https://twitter.com/carolcarol91

sábado, 16 de julio de 2016

AIRE

Un gran amasijo de hierros enlazados entre sí gobernaba su cabeza. Su estómago, en ese momento, no era mucho más que el enredo al que su cerebro estaba siendo sometido. Tenía miedo, y estaba segura de haber conocido esa sensación en otras ocasiones, pero en todas y cada una de ellas, era impactante y desagradable, como esas cosas que a deshora nos desvelan los sueños. Sentía presión, una presión golpeando fuertemente su nuca, un sudor frío recorriendo hasta el último rincón oculto y desamparado de su cuerpo, hasta ese, por ejemplo, dedo pequeño del pie del que sólo oía hablar cuando se daba un golpe. "Ojalá estuviera ahí, golpeándome con cualquier mueble, de mi ahora tan añorado hogar, eso significaría muchas cosas, pero sobre todo que estaría pisando terreno seguro", pensaba ella entre sollozos que retumbaban en la desierta noche, como aullidos de loba atrapada en una trampa mortal. 
La tensión también se había apoderado de su cabello tizón y experimentaba a su vez un desaliento propio de a quien el pánico tiene secuestrado. La ansiedad vagaba a sus anchas por unas células que en otro momento se habían sentido tranquilas. Neuronas amordazadas por una histeria detonada. No era el fin, o al menos eso se intentaba ella repetir. 


Podría ser el comienzo de un libro. 

Continuará...




Aire - Mecano 

"Este cuarto es muy pequeño, para las cosas que sueño". 

viernes, 1 de julio de 2016

IMPACTO

El último capítulo del libro que terminé hace unos días, decía algo así como que a las personas nos gusta ayudar a los demás para hacer crecer nuestro ego, es decir, siempre nos volcamos en facilitar nuestra mano a aquellos que consideramos están por debajo de nuestros privilegios o de nuestra propia vida. No eran estas las palabras textuales, pero sí el mensaje. 
Lo cierto es que nunca me había planteado el auxilio al resto de esa forma. Siempre me ha gustado prestar mis manos a aquellos que me las pidan, pero nunca imaginé que con ello, bien es cierto, uno se retroalimenta y como consecuencia se crea un bloqueo emocional en ambas partes, el auxiliado y el auxiliador. 
Necesitamos sentir la bendición constante del mundo, necesitamos que los demás sepan lo buenos que somos con obras caritativas a costa de una vida, bien sea humana u otro tipo de animal. Es una necesidad del ser humano, aunque no nos lo planteemos a menudo: nadie se considera mala persona. 
Nos apresuramos a borrar las manchas de nuestro pasaje con buenos intentos de caridad, pero realmente, a nivel global y no individual, ¿lo hacemos por los demás o por nosotros mismos? Siempre que hablan personas que pertenecen a un voluntariado, cualquiera que sea, los oiréis decir que es una satisfacción enorme, que a nivel personal no tiene comparación, que te llena y bla, bla, bla. Ahí está la clave de todo lo que hacemos: la satisfacción personal, incluso cuando es a otro al que debería satisfacer tu trabajo. Pero el ser humano es egoísta desde su nacimiento, el egoísmo forma parte de nuestro modo de vida y ya no por la sociedad en la que vivimos (que lo engrandece hasta límites insospechados), sino desde que la humanidad se creó. Por eso se descubrió que los animales eran comestibles, por ejemplo, ¿no? Y por eso a día de hoy seguimos anclados a un gobierno corrupto, por ejemplo, ¿no?
La empatía es una palabra que escuchamos muchas veces, pero de la que carecemos todos, aunque cabe decir que hay quien la domina mejor que otros y aunque el humano es patológicamente egoísta desde tiempos ancestrales, es posible que en la actualidad aún lo sea más. 
Es el punto común que nos une en masa y cuando eso se lleva a las urnas, a una democracia que lamentablemente da resultados nefastos, el pueblo se enfrenta y se disipan como moléculas de polvo y por completo, las ganas de ayudar al otro, y ahí es cuando realmente sale el verdadero carácter humano, el de "cooperar hasta que a mí me haga falta". 
No somos más que seres ignorantes creyéndonos con total posesión de la verdad, pensando que tenemos valores por votar con más fuerza que nunca. Y no es cuestión de ideología, como no me canso de repetir, sino de dignidad. El pobre votando al rico, para que así siempre haya desfavorecidos y podamos ser voluntarios de nuestro propio ego, ayudando mientras endiosamos nuestro "yo interior", hablando de fuerza vulnerando al fuerte. Este es el camino que le vamos a dejar a nuestros hijos. 
Nadie tiene la culpa, y todos la tenemos. 

