El amor viene y va, o va y viene, o puede no venir y no irse nunca o parecer que nunca va a irse y de repente no estar o creer que se va, pero quedarse para siempre. En todo caso, el amor puede ser infinito, largo, temporal o corto. El amor nos ciega, es una sensación poco comparable a cualquier otra, pues nos puede llevar a hacer verdaderas estupideces, algo así como ir ebrio. Y no, no hablo del amor maduro, el de un matrimonio de muchos años, hablo de ese amor que todos necesitamos alguna vez en nuestra vida. El que nos remueve por dentro.
Pero si el amor es necesario, aunque no imprescindible, la amistad es mucho más. La amistad es el soporte en las tempestades, es el remo que nos guía, es la brújula de los años, es la anécdota que siempre se repite, es el recuerdo de tiempos felices, es esa cerveza que termina en borrachera, es un café endulzando lágrimas, es ese abrazo inesperado, ese reencuentro deseado o ese echar de menos tan sólido.
Pero sin embargo, siendo tantas cosas, tendemos a descuidarla bastante más que el amor. Al final pasa el tiempo y muchas personas piensan que la amistad simplemente acaba siendo para los malos ratos, y muy de vez en cuando alguno bueno. Se olvidan que al igual que el amor, a la amistad hay que darle de comer buenos alimentos para no desnutrirla, hay que ofrecerle un vaso de agua para no deshidratarla y hay que hacerlo más a menudo de lo que creemos que es necesario, porque eso de que "nuestras vidas nos separan" es una excusa, cuanto menos, barata. Es cierto que uno con el tiempo tiene menos minutos al día, más faena, personas que atender fuera del círculo que siempre conociste... pero eso no puede impedir que pases una noche de cine con aquel que nunca dejó de estar, al menos dos veces al mes o una tarde de merienda en vuestro bar de siempre, una vez por semana. Cuando de verdad se quiere, el tiempo se encuentra, y sino se busca y rebusca hasta encontrarlo. Lo demás es descuidar la amistad más verdadera, por puro egoísmo y desinterés.
Lo escribo desde lo más hondo, desde donde se quieren las mejores cosas de la vida. Y precisamente media vida llevo conservando fuertes amistades que, con baches como en todas partes, continúan ahí, viendo pasar los años cogiéndonos de la mano cuando aún algo nos da miedo. Podríamos en algún momento habernos perdido por el camino, dejar que los quehaceres, problemas, amores u otras amistades, hicieran que poco a poco se fuera deshaciendo el lazo con el que un día el destino nos ató, pero no queremos, porque nos queremos. Y cuando quieres a alguien no basta con saber que está ahí o dar por hecho que esa persona sabrá que tú también, porque entonces lo reducimos todo a esperar que un día nos suceda algo para descolgar el teléfono o presentarnos en la puerta de su casa.
Es nuestro deber cuidar de nuestros amigos en todos los aspectos, porque quizás un día, de repente le quieras decir "gracias" y ya no llegues a tiempo. La vida no está para esperar hasta el final.
Y mi entrada no podía ser de otra manera hoy, tenía que ir dedicada a lo más precioso que tengo, después de mi familia, mis amigas. Aquí está mi regalo, que no hay duda que la persona que me lo ha hecho, Marina, me conoce como anillo al dedo. Una agenda con una frase bastante frecuente en mí y un tarrito lleno de chuches, personalizado con mi nombre y otra frase que adoro de una de mis canciones favoritas de The Beatles. Curiosamente mi amiga invisible, también es una groupi de los cuatro fabulosos de Liverpool.
Así que no lo olviden nunca: "All you need is friendship."
Hoy va la canción de un monstruo de la música, el Crocodile Rock de Elton John. Buen rollo, buena música y buen puente a todos.
https://www.youtube.com/watch?v=QS-YZlJLCbM
"I never knew me a better time and I guess I never will."
Blog propiedad de Carolina León. Siéntanse como en casa, pónganse cómodos... se les permite subir los pies al sofá.
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lunes, 7 de diciembre de 2015
martes, 3 de noviembre de 2015
24.
Hoy es mi cumpleaños y me encanta.
Siempre me ha gustado cumplir años, desde que tengo uso de razón, este día lo siento mío y solo mío, incluso me da rabia que alguien los cumpla el mismo día que yo y tenga que compartir mi fecha, mi 3 de noviembre.
