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martes, 23 de abril de 2019

NOTRE ESPAÑA

Arde Notre Dame sobre nuestras cabezas, mientras la conciencia sigue intacta en este rincón del mundo. Afortunados de nacer en Occidente de bien, donde llamados a ser Primer Mundo, nos desquiciamos ante las llamas de una catedral. Qué pena, la verdad, no vamos a engañarnos, el abusivo fuego que descubrió el ser humano, acaba con nuestra propia historia. Sería ideal dejar ese trocito de siglos pasados, en un presente que podríamos convertir en futuro, cuando los libros hablen de esa parte destruida por las llamas. Pero no, para este, bien llamado, Primer Mundo, repito, Primer Mundo, es más satisfactorio blanquear el dinero del Mundo VIP, para la reconstrucción de un edificio. Un poco parecido a cuando nuestro venerado Amancio Ortega, nos dio dinero para prevenir el cáncer. Qué honrados son estos ricos.
Ahora Notre Dame ya no será de todos, sino de unos cuantos afortunados que mirando hacia otro lado cuando el dinero realmente es necesario, se darán golpes de pecho pensando: con mis sucios millones conseguí que en 2019, volviésemos al 1300. Lo que no consiga el animal de dos patas con raciocinio, no lo consigue nada.

Necesitaba escribir, llevaba un tiempo abandonando a mi suerte el darle rienda suelta a las letras, pero el debate de anoche y las cercanísimas elecciones, me han despertado el instinto literario. Quizás también es porque hoy sea Sant Jordi, y qué mejor en un mundo narcicista, que leerme a mí misma cuando haya acabado esta entrada.

Porque sí, porque España va fatal.
Porque estamos divididos, separados
Cataluña
Batasunos
Éstos separatistas...
Unidad de ESPAÑA
Golpe de pecho
El máster de Casado, no es importante
Ese silencio de Rivera, sí
Vox
Vox
Vox
Golpe de pecho
Las mujeres no están discriminadas
Armas en casa
Seguridad ante todo
Vox
Golpe de pecho
Feminazis
Sánchez Okupa
Pos io boto box
Vox
Vox
Pactos con terroristas
Cunetas que no hay que acunar
La historia debe quedarse donde está
BIBA FRANCO
Golpe de pecho
Banderas reinvindicando no sé el qué
Tú eres español, jódete
Porras que no hacen daño
Manadas sueltas
Vox
Vox
Vox
Golpe de pecho
Burbuja inmobiliaria
Estamos creciendo otra vez
La crisis ya no existe
400 euros al mes
Golpe de pecho
ARRIBA ESPAÑA, y si no, muérete


Entra en ese bucle negando la diversidad de opinión, negando la crisis, negando el machismo, negando al diferente, negando las largas lista de espera de la Sanidad, en la que tienes que estar muriéndote para que te hagan caso y desde la experiencia digo, que ahí ya es tarde; entra en ese bucle negando la xenofobia, el racismo, la homofobia, el miedo a lo distinto, a lo desconocido. Sigue negando la corrupción, ¡pero si no es para tanto! Todos roban, ¿verdad?
Sigue sacando tu bandera para someter a quien no se siente español, por la razón que sea, que a ti no te incumbe. No se te ocurra sacarla ante la subida del petróleo, como en Francia. Pero luego, no preguntes por qué a mí no me representa la bandera. Pero si lo preguntas, te responderé que tú te has apoderado de ella, te has apoderado de los símbolos que pertenecen a todos y cada uno de los españoles. Sigue dividiendo al pueblo, mientras obnubilado, observa cómo arde Notre Dame, en una lucha de clases, una gran batalla donde tú no tienes ni espada, ni escudo para enfrentarla. Eres un gladiador más, con pronóstico desfavorable ante los leones que salivan impacientes ante ti. La bandera no sirve si la usas como chaleco antibalas. La bandera sirve si la arrojas como arma. 





.Foto: Revista Bohemia


Canción intensa, antes de la existencia de Juan Magan en la carrera de Mala Rodríguez.

https://www.youtube.com/watch?v=xdgyMxNcy-o

"Yo podría tener la isla y comer uvas con queso, tomar el sol desnuda y pensar na más que en mí, pero no hay paz que valga, si la punta de la lanza, mata a mis hermanos y me da vida a mí".





martes, 18 de diciembre de 2018

SOLA SÍ, MÁTAME.

Salí sola a correr aquella mañana o aquella tarde o aquella noche, quién sabe la hora que era. Miento, en realidad sí la recuerdo. Era una mañana de esta primavera pasada por la orilla de la playa. Día de sol, pero algo de aire, por lo que el mar estaba intranquilo, pero su costa, todo lo contrario. Y ahí estaba él, un hombre probablemente mayor que mi padre, móvil en mano. Lo noté, me estaba grabando; mirando de reojo al pasar junto a él supe que su objetivo estaba siguiendo mi culo, mi cuerpo, el contoneo de mis piernas, mi cara sofocada, mi respiración agitada y mi concentración en mí misma. Pero sobre todo seguía lo primero, mi culo, y especialmente pensó que por lo último, -mi concentración en mí misma-, no me daría cuenta de lo que estaba haciendo. Pero se equivocó. Porque, lamentablemente, las mujeres vamos con cien ojos. Y paré, y no sé ni cómo logré articular palabra tras varios kilómetros seguidos, pero paré, le avergoncé, le amenacé con llamar a la policía y logré que borrara ese vídeo, que entre otras cosas, ni siquiera quise saber qué había grabado, sólo quería ver desaparecer aquello ante mis ojos, mientras sus excusas poco convincentes avivaban mi rabia. Seguí mi camino y no volví a encontrarme con ese repugnante ser. Pero podría haber sido Laura aquella mañana. O muchos otros días en los que igual que ella, salgo sola a hacer deporte.
Pero no lo soy, de momento, menos mal, ¿debería estar agradecida por seguir viva?