Una de mis fotografías favoritas: "El impacto de un libro". 




Canciones que hablan por sí solas: Pink Floyd - Another Brick In The Wall 


"All in all it's just another brick in the wall".

viernes, 24 de junio de 2016

ODA A MI FAMILIA

No me gustan los hospitales. Es posible que no sea la única, aunque hay personas que por vocación, aman o anhelan trabajar en uno, pero raro es el ser humano al que le gusten estos edificios con ventanales que de noche tienen todas sus luces encendidas, ofreciendo una panorámica exterior de vida, que en muchos casos, tras esos muros, penden algunas de un hilo.
En realidad mi aberración por los hospitales va más allá. Me producen recuerdos intensos, con dunas, sin dudas, muy ciertos; recuerdos de una infancia donde los pisé más de lo que a cualquier niño le gustaría estar, recuerdos de goteros, de esparadrapos que al quitarlos dolían, de estancias oscuras, frías, de más niños a mi alrededor. Y recuerdos de la cálida compañía de mi madre, de la siempre incondicional presencia de mi padre, de ellos, siempre fieles a mi lado, cuando era una niña de 5 años y cuando hace apenas un año, una complicación respiratoria me tuvo varios días postrada en una cama, entre revistas del corazón y desquicio comprensible. 
Durante estos años, no podría enumerar las veces que he estado en un hospital, aunque por suerte para mi persona, cuando crecí, fui más veces por los demás que por mí. Recuerdo el verano de 2002, cuando mi madre estuvo realmente enferma y el hospital era su segunda casa, o aquel marzo de 2010 cuando fue intervenida quirúrgicamente por un cáncer de pecho. No podría olvidar cómo nos abrazamos mis hermanos y yo cuando nos dijeron que todo había salido bien, y los nervios previos, mordiéndonos las uñas, matando el tiempo, viendo pasar las horas. Luego vinieron muchas visitas más al hospital y todas con noticias realmente buenas, siempre todo parece terminar con un bonito final feliz. 
Hoy necesitaba desahogarme, y qué mejor que mi blog, mi vía de escape, porque en esta maravillosa y algo calurosa noche de San Juan, con su preciosa luna anaranjada y gigantesca observando con envidia lo que acontece en cada playa de aquí abajo, hoy, en este día que yo tantas veces celebré hace años con mi botella de tequila, la he pasado en el hospital con mi padre. No entraré en detalles, pues al final ha resultado ser algo mucho menos grave de lo que en un principio pensábamos y está perfectamente, pero él, mi valiente padre, el motor de esta familia, el que jamás se queja, quien nos ha enseñado el 50% de las cosas que sabemos... a él, por primera vez en toda mi existencia, lo he visto vulnerable, frágil, intentando hacerse el fuerte, pero sabiendo que necesitaba la presencia de los que más quiere. Como en su día, por ejemplo yo, también necesité la suya y la tuve, tantas veces como hizo falta. Sin lamento alguno. Firme, serio y preocupado, así como es él. Hoy las tornas habían cambiado y siempre pienso que las cosas tienen un "por qué" y el por qué de esto era para demostrarle a mi padre, que nunca estará solo (aunque eso ya lo sabía), que lo queremos con locura y que él nos ha enseñado a ser fieles, a ser fuertes y sobre todo a ser valientes. Y en esta vida se puede con todo, no me cabe ningún tipo de duda al respecto. Es más, la propia vida se encarga de hacerte dura, de curtir tu alma, de endurecer la mente y sacar pecho a todo lo que acontezca.
Amo a mi familia, y tras unos días de incertidumbre, esta noche estoy contenta y puedo decir orgullosa que es la mejor noche de San Juan que recuerdo, aunque odie los hospitales, resultando estos tan familiares para mí. 