Odio noviembre, lo cierto es eso. Yo tendría que haber nacido en un mes de sol y calor, de playa y tirantes, de días eternos y noches muy cortas... Sin embargo ni siquiera fui concebida en verano, porque si las cuentas no me fallan, mis padres debieron celebrar el San Valentín de 1991 por todo lo alto, así que no, mi aniversario nada tiene que ver con mi estación del año favorita y me tocó llegar al mundo en el mes que más odio. Aun así hago honor al carácter de una buena Escorpio, por lo tanto, creo que no podría haber sido ningún otro signo zodiacal.
Una de las razones por las que más odio cumplir años este mes, es porque demasiados años he tenido cumpleaños pasados por agua, cancelación de celebraciones por esta razón y recuerdo soplar las velas más de una vez y de dos con mucho frío. Tengo suerte que desde hace unos años, Lorenzo se porta bien en mi aniversario, aunque por otro lado puede que esto no sea tan bueno...
El caso es que me planto aquí, hoy y ahora con 24 años, que es cierto, no son muchos, pero sí han pasado realmente deprisa.
Haciendo un poco de balance, sigo siendo la misma persona que cumplía 14 hace diez años o los 18 hace ya seis. Tengo las mismas razones para sonreír, los mismos motivos por los que quejarme (aunque eso va en aumento), las mismas personas a mi lado (y alguna más que con los años he agregado) y la misma ilusión por lo que me ilusiona, aunque las ilusiones cambien con el tiempo.
Me falta una persona que durante 22 años estuvo a mi lado con cada tarta, y este es el segundo que no va a estar. Es obvio que no me olvido de ella, ni hoy ni nunca, y que le mandaré un trocito de pastel allá donde se encuentre. Pero la vida sigue y creo que eso he aprendido del año pasado, de este año y de cualquier otro año. La vida no se detiene nunca, por nada, ni por nadie y siempre hay que estar orgulloso de poder cumplir, porque eso significa que estás vivo y mientras estás vivo las cosas pueden ser maravillosas.
Cuando llega este día me gusta agradecer. Normalmente lo hago para mis adentros, pero aprovecho el blog para dar las gracias a todos los que durante tantos años llevan aguantando mi mal carácter, mi manera de contar cualquier tontería como un acontecimiento especial, mis bromas a veces pesadas, mis gritos cuando me cabreo, mi lengua envenenada cuando algo me enfada o mis lágrimas cuando tengo un mal día. Y que a pesar de todo, sigan a mi lado y que en días como este se esfuercen por hacerme feliz sabiendo lo que me gusta y conociéndome tan bien, con detalles que dejan muda, hace que no pueda sentirme más orgullosa de tener a mi alrededor a las personas que tengo. Son las adecuadas, las que encajan en el puzzle de mi camino. Espero estar a la altura que ellos merecen y compensarles mis defectos con virtudes que hagan sus vidas más fáciles. La mía desde luego la hacéis especialmente sencilla.
Y sumando otro noviembre, sabiendo que el mundo nunca deja de girar, creo que siempre debemos tener una apuesta para ganar. Lo poquísimo que sé de la vida es que nada es una emergencia que no se pueda arreglar, mientras el corazón siga latiendo y el amor vuelva a ganar.
Y como siempre, hoy también toca canción y no, no es el "Happy Birthday".
Iba a colgar November Rain, pero claro, no llueve hoy, así que no pega. Eso hubiese estado mejor ayer.
He elegido este tema de Mika, el "Blame It On The Girls", porque sonaba el día que me examiné del teórico hace ya unos cuantos años y aprobé, así que desde entonces le tengo un cariño especial además de transmitirme muy buena energía.
https://www.youtube.com/watch?v=iF_w7oaBHNo
"Life could be simple but you never fail to complicate it every single time "
Siempre me ha gustado cumplir años, desde que tengo uso de razón, este día lo siento mío y solo mío, incluso me da rabia que alguien los cumpla el mismo día que yo y tenga que compartir mi fecha, mi 3 de noviembre.
Odio noviembre, lo cierto es eso. Yo tendría que haber nacido en un mes de sol y calor, de playa y tirantes, de días eternos y noches muy cortas... Sin embargo ni siquiera fui concebida en verano, porque si las cuentas no me fallan, mis padres debieron celebrar el San Valentín de 1991 por todo lo alto, así que no, mi aniversario nada tiene que ver con mi estación del año favorita y me tocó llegar al mundo en el mes que más odio. Aun así hago honor al carácter de una buena Escorpio, por lo tanto, creo que no podría haber sido ningún otro signo zodiacal.