Hoy mi nombres, por ejemplo, podría ser Toñi, Míriam y Desirée, cuando aquel día, por carretera secundaria, un coche con dos chicos jóvenes comenzó a perseguirme, estampando en la ventanilla del coche un folio con sus números de teléfono, mientras frenaban y aceleraban para ponerse a mi altura. No, aquel día yo tampoco pasé miedo, qué va, debería ser algo normal en nosotras, deberíamos estar acostumbradas a eso, ¿no?

Bueno, hoy mi nombre podría ser Diana, cuando un día me desmayé por una bajada de tensión en un callejón y me desperté mientras me gritaban si quería follar. Pero por suerte no di con psicópatas, no pretendían ayudarme sólo querían asustarme, nada más, ¿verdad?

O podría ser la chica de la Manada, cuando aquel chaval se bajó los pantalones en plena avenida de Aragón por fastidiarle su intenro de ligoteo, al grito de: ¡¡¡MIRA LO QUE TE PIERDES!!! Pero me salvé porque sólo dañé su ego, él no quería forzarme en realidad.

O quién sabe si mi nombre hubiese sido Mari Luz, cuando siendo pequeña un hombre muy mayor arrimó su pene a mis nalgas, y supe por primera vez que tener vagina iba a ser una constante lucha en mi vida, que no un problema, porque el problema no lo tengo yo.

Pero no,  afortunadamente me llamo Carolina León y mi nombre no pertenece al largo listado de chicas y niñas, violadas o asesinadas por hombres. Pero podría ser mañana una más, y no desearía oír lamentos de nadie, sólo pediría una cosa a quienes me quieren: luchar. Sólo pediría una plataforma, una congregación multitudinaria, una manifestación en contra de la ley machista. Por las que viniesen después, por las que vendrán después. Porque, oh, qué osada de mí, que me fui sola a vivir a un sitio desconocido sin un hombre que me custodie. Qué osada de mí que salgo todos los dias a hacer deporte sola sin un hombre que me custodie. Qué osada de mí que vuelvo sola a mi casa, a la hora que sea, sin un hombre que me custodie. Y todavía no me han matado, todavía no me han violado, todavía...
Pero sí me han increpado, si me han molestado, si me han producido asco, sí he sentido miedo. Y eso lo soluciona una ley, pero también una sociedad, que inculca desde pequeñas vulnerabilidad, que nos convierte en princesas, desde disfraces hasta películas, que nos hace inferiores sin serlo. Y me niego a seguir madurando con pánico, me niego a hacer débil a mi sobrina de 8 años, me niego a rebajarme, me niego a no enfrentarme con uñas y dientes, pero sobre todo, con palabras y hechos. Ya lo expuse en una entrada anterior, soy libre y ese sentimiento no me lo va a quitar nadie. Soy libre de salir, entrar, vestir, decir o hacer lo que me da la gana, cuando me da la gana y donde me da la gana, siempre que no dañe a un tercero. Y ante todo soy persona y merezco el mismo respeto que cualquier otra, ni un ápice menos por ser mujer. 

Atrás quedaron las que incansablemente, sacaron sus armas para que hoy podamos votar, para que hoy podamos conducir, para que hoy manejemos nuestro dinero... Y hoy se lucha para salir solas a la calle y tomar decisiones sentimentales sin ser devoradas. Porque nos devoran con los ojos, nos devoran con la boca, nos devoran con las manos, nos devoran con cuchillos. Y la sangre muerta de las que ya no pueden hablar, sigue latente en las que seguimos teniendo voz. 






Todos me miran - Gloria Trevi

https://youtu.be/g2fQgeXgEbM

"Pero tus cadenas ya no pueden pararme".


viernes, 9 de marzo de 2018

NO QUIERO SER LIBRE, LO SOY (pero tú no me dejas).

Comenzaré desde el principio, desde que tengo uso de razón. Recuerdos de recreos, una pelota y prácticamente todo el patio invadido. Si querías cruzar para ir al baño, posiblemente te llevaras un balonazo. Tú no podías jugar, no sabías, eras sólo una niña que no tenía ni idea de darle patadas a un balón, tú tenías que dedicarte en el rinconcito que te prestaban, a peinar a tus Bratz o tus Barbies, a hacer pulseras de goma y a intercambiar pegatinas. La pelota era cosa de niños y alguna niña que se escapaba, de esas que decían: "juega como un tío". 

Yo entonces aún no lo veía.



Mi vida seguía avanzando, ya no era tan pequeña, y ya una se sonrojaba ante ciertas situaciones. Tenías un amigo, y los adultos te lo encasquetaban como novio. ¿Por qué? ¿Con 10 años una niña ya tiene marcado su destino? Cuántas veces he tenido que repetir que eran mis amigos mientras me avergonzaba teniendo que dar la explicación. Si en esos años en que se comienza a aclarar la sexualidad de una persona me hubiesen gustado las chicas, ¿qué clase de frustración y complejo hubiese tenido con tan corta edad? Un trauma que muchas habrán sufrido. 

Yo entonces aún no lo veía.