PD. Hoy pensaba hacer una entrada sobre un libro que acabo de terminarme y que me ha hecho reflexionar bastante, pero lo cierto es que estos días no he tenido mucho tiempo, ni inspiración, así que en cuanto lo tenga en mente todo ordenado, verá la luz la nueva entrada. 


The Cranberries - Ode To My Family

https://www.youtube.com/watch?v=Zz-DJr1Qs54

"Unhappiness, where's when I was young
And we didn't give a damn
'Cause we were raised
To see life as fun and take it if we can".

miércoles, 8 de junio de 2016

OBSERVA, PIENSA, UBICA.

La madurez es aquello que descuartiza la inocencia, cuando se pierde la visibilidad de lo que se vislumbraba fresco. Se secan las raíces de lo eterno y uno tiene que coger en silencio la maleta y sin embargo, marcharse con lo puesto. Ese pulso a la vida entre lo que se fue, lo que se es y lo que se adivina que será, nos impide adaptarnos al presente. 
Una simple crisis de identidad no debería manchar las constantes vitales, porque la madurez en realidad no existe. Nunca se es lo bastante maduro, siempre nos negamos a crecer más de la cuenta y eso nos impide adaptarnos al presente. 
No nos negamos a crecer por instalarnos en el pasado, sino todo lo contrario: Por creer que el futuro siempre será más juvenil de lo que es ahora y aunque conforme pasan los años y la trayectoria va tomando forma, se observa que no es así, nos negamos a aceptar y por ello, nunca nos adaptamos al presente.
Porque el ahora jamás será suficiente, siempre hay sed de más y mejor, nuestro eje no quiere quietud, no quiere una paz que seguro algún día encontrará, pero no será en esta senda de paso que acostumbra a clavarnos sus piedras en nuestros pies; será en un mañana que no espera, y aun así solemos mirar, sin reojos ni disimulos, más allá de la ventana de lo efímero, olvidando que no hay eternidad y eso, nos impide adaptarnos al presente.  
Pensar cuando no es necesario pensar, intervenir a sanar a deshora, y entonces a destiempo el tiempo ya se agota, pero continuamos poniéndonos de puntillas para creer que así se divisará el horizonte más amplio de lo que ahora se muestra desnudo ante nuestras miradas; abanicar momentos avivando sus ascuas y desmantelar el cerebro para que no grite nada. Y es ahí, sólo ahí, en las profundidades de la oscuridad personal, intransferible y humana, donde se esconde la irrefutable forma con la que impedimos adaptarnos al presente. 





La canción de hoy, es Going to a town de George Michael, aunque a mí personalmente y salvando las distancias, me gusta más esta versión de Rufus Wainwright. Perfecta. 

https://www.youtube.com/watch?v=CtVyl402W5s

"Making my own way home". 



martes, 24 de mayo de 2016

LA VEGA ES DEL TORO

Estas semanas estoy muy contenta, gracias a una noticia que también mi entorno ha recibido con entusiasmo y es la prohibición del lanceo al Toro de la Vega. Sí, ojalá pudiésemos estar hablando de la abolición total de este "festejo", pero de momento hará falta mucha más presión social para conseguir que desaparezcan los animales en cualquier festividad de este país y eso es misión de todos, sólo la unión hace la fuerza y por esta vez, aunque pareciese un milagro, se ha conseguido. Bien es cierto que habrá que esperar hasta septiembre para ver cómo se desenvuelve el día, aunque sabemos que van a desencajonar un toro que correrá como en un "encierro común" por la vega de Tordesillas, donde no hace mucho Rompesuelas agonizaba con su cuerpo cubierto de sangre, en el mismo lugar donde también lo hicieron Elegido, Volante o Vulcano. No olviden esos nombres que un día fueron expuestos a un espectáculo repulsivo en el último día de sus cortas existencias. 