Una de las razones por las que más odio cumplir años este mes, es porque demasiados años he tenido cumpleaños pasados por agua, cancelación de celebraciones por esta razón y recuerdo soplar las velas más de una vez y de dos con mucho frío. Tengo suerte que desde hace unos años, Lorenzo se porta bien en mi aniversario, aunque por otro lado puede que esto no sea tan bueno...
El caso es que me planto aquí, hoy y ahora con 24 años, que es cierto, no son muchos, pero sí han pasado realmente deprisa.
Haciendo un poco de balance, sigo siendo la misma persona que cumplía 14 hace diez años o los 18 hace ya seis. Tengo las mismas razones para sonreír, los mismos motivos por los que quejarme (aunque eso va en aumento), las mismas personas a mi lado (y alguna más que con los años he agregado) y la misma ilusión por lo que me ilusiona, aunque las ilusiones cambien con el tiempo.
Me falta una persona que durante 22 años estuvo a mi lado con cada tarta, y este es el segundo que no va a estar. Es obvio que no me olvido de ella, ni hoy ni nunca, y que le mandaré un trocito de pastel allá donde se encuentre. Pero la vida sigue y creo que eso he aprendido del año pasado, de este año y de cualquier otro año. La vida no se detiene nunca, por nada, ni por nadie y siempre hay que estar orgulloso de poder cumplir, porque eso significa que estás vivo y mientras estás vivo las cosas pueden ser maravillosas.
Cuando llega este día me gusta agradecer. Normalmente lo hago para mis adentros, pero aprovecho el blog para dar las gracias a todos los que durante tantos años llevan aguantando mi mal carácter, mi manera de contar cualquier tontería como un acontecimiento especial, mis bromas a veces pesadas, mis gritos cuando me cabreo, mi lengua envenenada cuando algo me enfada o mis lágrimas cuando tengo un mal día. Y que a pesar de todo, sigan a mi lado y que en días como este se esfuercen por hacerme feliz sabiendo lo que me gusta y conociéndome tan bien, con detalles que dejan muda, hace que no pueda sentirme más orgullosa de tener a mi alrededor a las personas que tengo. Son las adecuadas, las que encajan en el puzzle de mi camino. Espero estar a la altura que ellos merecen y compensarles mis defectos con virtudes que hagan sus vidas más fáciles. La mía desde luego la hacéis especialmente sencilla.
Y sumando otro noviembre, sabiendo que el mundo nunca deja de girar, creo que siempre debemos tener una apuesta para ganar. Lo poquísimo que sé de la vida es que nada es una emergencia que no se pueda arreglar, mientras el corazón siga latiendo y el amor vuelva a ganar.
Y como siempre, hoy también toca canción y no, no es el "Happy Birthday".
Iba a colgar November Rain, pero claro, no llueve hoy, así que no pega. Eso hubiese estado mejor ayer.
He elegido este tema de Mika, el "Blame It On The Girls", porque sonaba el día que me examiné del teórico hace ya unos cuantos años y aprobé, así que desde entonces le tengo un cariño especial además de transmitirme muy buena energía.
https://www.youtube.com/watch?v=iF_w7oaBHNo
"Life could be simple but you never fail to complicate it every single time "
jueves, 29 de octubre de 2015
EL GRAN AMOR DE MI VIDA.
Sí, a día de hoy y seguro que hasta que me muera, ni hombres, ni amigos, ni familia, ni tan siquiera mis mascotas lo han sido, ellos sí.
Estaba oyendo yo la radio y ha sonado And I Love Her y he recordado con total nitidez la primera vez que la escuché. Era finales de 2012, una fría noche en una época de mi vida bien distinta a la de hoy. Ni mejor, ni peor, distinta. Y conectamos, de tal forma que parecía que la canción me entendía y yo conseguía leerla entre líneas. Para entonces yo ya estaba perdidamente enamorada de una música que puedo decir, siempre me ha hecho feliz, pero con And I Love Her terminé de rematar aquel amor. Viendo "A Hard Day's Night", un impresionante y elegantísimo Paul McCartney, me extremecía el alma con esta balada. Fue flechazo, verdadero flechazo. Como esas veces que sabes que algo es tan tuyo que te van a identificar con ello para siempre.