Los años continúan pasando y ya te plantas en la adolescencia, cuando te apetece comenzar a vestirte acorde a lo que crees que es tu personalidad; te gusta llevar minifalda, tops y gustar. Sí, ahí está el problema, a esa edad no nos vestimos por nosotras, ni tan siquiera nos agradamos al mirarnos al espejo, sólo nos vestimos así para ser elegidas, para que ese chico o aquel otro se fije en nosotras. Triste realidad que sigue sucediendo. No se nos inculcó que también nosotras podemos elegir.

Yo entonces aún no lo veía.



Dejas atrás la adolescencia y llegas a la mayoría de edad. Ahí te agrada más lo que ves en el espejo, tomas algo de consciencia del mundo que te rodea, te sientes más libre de hacer lo que quieras; experimentas, caes, te levantas y al final sólo resuena: "bájate la falda", "vas muy corta", "esta es una zorra", "la culpa siempre es tuya". Y entonces tu lado rebelde comienza a despertar, suavemente eso sí, pero comienza a despertar.


Yo ahí ya empezaba a ver que algo no funcionaba. 




Llegas a los veintipocos, un paso más hacia la madurez. Años de cambios personales, años de cambios mentales brutales. Te interesa lo que lees. Ya no estás tan salvajemente ciega, ahora estás asalvajada y te encanta. Miras alrededor y ves en generaciones por debajo de ti lo que has estado viviendo y lo que estás viviendo aún. Estás en formación y lo que antes te parecía un piropo, ahora te molesta. Ya no te agrada que te increpen por la calle para decirte aunque sea un "guapa", crees que eso no es normal, aunque no estás segura del todo. No comprendes por qué tienes que tener miedo de volver sola a casa, por qué tus padres sufren más por ti que por tu hermano, por qué tragas saliva cuando pasas por debajo de una obra o por qué siempre pone "se requiera chica" en las ofertas de limpieza. 

Yo ahí estaba a punto de resolver esos y tantos otros por qués.




Y los 25 llegan a tu vida. Has espabilado pero bien, porque has comprendido que es o eso o te comen con patatas. Ya no te callas, porque lo que antes era normal, luego pasó a no estar tan claro y ahora es un VETE A LA MIERDA directo y alto. Sí, albañil, mi mirada te lo ha dicho todo, no se te ocurra pasarte de la raya. Sí, tú, el del coche que me está gritando en el paso de cebra, a lo mejor te gusta mi dedo corazón. O este otro, el que se restriega en la discoteca sin consentimiento alguno, después del empujón puede venir una hostia, de esas que a algunos tanto os gusta darnos a nosotras. 
Que todo esto no lo digo por hacerme la valiente, ni la chula, ni la guay. Que no estoy dispuesta a tolerar ni una falta de respeto y esas personas obtendrán el mismo respeto que manifiesten hacia mi persona, con la diferencia que yo los trato así independientemente de su sexo y ellos a mí no. Porque el problema sigue siendo el cuerpo de la mujer, creen que es más débil y sólo sirve para cuando ellos quieren que sirva. Enseña una teta cuando te digan que la tienes que enseñar o tápate, porque aquí no. Azafatas sujetando paraguas en minifalda en eventos donde los hombres ganan trofeos; Cristina Pedroche desnuda bajo un suculento cheque y a su lado Alberto Chicote tapado hasta las cejas. Pero eso, los hipócritas lo defienden, lo ven bien, para poder babear delante de la tele y cascarse una buena paja a costa del machismo, del que ellos hacen apología. Ah, pero luego Instagram censura mis pezones, luego tengo que taparme para dar de mamar a un bebé y sí, te juzgan por tu manera de vestir si no eres la Pedroche o una azafata, si no estás en la tele para regocijarse en su semen. Que estamos hartas de que desde pequeña nos impongan el camino, que no ha sido fácil llegar hasta aquí y vamos a seguir luchando hasta que no nos queden fuerzas y quien quiera unirse bienvenido será, y  quien no, puede seguir echando piedras sobre este poder que cada vez es más grande y no tiene vuelta atrás.
Que no nos gusta que se nos despida por ser madres, que no nos gusta que le brecha salarial venga dada, en muchos casos, por las reducciones de jornada por traer vida al mundo, y esto también lo normalizan aquellos a los que tanto se les llena la boca hablando sobre la figura del padre y la madre. Pues si la criatura tiene un padre, ¿por qué no se la reduce el padre? Quizás también sea porque el trabajo del padre siempre está mejor remunerado y porque socialmente aceptado, tampoco está que un padre sea el que se quede en casa con el niño, porque joder, menudo calzonazos, eh. 
Y sí, la brecha salarial existe amigos, y existe porque los hombres siguen ocupando la mayoría de altos cargos y porque junto a la reducción de jornada, existen todas esas mujeres que limpian casas sin asegurar. Entre otros muchos casos que os animo a informaros. 
Sólo os diré la típica frase: "Está cobrando más ella que él". Sorprende eh, que en una pareja cobre más ella y además, la frase suele decirse con cierto rintintín, como dejando al hombre de fracasado, jamás a la mujer de vencedora.
Quien no haya oído esa frase nunca, miente.


Hoy tengo 26 años, soy una persona libre, de alma, de corazón, de cuerpo y de mente. Quiero mis derechos, quiero esas libertades. Quiera dejar de ir en alerta cuando vuelvo a mi casa de noche. Quiero que se deje de asesinar mujeres. Quiero que se deje de golpear. Quiero que se deje de hacer negocio con nuestro cuerpo. Quiero ser lo que soy, fuerte, y eso nunca, nadie jamás lo cambiará. Creo en el futuro. Si mis ojos no lo ven, que mis hijos (SI ME SALE DEL COÑO TENERLOS, VALGA LA REDUNDANCIA), sí lo vean. 