Hace poco leí un artículo que hablaba sobre tauromaquia y se mencionaba una frase que me pareció curiosa. "Lo evidente es difícil de demostrar". Esa frase me hizo pensar y la verdad es que podría aplicarse a cualquier circunstancia de la vida, pero cuando la empleas hablando de este tema, encaja igual de bien que el zapato de cristal al pie de Cenicienta. 
Un toro no es un perro, evidentemente, un toro se mueve por instinto puro y duro y no alberga los sentimientos de un can, que a lo largo de los siglos ha sido adaptado al ser humano, como su compañero más fiel. Un toro, según dicen, pasa sus cinco años de media de vida, como un verdadero rey, corriendo libremente por las dehesas, dicen de él que se cría para ello, que alimenta a mucha gente y que realmente se le respeta. Hasta ahí todo va bien, el problema es que todas esas excusas baratas, a mi parecer, no dan a nadie el derecho de exponer a un animal a un "espectáculo" donde su sangre va a ser aclamada por un público que ahí no ve un ser vivo. Porque si por un momento, cualquiera de los que pagan una entrada por ir a una plaza de toros o se pasean triunfantes por las calles de un pueblo que cree que sus tradiciones están por encima del bien y del mal, se pararan a meditar que eso que tienen ante sus ojos, cansado, asustado, aturdido, acorralado y desangrado, siente dolor, quizás comprenderían por qué somo tantos (y somos mayoría) los que pedimos a gritos que desaparezca esto que algún día fue seña de identidad de un país, que desde luego, no está en el presente para alardear de cultura. 
"Lo evidente es difícil de demostrar", ¡y tan difícil! Pero lo evidente ante la ignorancia elegida y autoimpuesta por uno mismo con una venda en los ojos, más bien diría que es imposible de demostrar. Pero no hay que rendirse, no hay que cansarse. Yo también un día fui partícipe de los toros como diversión, también contribuí a lo que hoy veo salvaje y medieval. También estuve tras una barrera gritando cada vez que el toro se acercaba, ¡cómo si no tuviese yo más cosas que hacer en la vida! Pero llegó mi punto de inflexión, cuando los últimos años eso ya no me divertía. Cuando empecé a pensar. Cuando comenzó a darme más pena que risa y lloré escuchando un toro bramar de miedo mientras lo embolaban. En ese momento supe que algo no funcionaba y que no quería ser una más entre una multitud cuya empatía perdieron huyendo de un animal que no ha decidido estar ahí o quizás la perdieron en algún libro que nunca leyeron o puede ser que en esos viajes que aún les quedan por hacer, más allá del mundo de su pueblo y sus "tradiciones". No señalo a nadie con el dedo, pero sí generalizo, porque divertirse ante el sufrimiento de un ser vivo y lo peor de todo, no ser consciente de ello por tenerlo interiorizado, no es sano, no es normal, ni es razonable. Yo siempre intento respetar las aficiones de todas las personas, en la diversidad está el gusto, básicamente porque me agrada que también las mías sean respetadas, pero esto no sólo no puedo respetarlo, es que tampoco puedo aceptarlo, ni comprenderlo. Porque el mundo es maravilloso y alberga un millón de cosas que se pueden hacer sin dañar a aquellos que sienten y padecen, a aquellos que por tamaño son más fuertes, pero mentalmente son más vulnerables y el ser humano se aprovecha de ello. 
Así que por supuesto, la noticia del Toro de la Vega para mí ha sido muy importante y cuando me enteré no cupe en mí de alegría. Es hermoso cuando todo se va poniendo en su sitio, cuando la sociedad se une en una sola voz y se crean cosas tan fantásticas como esta. Porque no pararemos hasta conseguir un país libre de maltrato animal amparado en la más que desgastada palabra "tradición", y porque es mucho más bonito decir "evolución". Porque amo a los animales y por eso siempre estaré de su parte, hay que darles voz, nosotros que podemos y algún día no tendremos que replantearnos esto, porque simplemente será algo normal: el respeto al prójimo.
Si no lo ven mis ojos, que mis hijos sí lo vean. 