Sin embargo antes de esta, ya habían sido muchas las notas musicales de los "escarabajos" que habían digerido mis oídos con un nudo en la garganta, sonrisa de oreja a oreja y lágrimas en los ojos. Nada tan bello y especial ha pasado por mi conducto auditivo nunca. Ni el susurro más poderoso en mi ser. Nada. Y todo, como escribí en mi primera entrada, gracias a Strawberry Fields Forever, mi canción favorita, y la que me introdujo en un mundo del que jamás saldré.
Si me dijesen cuáles son las grandes pasiones de mi vida, no tendría ninguna duda en afirmar que son Las Fallas y Los Beatles. Dos mundos distintos, pero ambos muy dentro de mí. De hecho el que entre en mi habitación podrá comprobar inmediatamente que esto es cierto, pues mis estanterías son todo libros falleros, muñecas vestidas de fallera (de papel, de fieltro, fofuchas..) y merchandising beatle (tazas, vinilos, la batería en miniatura de Ringo Starr, un cipo...)
Muchas han sido las preguntas que siempre me han hecho, acerca de cómo mis dos grupos favoritos (Estopa y Los Beatles) pueden ser tan diferentes. Yo pienso que la música es tan diversa como el círculo cromático y que dentro de ella pueden hacerse mezclas que resultan verdaderas maravillas. Cerrarse en banda ante la música, es cerrarle barreras a la vida y eso no puede permitirse de ninguna de las maneras.
Para mí, escucharles, es una forma de vida, algo de lo que ya no puedo prescindir, un verdadero sentimiento hondo, ya lo he dicho: amor.
Se me agotan las palabras, aunque parezca mentira, cuando intento describir qué pasa por mi cabeza al oír una canción de Los Beatles, cualquiera que sea. Siempre he pensado, a pesar de encantarme escribir, que aquello que te eriza la piel y tienes que pensar dos veces cómo explicarlo, es mejor que no lo hagas. El silencio en muchos casos, es la mejor definición de las cosas.
Y bueno, quizás lo que más me ha costado para este post, es tener que elegir entre tantas canciones, mi favoritas. Me encantaría que quien me lea hoy, las oiga, sólo por curiosidad, por si nunca lo ha hecho o no les ha prestado atención. Preferiría que las escuchaseis antes incluso que leer la entrada, pues me ha costado más seleccionarlas que escribir esto.
Así que todas vuestras, del gran amor de mi vida:
AND I LOVE HER
Es muy obvio que la canción que ha inspirado mi post de hoy deba estar en mi top 5.
Frase a destacar: "A love like ours could never die."
HERE COMES THE SUN
La canción que todas las santas primaveras me pongo a todo volumen para sentir que me desprendo del invierno, con vistas al verano.
Frase a destacar: "Little darling, the smiles returning to the faces."
ALL YOU NEED IS LOVE
Es mi himno, con eso lo defino todo, creo que no hay día en que no la cante, sobre todo porque nada más entrar ya tengo en mi habitación un cuadro de luces que me grita: LOVE IS ALL YOU NEED.
Frase a destacar: "Nothing you can make that can't be made."
ALL MY LOVING
Sí, la archiconocida y versionada (en España más conocida por los Manolos, lamentablemente), All my loving. Fue la primerísima canción que oí de ellos en primaria, nos la puso el profesos de música y aún lo recuerdo con nostalgia. Quién me iba a decir entonces que acabaría casada con su música. No podía faltar esta.
Frase a destacar: " And then while I'm away, I'll write home every day and I'll send all my loving to you."
Y la quinta de mi top five sería Strawberry Fields Forever, que ya la puse en mi primer post con su respectiva frase.
Tampoco he puesto Don't Let Me Down, porque tenía que elegir cinco, pero esa sería mi sexta, la canción más sensual del mundo.
Me ha costado muchísimo, pues Eleanor Rigby, Free As A Bird, Hey Jude, Let It Be, Helter Skelter, I Want To Hold Your Hand, Across The Universe, I need You y ese largo etcétera, son melodías que me conmueven en todos los aspectos y no habría blog suficiente para poner todas las canciones que me vuelven completamente loca de ellos y que han formado parte de todos y cada uno de mis estados de ánimo.
Espero disfrutéis.
Los problemas con ellos, son menos problemas.
LOVE, LOVE, LOVE.
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