Cyndi Lauper - Girls Just Want To Have Fun



"Oh mother, dear, we're not the fortunate ones"

miércoles, 27 de diciembre de 2017

YA NO USARÁ LA CAMA, AHORA DUERME EN UNA TUMBA.

Interiorizar una cosa hasta hacerla cotidiana no es bueno para el ser humano, sobre todo cuando tratamos temas delicados, que acaban deshumanizando la sociedad. Cuando a diario escuchamos cosas como guerras o hambruna en algún lugar del planeta, nos hacemos los consternados, pero en realidad, en poco, muy muy poco rato, hemos olvidado la noticia. Sólo nos conmueve eso que sucede cada cierto tiempo, como un atentado terrorista cerca de nuestra zona de confort, ahí es cuando activamos las alarmas y tardamos algo más en dejar un vacío cerebral de total olvido, aunque como siempre, lo terminamos olvidando también.
El problema viene cuando la noticia es algo que golpea DÍA TRAS DÍA nuestros televisores, periódicos y móviles, sin tan siquiera estrujar nuestras conciencias con la suficiente fuerza para frenarlo, porque el problema viene de mucho más lejos y eso, todavía se sigue justificando. 
Sí, hablo del TERRORISMO MACHISTA, de la matanza de la mujer, del asesinato y persecución diaria que acecha sobre nuestras cabezas. También la tuya, aunque seas hombre y estés leyendo esto. Nos matan por ser mujeres, simplemente por ser mujeres y además no cala en nuestro interior porque los medios nunca se atreven a decir la palabra "asesinada", sustituyendo esta por "muerta en manos de su pareja". Joder, lo hacéis difícil y largo. Sin ir más lejos, el periódico Levante, publicaba esta mañana una noticia sobre Andrea, la muchacha que su ex novio mató el otro día estrellando el coche contra una gasolinera: "Funeral por la chica muerta en el accidente de tráfico de Benicarló". No, no queridos periodistas del Levante, no ha muerto en un accidente de coche, ha sido asesinada por una persona con la que compartió dos años de su vida, estrellando el coche sin intento de frenada. A ver si empezamos a asociar conceptos. ¿Por qué no se atreven a decir la palabra "asesinada" prácticamente nunca? ¿Suena duro? ¿A qué se teme? A fin de cuentas es la cruda realidad, y superar esa barrera, una vez más, machista, es obra del feminismo, pues para estas causas está, aunque algunos se encarguen de echar piedras sobre dicho movimiento. Qué miedo se le tiene. Miedo, ¿a qué? 
Voy a explicar lo que yo siento y lo siento tras escuchar conversaciones de mi entorno y fuera de él, de mujeres, como yo, más mayores en la actualidad y que merecen todos mis respetos, pero que tuvieron mi edad en su momento y vivieron vidas mucho más distintas. 
No hace tanto tiempo que la mujer le debía a su esposo su virginidad hasta el matrimonio, su devoción absoluta en vida y un buen bienestar diario. Ella, se encargaba de cuidar de sus hijos, de limpiar y planchar la ropa sin opción a lo contrario, de mantener un buen clima hogareño y ser la mejor de las amantes. No exagero, es así. Con ello no quiero decir que al otro lado del matrimonio, es decir, el hombre, fuese un borracho, golfo y apestoso maltratador, para nada, aunque haberlos los había y los sigue habiendo, obviamente, pero simplemente hablo de una familia estándar, como puede ser la tuya que me estás leyendo o la del vecino. No hace tanto tiempo y todavía en la actualidad, la mujer debía ser la que aguantara las penas y vergüenzas del marido, aunque no fuese recíproco, siempre protegiéndolo de los males externos, porque no sé por qué, en esta sociedad se le tiene una lástima especial a los hombres, como si no fuesen capaces de desenvolverse en muchas cosas, y en el fondo, se les deja de inútiles, cuando no creo que lo sean, pero en esa posición se debe vivir bastante cómodo. Si en una familia de mayoría de chicas, hay un chico, descuida, él no debe nacer sabiendo cocinar, pero como llegue cierta edad y tú como mujer odies la cocina, oye, no eres digna de tener vagina. Creo que los roles ya se van repartiendo, yo tengo un hermano mayor y realiza sus tareas del hogar como cualquier mujer nacida a mediados del siglo pasado, lo que demuestra que no es un don innato de las féminas el ser cuidadoras de niños, maridos y hogares, cualquier ser humano indistintamente de su sexo, puede pasar un aspirador. El problema viene cuando eso no se comprende. El problema viene cuando ella, en lugar de callarse y agachar la cabeza, pensando que no le queda otra opción en vida que ser esclava, se revela, cuando es capaz de romper esas cadenas "amorosas" que le atan cada día a un futuro que no es suyo. El problema viene cuando la mujer se marcha, abandona una relación por el motivo que sea, ya no es el prototipo que el hombre tenía en su cabeza y lo deja despechado, sin plancharle la camisa y con el corazón arrugado. El problema es cuando crees que una mujer te pertenece hasta el punto de matarla. Cuando la hostia que le has dado resuena en la mayoría del colectivo feminista, cuando desde fuera, las que no estamos dispuestas a sufrir ningún tipo de abuso, ni falta de respeto machista, comprendemos por qué ocurre y la hostia nos duele a todas. Ya no somos las sumisas que algún día fuimos. Queremos poder ser libres, no vivir pendientes de alguien que no lo hace por nosotras, no queremos ser esposas, queremos ser suaves lazos de seda, que enlazan, pero no atan, ni aprietan, ni duelen. Y eso no todos lo llevan bien y por eso nos matan. Porque la digestión de los sentimientos que has creído siempre impuestos es un proceso costoso, el autocontrol cuando es tan fácil asesinar sin pretextos, no es necesario tenerlo. Simplemente después será una noticia más y cómo no, el minuto de silencio de rigor, con el alcalde del pueblo como siempre y las banderas a media asta; un minuto de silencio que debería durar una eternidad entera. 

