, como cada año. Los falleros portan las antorchas y las falleras bailamos al ritmo de la charanga. Un nutrido grupo somos los que damos vida a este desfile, por el que vale la pena calzarse las mejores galas. 
Tras el pasacalle, tocaba cambiarse y ducharse rápidamente, pues teníamos cena y noche de disfraces. Éramos Mélody y los gorilas y cómo no, nuestro querido Enrique, siempre es la nota discordante, y el protagonista indiscutible de esa noche. Él fue Mélody, igual que en su día fue la manzana de Blancanieves, Mary Poppis o la "máquina del tiempo" con heces dibujadas en la espalda. 
La noche terminó, como siempre, bailando el Piki Piki con el gintonic. No muy originales, pero sí muy divertidos.

Llegó el jueves 17, posiblemente el día más esperado por toda fallera (y fallero), la Ofrenda de flores a nuestra Mare de Deu dels Desamparats. La Xeperudeta. Nostra Mareta. 
La mañana, como el día anterior,  fue dedicada a "picotear", pero antes de eso también teníamos, por fin, mascletà. Yo ya había pasado por chapa y pintura en manos de mi mejor amiga Carla, que me dejó perfecta con sus dotes artísticos para el maquillaje. 
Tras comer, fui a la pelu de nuevo a hacerme otra vez los moños, aunque esta vez por un motivo mucho más especial. La ilusión rebosaba. 
Ya con el pelo hecho, sólo faltaba vestirse. Este día, como anécdota contaré que siempre termino discutiendo con mi madre por algo ten sencillo como la mantilla. Pues yo que soy algo tiquismiquis para eso, termino sacando alguna pega de largaria cuando ya está colocada y mi madre, que tiene la misma santa paciencia que yo (es decir la misma que un ácaro), se pone algo nerviosa y terminamos como el perro y el gato y por supuesto este año no fue una excepción. Algo que se esfumó en cuanto todo estuvo listo y salí a la calle a lucir palmito. 
A partir de ahí, comenzó la caminata hasta la calle Colón, donde estos último años, quizás por el temor a las amenazas de lluvia que lleva ya dos años haciéndonos sufrir, el parón es mínimo, pero aun así nos dio tiempo a reponer fuerzas y ahí estaban nuestras benditas e incodicionales mamás con la merienda y el agua. ¡Qué haríamos sin ellas! Cuando nos pusimos en marcha de nuevo ya no había quien nos frenara y ya sabíamos hacia dónde nos dirigíamos. Todos los años es lo mismo, pero cada año es especial. Pasado el Parterre nos adentrábamos en la calle de la Paz, en filas de cinco, todas con el ramo en la mano izquierda y los metros exigidos de separación con la fila de delante; la sonrisa de par en par, los agradecimiento a quien te gritaba guapa o te aplaudía, las miradas de complicidad con tus amigas y las notas de los pasodobles resonaban al compás de nuestros vestidos. Terminada la calle, pasamos las estrechas callejuelas que separan la Paz de la plaza de la Virgen y que tan familiar nos resultan y por fin entramos, escuchando cómo nombraban nuestra falla, retumbando por los altavoces de la plaza; y la miré, por mí, por mi iaia, por mi familia, por mis amigos, por todo lo que tengo y por poder estar ahí un año más. Las lágrimas de felicidad y devoción recorrieron, como siempre, mis mejillas y así fue como le lancé a sus pies ese clavel que siempre preparo y besé mi ramo antes de entregarlo al vestidor que lo colocaría en su manto. Es algo imposible de explicar.
Una vez pasada la Ofrenda, era hora de esperar los autobuses en la Alameda y eso es lo más duro. Ahí la adrenalina ya había bajado hasta la punta del pie y comenzó a dolernos todo: Ganchos, zapatos, falda, etc. Así que subir al autobús fue toda una guerra, pero yo no podía quedarme sin sitio. 
Ya en casa, mi madre de nuevo me lo quitó todo y me metí en la ducha para hacerme un buen masaje capilar, sin peinetas de ningún tipo. Las mejores duchas, sin ninguna duda, son esas que te das después de haber llevado el traje de fallera, por eso merecen mención especial. 
Esa noche también tocaba cena, con sus correspondientes batallas de cacahuetes y tramusos de una punta a otra de la mesa y fiesta en primera fila, de esa que tanto nos gusta, hasta el amanecer, mucho más allá del fin de la música, pues la siempre "petardera oficial", Lucía, nos lió para tirar unos cuantos. Los únicos que he tirado estas Fallas, yo soy más de bombetas, de tota la vida de Deu.