Adjunto un pequeño texto que escribí en julio de 2015: 

"El ser humano tiene un gran sentido de inferioridad, pues se mide a un animal en fuerza, aun sabiendo que este es cien veces superior, con armas artificiales inventadas para matar. 
Un cara a cara sería inviable, pero la diferencia es que un animal, jamás iría a territorio ajeno a medirse con trampas a un ser humano."


Hoy esta canción, porque cuando la escucho, aún logro creer en la humanidad. 

https://www.youtube.com/watch?v=Pe_Z4RVVZfU

"Si los hombres han llegado hasta la Luna, si desde Sevilla puedo hablar con alguien que esté en Nueva York, si la medicina cura lo que antes era una muerte segura, dime por qué no es posible nuestro amor".

lunes, 23 de mayo de 2016

DELIRIOS

Qué fácil sería caminar, rodar, girar, sentir o vivir si el diálogo fuese la única vía factible de comunicación. Un lugar (al que no llamaremos mundo), donde los gestos sean simplemente eso, gestos, sin doble rasero, ni esa intención de picardía que hace tanto enfadar a otro. Un lugar aparentemente sano, donde las flores crezcan con más colores primarios que nunca y donde la luz del sol sea nuestra única despreocupación real, con dorados flecos de felicidad. Un lugar ¿maravilloso?, en el que las personas se comprendan, donde una explicación valga y las palabras tomen una importancia inaudita y peculiar para conseguir un estado de ¿bienestar? jamás descubierto antes. 

Qué fácil sería, pues, rodar, girar, sentir o vivir, en un suelo habitable, repleto de asfalto y bocas llenas alimentadas de buen hacer. No habría rencillas, ni discusiones, ni peleas, ni guerras. No habrían clavos ardiendo, ni quebraderos de cabeza.

Qué sencillo sería, pues, aburrirse, morir, no equivocarse o dormir sin hablar, sin roncar, sin sonambulear. Qué espeluznantemente poco complicado sería precipitarse al vacío del abismo y pellizcarse sin sentir si uno está vivo. Cuántas vueltas de hoja por pasar nos quedarían pendientes a la espera de un instante que siempre parece ser pasado sin haber sido presente. Cuántos capítulos sin vivir se hubiesen quedado en el camino con esa esquinita doblada un día, marcando un stand by que se alargó en el tiempo, antes de este acabose. De esta NADA que ha estallado en mi cabeza, en forma de utopía, quizás. 
La NADA es la definición exacta del todo. Y el todo, es simplemente NADA.
Porque no habría NADA sin todo, ni todo sería posible sin NADA. Tan fácil como caminar o no hacerlo, como correr sin sofocar el corazón o mirar el sol marcharse una tarde de verano, sin erizarse en el cuerpo la piel interior. La que no se ve. La que hace que seamos incomprensibles como personas y entre personas. 

No piensen en este texto demasiado, jamás podría ocurrir y si ocurre, que sea fácil, pues. 

Carol.


Las nubes de tu pelo - Fito y Fitipaldis

https://www.youtube.com/watch?v=qdG2i-QqG54

"Lo mejor del sol, el brillo de la luna". 

lunes, 2 de mayo de 2016

NIÑOS, SOLUCIÓN FINAL.