Recuerden: Hay racismo, por ello matan personas de diferente color de piel. Hay homofobia, por ello se matan homosexuales. Hay machismo, por ello se matan mujeres.
Y si tú eres hombre y no te consideras machista, apoyar el feminismo es lo mejor que puedes hacer para acabar con esta lacra.
Y si eres mujer y justificas el machismo, sobre todo si eres joven (que las hay y muchas) estando en el siglo XXI y teniendo tantos medios para informarte, lo siento con todo el alma, pero eres el mayor enemigo que podemos tener y además, eres gilipollas.

47 ASESINADAS HASTA EL DÍA DE HOY EN LO QUE LLEVAMOS DE AÑO. Y aún quedan cuatro días para que termine. 


¡FELIZ 2018!





La maté porque era mía - Platero y tú


"Ya no usará la cama, ahora duerme en una tumba". 

miércoles, 9 de noviembre de 2016

TRUMP PARA TI, TRUMP PARA MÍ

Toda mi vida he estado observando el mundo desde mi posición, y la verdad, ante mis ojos, ha pasado de todo un poco. En algunas ocasiones he tenido miedo, en otras me he sorprendido siendo valiente y demasiadas veces, me ha resbalado lo que ha sucedido. Bien, pues eso mismo es lo que me ha ocurrido hoy, cuando a las 8.00h. me ha sonado el despertador y me he enterado de quién será el nuevo presidente de los Estados Unidos de América. Me he quedado igual, con la misma cara impasible de recién levantada que cualquier otro día, preguntándome qué desayunaré hoy, mientras me llena la cara de babas amorosas una diminuta perra que vive ajena a esta mierda de sector mundial que ocupamos los humanos. Ella tiene el suyo propio, lleno de huesos para roer y mucho amor. 
La revolución pronto ha llegado a las redes sociales: Twitter arde y mi Facebook ni os cuento. Yo, como no podía ser de otra manera, también he hecho mi aportación matutina en el muro de las lamentaciones, para no desentonar, vaya. 
Y no, no me sorprende en absoluto, es más, me da completamente igual a estas alturas, que intenten desviar las atenciones de todos los países mediante un peluquín oxigenado, millonario y con un problema mental menos grave del que creemos y más común de lo que pensamos. Le han votado, señores, ese hombre está ahí porque le han votado en una democracia que nos tiene a todos algo apardalados, igual que aquí han votado a un presidente cuyo nombre ha salido en el juicio Gürtel y una ministra que recogía sobres de dinero en una habitación de hotel -supuestamente-. 
Ah, no, pero hoy lo importante es señalar a Trump, poner todas nuestras energías en un personaje ¿xenófobo? Me vais a disculpar pero la xenofobia la oigo, la escucho y la siento cada día de mi vida. En la vida diaria, existe el racismo, no vayamos ahora de que aquí nadie nada, porque si el mundo está como está es porque TODOS hemos aportado nuestro granito de mierda. 
Trump también es homófobo, vaya, en un mundo donde ver a dos hombres de la mano o dos mujeres besándose (siempre que no estén "buenas", ya me entendéis), es motivo de giros de cuello y comentarios por lo bajo. Vamos, hombre, que todos lo hemos visto, hecho, vivido u oído. ¿Me lo va a negar alguien ahora? Sería puro cinismo.
Donald (pero no Mcdonald) es machista. Es lo que pide la sociedad, nosotras seguimos viniendo del futuro para comprar lejía y dejar la casa brillante. No hay que mirar más allá del charco para ver que el machismo impera. Más de 40 muertas en lo que va de año antes de que llegara Trump sólo en nuestro país. Así, como dato. 



La escoria está antes de Trump, y esto no es más que el reflejo, como un juego psicológico, como la película La Ola, como una prueba para comprobar que tras un negro viene un blanco de pura raza aria y que siempre va a gustar más. Hay más maldad en el mundo que buenas acciones, pues la maldad (niños muertos en guerras o de hambre, perros mutilados, maltratos de cualquier tipo...) se ve como algo normal, que ya no afecta nuestra sensibilidad, sin embargo cuando alguien rescata una vida del tipo que sea y por buena voluntad, se le llama "héroe" o "ángel" y se cuenta como algo excepcional. Y aquí tenemos la prueba, sí, aquí y no con Trump, sino en nuestro propio país, nuestra tierra firme, esa que pisamos todos los días, donde cogemos autobuses, metros, coches, donde subimos persianas, donde compramos fruta, verdura, periódicos, pan. Esta misma tierra, está degollada, desangrándose, mientras nos echamos las manos a la cabeza y decimos: OH DIOS MÍO, QUÉ LOCOS ESTÁN LOS AMERICANOS, (estadounidenses para concretar, que hay a quien se le olvida esa pequeña puntualización). Siempre es mejor mirar más allá, echar la culpa a otros de que el agua turbia nos llegue al cuello. Hoy ya tenemos un entretenimiento, si el mundo acaba por hundirse del todo, ya sabemos dónde estará el problema, ya tenemos dónde apuntar.