Viernes, 18 de marzo, el día que comienza a oler a final por excelencia. Este día fue más de lo mismo por la mañana, una buena "picaeta", para no decaer y después comida en el bar de siempre. Ese día nos mezclamos personas de todas las edades de mi falla, pero lo pasamos estupendamente. Somo los "chupiguays", desde padres hasta hijos, de los que cerramos siempre el casal, con cubata en mano. 
La comida se fue alargando, hasta el punto que no pasé por casa en todo el día, y tras los play backs infantiles de la tarde y la siempre fabulosa mascletà nocturna, el cansancio comenzó a hacer sus estragos y yo, tan llorona como soy, pues cogí un buen soponcio que fue arreglado con un Ibuprofeno y un vasito de cazalla. Nada que no solucionen mis amigos. 
Era la noche grande por antonomasia, la última y la que siempre revienta la carpa de gente. Mi hermana Laura y mi cuñado David vinieron, como suele ser habitual, así como mi colega estopera Silvi, con la que terminé bailando "Cacho a cacho" como si de un concierto se tratase. Finalmente lo di todo y olvidé que estaba extenuada. La cama me vio aparecer a las 8.00h., cuando las comisiones falleras tiraban su última despertà, la que daba la bienvenida a San José.

Y llegó San José, el sábado 19 de marzo, el día grande pero también el más triste, el que sabe a final definitivo y sin tregua y el que no sabes cómo cogerlo, a pesar de vivirlo año tras año. El sábado ya no teníamos motivación, ya no nos apetecía ni tomarnos nuestra cervecita, pero no podíamos faltar a la última mascletà, los bailes regionales y la picaeta diaria. Sólo se hablaba de la mala suerte que teníamos con la climatología, mientras echábamos las últimas partidas de futbolín y esperábamos la ejecución. 
Comimos arroz, para variar, entre lamentos y ojeras y la tarde se pasó mirándonos las caras y haciendo balance de lo que había sido la semana. 
Llegadas las 22.00h. ardió nuestra fallita infantil y con ella la mitad de nuestro corazón, sabiendo que ya era irrevocable el fin, pero la otra mitad aún se alzaba victoriosa aunque envuelta en traca, porque nos quedaba la última cena. 
Esa última cena siempre es triste, a diferencia de las demás, ya no se bebe nada y se masca en el ambiente que la melancolía lo abarca todo. Sabes que volverán, pero sobre todo sabes que se están yendo, y eso cada año, si lo vives de verdad, cuesta asimilarlo. 
Pasadas las 00.20h de la noche un castillo gritaba a Valencia que otra falla iba a arder, de las tantas que a esas horas ya eran ceniza y las que tras ésta y junto a ésta se convertirían también en ello. Y así, con la pólvora dando mecha al final, crecían las llamas de "La Dança del Velatori" nuestro monumento de vareta, plantado apenas cinco días antes al tombe (de la forma tradicional), pequeñito pero con una cremà impresionante, diciendo adiós a las Fallas de 2016, pero sobre todo dando la bienvenida a la preciosa primavera y con el fuego encendido de la esperanza y la majestuosa ilusión que alberga soñar con las próximas, con las de 2017. 

Ahora toca volver a la vida normal, la que se deja atrás cuando comienza este caos organizado. Toca guardar trajes, peinetas, aderezos, cancanes y recuerdos, sobre todo recuerdos, de esos que resucitan a un muerto. 

De hoy, en 358 días, las volvemos a plantar. 