Anoche estuve leyendo y leyendo, como he hecho tantas otras veces, información, páginas y blogs sobre el Holocausto. No durante todo el período del Tercer Reich, no de cuando Hitler llega al poder, de cuando se instala o de la Noche de los Cristales Rotos, sino desde esa parte llamada "solución final", cuando se construyó Auschwitz II en Bikernau; sí, a veces soy un poco morbosa y me gusta interesarme por las cosas más espantosas de la historia en profundidad, pero no puedo evitarlo.
Aunque en realidad anoche me centré especialmente en lo que a mí, a día de hoy, me sigue haciendo llorar cuando veo fotos o documentales y eso que no he visto El niño con el pijama de rayas (2006) -seré la única, por cierto-; sí, hablo de los niños, de lo que sin duda ha sido siempre la parte más vulnerable, perjudicada y contaminada a lo largo de los siglos. Leyendo hasta exprimir el último dato posible, me vino a la mente, en forma de flash y como si yo hubiese estado allí presente, el dolor y sufrimiento que ni tan siquiera les dio tiempo a sentir a todos aquellos niños que fueron separados de sus padres, inservibles para cualquier trabajo infrahumano al que eran sometidos los adultos y arrebatados de su alma para toda la eternidad, para terminar formando parte de unos libros de historia que no los mencionan. Porque en este mundo en el que vivimos, también actualmente y me atrevería a decir que de una forma mucho más descabellada, parece que la niñez está condenada a padecer los errores de nuestras enfermas mentes de "mayores". La historia nos lo grita continuamente y así es como lo vivieron los niños a los que sin piedad, se les condujo por una senda que los llevaría a la luz celestial sin darles opción a sus huesos crecer. Y entonces recordé una escena de La lista de Schindler (1993), cuando sale una niñita preciosa, con su abriguito rojo. Quien haya visto esta película sabrá que es en blanco y negro, sin embargo en esa escena, sólo su chaqueta se puede ver en color, el de la sangre derramada de la más absoluta inocencia. 
Unas escenas después, ese mismo abrigo se encuentra apilado en una montaña de objetos personales que ya no tienen ningún valor para quienes, sin excepción, han sido gaseados. Sí, esa niñita preciosa de tirabuzones, había sido ejecutada de una de las maneras más crueles que puedan existir: sin comprender. 
Como murieron todos y cada uno de los millones de niños aquellos días, aquellos días a los que Hitler puso el nombre, pero junto a él hubieron miles de manos que jamás miraron a los ojos a un niño, aun teniendo hijos. Esos que no consintieron que crecieran esas tiernas raíces, para que así, jamás se convirtieran en un enorme y alimentado árbol, que vengara a sus progenitores. 
Es curioso, porque en aquellos años, había mucha gente que desconocía lo que sucedía, pero fuese lo que fuese, debía estar bien, pues seguramente los judíos sólo querían quitar derechos y empleo a los alemanes verdaderos y auténticos, los que su "grupo sanguíneo determinaba su única raza posible para habitar ese país". Y nadie salió a la calle a gritar por esas personas, nadie fue la voz de esos niños, porque el pueblo consintió aquello, porque estaban de acuerdo. 
Fijaos, pongo el telediario todos los días, y veo niños hambrientos, sedientos, congelados o simplemente muertos en las costas, unos directamente, no tienen la opción, ni tan siquiera, de hacer el amago de buscar ayuda en cualquier otro país mientras a otros les cierran fronteras, les acorralan y les arrinconan. Leo y escucho a las personas civiles, los que considero como yo o como tú que me estás leyendo, que con la suficiente dureza en sus caras, acusan de lo mismo que los alemanes en su día hicieron con los judíos. Pero esta vez, con la comodidad que aporta escupirlo desde el sofá de casa. 
Y evidentemente a mí esto me da miedo, mucho mucho miedo, el que haya seres humanos que no sean capaces de ver más allá en los ojos de un niño; sin escrúpulos y sin razón. Que su dedo acusador señale almas puras que no saben por qué, ni cómo, ni cuándo. No entienden de crueldad, porque aún no les debería haber llegado la hora de conocerla. Como si no llevásemos suficientes cadáveres sin crecer cargados a nuestra espalda...
Y aún nos planteamos si sería posible que sucediera La Ola (2008) en la vida real. Por favor, queridos, si el peor Hitler que ha habido, hay y habrá en la historia, somos nosotros mismos. 