Pero en el fondo, sabemos, pequeños mamones, que todos somos un poquito Donald Trump. Sí, ya sé que tú que estás leyendo esto no, ni yo, ni el vecino de arriba, ni el de abajo, ni el de enfrente. Nadie. El mundo está así por Trump, siempre Trump. 



Hoy viene Coldplay para recordarnos que ¡VIVA LA VIDA! ;)

https://www.youtube.com/watch?v=4VR2T5n6tSE

"I used to rule the world seas would rise when I gave the word".

lunes, 22 de agosto de 2016

LAS OLIMPIADAS Y YO CON ESTOS PELOS

http://www.levante-emv.com/olimpiadas/2016/08/22/mujeres-mandan-nuevo/1458318.html

Con este maravilloso titular que os adjunto aquí arriba, se me ha hinchado ya la vena por completo hoy, tras la fiebre de los JJOO, hasta el punto que, aunque se ha pronunciado mucha gente al respecto, o escribía mi propia entrada o reventaba. 
"Las mujeres mandan de nuevo", así reza hoy una de las noticias del periódico Levante. Sé que a simple vista no parece nada especial y menos tras las barbaridades que hemos tenido que aguantar en el mundo deportivo estas Olimpiadas, pero a veces me parecen más peligrosos estos mensajes subliminales que los que dejan ver con total claridad que hay un gran machista detrás de ellos. Porque estos titulares llevan a la confusión, es decir, hay quien piensa que es una frase "hembrista", pues del género masculino nunca se dicen cosas como "los hombres mandan de nuevo". No, claro que no. Porque ellos siempre mandan, no pueden mandar de nuevo, porque forman parte de todos los sectores como algo impuesto, lo masculino es lo normal. En cambio nosotras tenemos que hacernos valer con constancia y mucho trabajo, mental y físico - en todos los ámbitos de la vida - y entonces, después del sacrificio, se nos nombra excepcionalmente, como queriendo decir, "mandan ellas, que es más difícil de conseguir". Al menos así es como yo interpreto este tipo de periodismo, que es posible que sea algo tan tolerado por la sociedad, que no lo apreciamos y no esté escrito a propósito, pero está y hay que saber verlo. Comenzar a separar hasta en unos juegos como estos que albergan todo tipo de sexos, razas y deportes, en periódicos y televisiones que es lo que nos mantiene informados, sólo tiene como propósito avivar una desigualdad tremenda. Creo que no debería ser noticia más relevante que otra que el hecho de que las féminas de España sean unas grandes profesionales, al igual que los hombres, pero aun así, la primera frase de la noticia es y cito textualmente: "Las deportistas españolas, como ya hicieron en Londres 2012, consiguen más medallas que los hombres". Ah, vale ¿y? ¿Por qué narices esto es algo a destacar? ¿No podemos conseguirlas? ¿Se tiene que ver como algo sorprendente o como un aviso a los hombres para que espabilen? 
Pero no, esto no es lo único que he alcanzado a ver en menos de 12 horas. Anoche, viendo en Youtube un vídeo del oro conseguido por Ruth Beitia (https://www.youtube.com/watch?v=QlCz6FrWn2s), decían lo siguiente: "ESTO ES UNA TÍA QUE LOS TIENE BIEN PUESTOS
Me quedé muda. Porque sí, es cierto que es una frase hecha y que TODOS hemos usado alguna vez para referirnos tanto a hombre como mujer, pero por favor, cuando se supone que tienes unos estudios no sólo deportivos, sino preparativos para la comunicación y estás en un medio público retransmitiendo la gran recompensa por el enorme trabajo que ha realizado una persona para llegar a ser la mejor en su disciplina, debes cuidar las formas, no se puede usar un vocabulario tan coloquial  y, en cierto modo, despreciativo hacia una mujer, porque lo siento, pero no tiene testículos. Me pareció vulgar y fuera de tono, como tantas otras cosas que este tiempo desde que empezaron las Olimpiadas hemos tenido que soportar las mujeres (que si menudo cuerpazo tiene la de Voley, que si a la nadadora china le ha bajado la regla...) y sí, hablo también en primera persona, porque aunque yo no he estado compitiendo en Río de Janeiro (más me gustaría a mí), como mujer que soy me he sentido ofendida y defraudada, porque no creo que seamos más que nadie, pero tampoco menos. Y creo que Mireia, Maialen, Ruth, Carolina, Alejandra, Artemi, Laura Quevedo, Sandra, Lourdes, Elena, Eva, Astou, Silvia, Laura Gil, Leticia, Leonor, Alba, Anna, Marta, Laia, Lucila, Laura Nicholls y Lidia, han demostrado con creces que son increíbles, al igual que lo hombres que nos han representado, que TODOS son atletas que merecen reconocimiento por la cantidad de vida que dedican para ser lo que son y estar donde están. Que nadie les ha regalado la medalla por "tenerlos bien puestos", sino por lo mismo que cualquier otro, por su constancia y valor.
Es molesto, lo sé, es molesto que cada vez nos guste más a las mujeres ir con chándal, hacer deporte, estar sanas y fuertes y dejarnos los tacones en la tienda donde nos los probamos. Es molesto que nosotras asomemos algo más que la patita, en ámbitos donde los hombres siempre han tenido su monopolio. Es molesto que decidamos ser lo que queramos, que nos impongamos, que (como escribí en su día), decidamos jugar tanto a las Barbies como al Action Man y que cada vez se vea más normal. Es molesto que nosotras también hagamos y deshagamos, que nos guste competir, que rompamos corazones y no sólo lloremos por los rincones, que tengamos sed de éxistos y sueños. Es molesto para un sector de la población, sobre todo para aquellos que tienen poder, y que como se puede ver, queda en manifiesto en los tan violados y maltratados medios de comunicación. Así es como funciona la vida, así es como queda patente. Espero que sean capaces de verlo y que, sin descuidar otros problemas como hay, también pongamos entre todos de nuestra parte para que en Tokio 2020, no seamos una noticia a parte. 