Y aquí dejo varias fotos que resumen de forma breve estos intensos días,  junto a la que sin duda ha sido, con el Piki Piki (pero ésta me gusta más), la reina de las canciones en cada una de nuestras noches, Madre Tierra. Gracias a todos los que habéis hecho de éstas, otras Fallas más que especiales. Sois mis amigos, lo mejor de mi vida y hacéis más bonitas si caben, las fiestas que tanto amo. 

https://www.youtube.com/watch?v=T9muAzJaOss

"Oye, abre tus ojos, mira hacia arriba, disfruta las cosas buenas que tiene la vida."


























miércoles, 2 de marzo de 2016

CUANDO SE ALEJA LA MAREA

La has notado, la has tenido muy cerca susurrando en tus oídos pesadumbre, la has sentido en cada célula de tu cuerpo, en cada rincón de tu piel; te ha besado, y no has sido capaz de decirle "no", ni siquiera has sido capaz de enfrentarla o mirarla a la cara. Ahora ya sabes que cuando llega, se instala.

Habías sentido hasta aquel instante muchas sensaciones diferentes en tu vida, tanto físicas como psicológicas. Magulladuras externas o internas te habían hecho alertarte del peligro al que nos exponemos a diario, pero nada fue comparable a aquel grito desgarrador que apabulló tu sedienta alma. Aquello era dolor, auténtico dolor, del que exprime hasta la última lágrima de tu cuerpo, dando lugar a eso que creías haber conocido antes, pero que sólo eran avisos para lo que te esperaba: la tristeza. Esa mala consejera que abofetea tus entrañas y te mantiene alejada de los vértices de la libertad. Ella borró tu sonrisa y convirtió el sol de tus días, en una densa niebla que disipaba hasta el color de tu mirada. Dejaste de distinguir entre el bien y el mal, es más, dejó de importarte lo que era bueno o malo. Sabías que pasaría, pero hasta que pasara, las horas se volverían tus peores enemigas. Y se instaló desteñida a vivir contigo la sombra de lo que fuiste y sonreír por compromiso se convirtió en todo un modo de vida. Jamás fuiste una de esas personas que estallan pronto en sentimientos ocultos, sólo cuando realmente están saturadas, y tú simplemente no lo estabas. No era saturación, era más bien indiferencia ante un desustanciado día a día, que sin duda, nadie entendería si intentabas explicarlo. Y fueron muchos, muchísimos los minutos que sin sal y sin azúcar, tuvieron que pasar por delante de tu cara para que decidieras, sin rendir cuentas, ni pedir favores, tomar la brújula de tu existencia.

Y se fue, no hay más explicación que esa. Un día, cogió las maletas y se marchó, dejando una paz interior digna de haber sido donada en porciones a cada ser humano del mundo. De repente, esa insostenible "amiga" que se agarró fuerte a la vida a tu costa, llamada "tristeza", un día había desaparecido y ni una nota de despedida había dejado. No era necesario, simplemente sabías que no volvería, al menos de esa manera, al menos ya no así. Y todo cobró sentido, la ventana anunciaba un radiante sol que iluminaba aquellos rincones fríos y desalentados de antes. De un antes que cada vez parecía más lejano. 
No volviste a caer. Ahora, cada vez que pareces flojear, te enderezas con fuerza, ahora sabes el camino correcto para que nada vuelva a destrozar lo que ya fue destrozado. Ahora ya no hay ninguna bomba apunto de ser detonada, pues sobreviviste a la única detonación del camino: la de la verdadera tristeza, la que sólo se siente una vez en la vida y de la que se aprende tanto y tan rápido, que no os volvéis a cruzar. Ya no volverá a rodearte con sus frías manos haciéndote sentir una fragilidad que nunca estuvo, que nunca estará.

La felicidad no se busca. La felicidad es. Y para ti, ¿qué es?




El tema de hoy es "Felicidad" de La Cabra Mecánica. Un grupo musical que da muy buena energía y una canción, que personalmente, me gusta muchísimo. 


"Mata más gente el tabaco que los aviones y he perdido el miedo a volar."