Hoy traigo una canción muy fresca, de Christina y los Subterráneos. Esta mujer, Christina Rosenvinge me gusta muchísimo, no me considero su fan, pero sí la admiro bastante. La canción es Ni Una Maldita Florecita. Disfrutadla.


"El día que yo fui feliz 
nadie tocaba el violín, 
ni una maldita florecita 
ni arco iris sobre mí".








jueves, 14 de enero de 2016

BEBÉ A BORDO.

Me río, me río y me vuelvo a reír mil veces más ante la expectación creada alrededor de un ser humano recién llegado al mundo, cuya madre ha decidido llevárselo al trabajo. Nosotras, las mujeres, víctimas de un machismo mayúsculo que se intenta ocultar a diario en los medios de comunicación, donde nos dibujan vulnerables, no aceptamos, ni consentimos que una madre se lleve a su cachorro donde le salga de las narices.
Me sorprende abiertamente que un hombre que jamás va a llevar dentro 9 meses el comienzo de la vida, que jamás va a parir y jamás podrá alimentar de cuerpo a cuerpo a un ser vivo, se crea con el total libertinaje de decir si está bien o está mal que una madre lleve consigo lo que tanto le ha costado tener. Pero si hay algo que aún me asombra mucho más, es ver a personas de mi mismo sexo criticar esta acción. Nosotras, que somos las que nos llevamos la peor parte de tener un hijo, tanto en lo físico, como en lo psicológico y lo laboral; lamentablemente en las dos primeras la naturaleza no repartió igualdad entre hombres y mujeres, pero resulta que en la tercera, la sociedad (ese conjunto de seres humanos dominados por quién sabe qué), tampoco. 
¿Traer un ser humano al mundo no es lo más natural que puede haber precisamente en el mundo? ¿Y qué tiene que hacer una madre para poder serlo? ¿Consentir que la despidan del trabajo? ¿Dejar a su hijo al cuidado de otro a los 4 meses? ¿Ver cómo crece en pijama? 
Compaginar la vida laboral con la maternidad, tiene que ser una ardua tarea, de esas que sólo quienes la viven lo sabe. Admiro a toda aquella fémina que sabe cómo organizarse, espero tomar ejemplo cuando llegue mi momento, pero espero que para ese día algo haya cambiado. Ir con tu hijo a cuestas, cuando apenas es un bebé indefenso debería ser lo normal, porque a fin de cuentas ser madre también es un trabajo. Sólo quien lo ha estado alimentando los 4 primeros meses directamente de su pecho, sabe a las horas que come, sabe cuándo llora por hambre o por cualquier otra cosa, sabe cómo darle golpecitos para hacerlo eructar... por muchos sacaleches que existan en el mundo. ¿Dejar en manos de un desconocido a una criatura de 5 meses a la que le has dado la vida? Pongámonos en el caso de que no tengas unos padres disponibles que puedan atender al niño... ¿En serio alguien es capaz de descuidar algo tan suyo como si de un Nenuco se tratara? Y sí, es cierto que es algo que habréis hecho muchas madres, que no queda otro remedio diréis, pero claro que lo hay, lo que ocurre que el machismo de quienes nos gobiernan no cree que esto sea interesante debatirlo en un congreso y prefieren dedicarse a desprestigiar a quien, por descontado tendrá dinero para pagar una persona que cuide de su hijo, pero como es suyo decide llevárselo donde le de la real gana. Porque la madre necesita a su niño, pero el niño necesita mucho más a su madre y no se es madre para abandonar a tu criatura porque un mundo descontrolado por el dinero gracias a un pueblo esclavo de éste, te obligue a hacerlo. Y que a pesar de todo, el propio pueblo, y sobre todo las propias mujeres que han sufrido, sufren o sufrirán en sus carnes el machismo alrededor de la maternidad, critiquen a una persona por llevar a otra persona a su lugar de trabajo. Lamentable espectáculo humano estamos dando. Y cierto es que todos los trabajos no tienen el privilegio de tener una silla calentita y preparada para este tipo de cosas, pero para eso deberían estar los gobiernos, para buscar soluciones y no más problemas, ante una situación que realmente discrimina en todos los aspectos a lo que se empeñan en convertir en el "sexo débil", y sólo consiguen hacer sentir vulnerable a esa madre que tiene que elegir entre su hijo o su trabajo, y el uno sin el otro no son compatibles. Soluciones, para eso estáis ahí, no más problemas de los que ya tenemos. Dejad de hacer leña del árbol caído.



Así que yo soy de esas que apoya a mi tocaya Carolina Bescansa, por este acto reivindicativo, por no importarle las críticas y porque cada uno con lo suyo, hace lo que le viene en gana (o deberían dejar hacer lo que le viene en gana).



Hoy el tema es "A quién le importa" de la gran Alaska. Con esta filosofía hay que tomarse la vida. El himno, por excelencia.  

https://www.youtube.com/watch?v=OnQeexb8bB8

"La envidia les corroe, mi vida les agobia."

miércoles, 25 de noviembre de 2015

SIN NINGÚN TIPO DE DUDA

La vida de una persona es dura. Es algo que sabemos y comprendemos conforme pasan los años y nos vemos reflejados en dolores y miserias, que a veces no compensan con los momentos de sonrisas, pues si así fuera no existirían los suicidios. 
No voy a ponerme una medallita por ser mujer, mucho menos pretendo llevar la igualdad de sexos a mi territorio, pues ya no sería igualdad, pero nunca podremos situar en el mismo grado a hombres y a mujeres. Porque no somos lo mismo. Si el problema fuese ese, tendría una fácil solución, cada uno a lo suyo y lo suyo a cada uno. Pero la cosa es mucho más seria. 

Vaya, hoy me meto en mis redes sociales y leo hasta la saciedad que es el día conmemorativo de la Violencia de Género, o lo que viene siendo el día conmemorativo de las muertas, vejadas, humilladas, coaccionadas, marcadas, sometidas... Para entendernos mejor. Un precioso día a destacar. Y aquí nos encontramos, deshojando margaritas en lugar de ir directamente a la raíz, ahí, donde se esconde lo oscuro, donde la mujer nunca podrá avanzar. Pero no. Nosotras preferimos compartir fotografías de #NiUnaMenos (algo que puede llegar a confundir bastante), o una mano en nuestros perfiles que marca claramente que estás en contra de la violencia de género. Ah, perdona, ¿es que es algo que tenemos que demostrar?
Un día genial como digo, pues hoy no se permite llamarnos entre nosotras "putas" por acostarnos con quien nos salga del querido agujero que fabricó nuestra madre para, oye, sacarle partido. Y si alguien te tiene que aconsejar que sea ella que es la que se lo curró; aceptamos barco con el padre, porque sin él, tampoco existirías. No los ponemos al mismo nivel, porque como he dicho antes, hombres y mujeres no somos lo mismo. Pero en una balanza, un padre y una madre, la pueden compensar. Y tanto que sí. 
Un día genial, para no tenernos celos. Hoy todas somos una; estamos unidas, aunque el resto del año nos miremos con envidias, con rencillas, con celosía, con macabra imaginación. 
Un día genial para no odiarnos, ni llamarnos víboras. Ni criticar a nuestra vecina, a nuestra amiga o a nuestra peluquera. Joder, pobretas, son mujeres. Hoy no lo merecen.
Un día genial para no maldecir a la novia de nuestro ex, o a la ex de nuestro novio, o a la ex del ex de nuestra colega, o a la ex del ex de la ex de nuestro ex. 
Un día genial para... mmm... me estoy perdiendo ya...





Qué gran día este a celebrar. A celebrar, ¿qué? ¿Que creemos combatir un problema tan serio con fotos en Facebook? ¿Que nuestras actitudes son las que dan pie a que cada vez sean más las muertas? ¿A no ser conscientes que un machista no va a cambiar porque pongas una foto de una mano en tu puñetero perfil, como tampoco van a desaparecer las armas por la bandera de Francia? Qué hipócritamente solidarios somos, me sorprende la injusticia que cometen no dándonos ya el premio Nobel de la Paz. No será que no nos lo curramos. 





Pero mañana será otro día y mañana volverá a escupirnos la machitele otra noticia de asesinato, y volverá a recordarnos lo mucho que hay que tener en cuenta el 016, y volveremos a decir la suerte que tenemos de no haber conocido jamás un hombre que nos ponga la mano encima, como si hacerlo fuese lo normal. Y volveremos a ser todas unas putas, unas odiosas, unas frescas, unas "abrefácil". Porque nosotras lo permitimos, porque nosotras lo exigimos, porque nosotras buscamos que suceda, porque esos comentarios los oigo en boca de mujeres. Porque nos quedan muchos chips por cambiar para que la situación cambie. Porque no son las fotos lo que hará que deje de suceder. El machismo no se cura con lágrimas, no se cura con muertes, no se cura con manifestaciones, no se cura con fotografías, no se cura con lamentos, no se cura con vulnerabilidad, no se cura con miedo y no se cura con una entrada de blog. El machismo se cura dejándolo de fomentar las mujeres. Esa es la única vía factible que veo. Y no se trata de odiar a los hombres, no se trata de aplastarlos, de apartarlos de tal forma que los buenos se sientan malos, de promover una sociedad con más odio del que ya acoge. Se trata de valorarnos, para que nos puedan valorar. Suena utópico, incluso puede que alguien entienda con esta entrada que somos las mujeres las culpables de los asesinatos. No. Un asesino es un asesino y no tiene justificación. Pero cuando encima se es un asesino machista y las mujeres somos unas machistas, creo que parte de culpa sí tenemos. Pues en cierto modo, divulgamos lo que en apariencia, un día como hoy, damos a entender que deseamos erradicar. Y lo cierto, en mi humilde opinión, es que simplemente radica en nuestras mentes el poder hacer una igualdad de convivencia con nuestras diferencias de sexos. Luchemos con nuestra mente y nuestro lenguaje para terminar con eso que nos mata y que si no lo ven nuestros ojos, nuestros hijos sí lo vean.
Es nuestra obligación como mujer, sin ningún tipo de duda. 




La canción de hoy es "Enamorado de la moda juvenil", todo un himno de Radio Futura. Y la pongo porque sí, porque me encanta, porque me apetece y porque qué más da qué seamos hombres o mujeres. La vida es corta, aprovéchala y haz lo que te de la gana. 


"Sí, yo caí, enamorado de la moda juvenil, de los chicos, de las chicas, de los maniquís.
¡ENAMORADO DE TI!"