"Nunca es demasiado tarde para tener una infancia feliz".
Tom Robbins.



La canción de hoy se titula Children, como no podía ser de otro modo, de Robert Miles. todo un himno de mediados de los 90. 

https://www.youtube.com/watch?v=QwqmJilXxJY

Por los grandes olvidados de nuestra historia. Por ellos. Por los niños. 

lunes, 18 de abril de 2016

OPERACIÓN MANIPULACIÓN MAL HECHA

Ayer fui al cine, sí, al cine, ese lugar donde dos personas se dejan 20 euros por ver una película. Pero lo confieso, me gusta gastarme dinero en este lugar, porque disfruto, obviamente, sino sería un poco inútil gastármelo, ¿no? 
La cuestión es que no es ningún acontecimiento especial que una persona anónima como yo vaya al cine, pero en realidad quiero hablar de la película que vi, Objetivo: Londres.
Haré un resumen rápido y si alguien piensa verla, que deje de leer. 




Resulta que el Primer Ministro de Londres muere en circunstancias que por lo visto nadie se explica, la cuestión es que las personas estas de la élite no sospechan en ningún momento que pueda haber sido un asesinato (que lo es), porque como todos sabemos en el mundo no hay ni asesinos, ni intereses, y deciden celebrar un grandioso y multitudinario funeral con millones de personas y todos los representantes del mundo, sin haber recibido aún los informes que determinan cómo murió este hombre. Total, se reúnen todos allí, una señora hace de Merkel pero no se llama Merkel, otro hace de Manuel Valls pero tampoco se hace llamar así y así sucesivamente. Aquí como no tenemos gobierno, pues por lo visto no estábamos invitados al funeral. El que sí estaba era Obama, que tras someterse a varias operaciones quirúrgicas con el mismo cirujano que Michael Jackson, ahora es blanco y tampoco se llama Obama. A decir verdad no dicen su nombre en toda la película, simplemente se le llama Presidente. Algo totalmente normal, pues si tú eres, por ejemplo, fontanero, cómo no va a gustarte que tus colegas te llamen "fontanero", lo de los nombres propios está sobrevalorado. 



Venga voy al grano. Resulta que las fuerzas de seguridad que custodian el acto, son de mentira. Sí, sí. Son todos yihadistas del Boko Haram, pero como aquí le cambian a todo el nombre para que no haya rollos de derechos con esta gente, pues nada, son simplemente una banda de terroristas que vete tú a saber cómo, cuándo y dónde, han conseguido uniformarse de polis y oye, que no sé qué habrán hecho con la poli verdadera pero no está. Los han debido de matar a todos y nadie se ha enterado ni ha dado aviso a ciudades cercanas. Todo está en orden hasta que empiezan a disparar a destajo, provocando una carnicería, muriendo gente inocente (como suele pasar en estos casos). La pseudoMerkel es la primera en diñarla (qué suerte tienen en ese mundo paralelo), aunque su objetivo en realidad es Presidente (sí, el señor ese que se supone que es Obama más blanco que la leche pero del que se desconoce su nombre). Lo que no saben es que Presidente tiene un escolta al que debieron echar del cásting de Superman por molar muy fuerte y ser más mejor que el superhéroe. Pues este señor, él solito, consigue cargarse una banda entera de terroristas que disparan sin ton ni son, que lanzan granadas y que detonan bombas por todo Londres (por cierto, con unos efectos especiales del fuego que bueno, bueno y bueno, ni yo podría hacerlo mejor). 
Este señor en realidad tiene toda la pinta de querer algo más que una relación de trabajo con Presidente, pues cuando ya parece que está todo perdido, "presi" ha sido secuestrado y quieren matarlo en directo, él sigue ahí dando el callo por un hombre que no sabe defenderse solo de ninguna de las maneras y que pobrecito él, no sabía qué hacía ahí, por qué iban a por él y quién estaba detrás. Yo creo que el hombre ni siquiera sabía que era el presi de los EEUU y lo tenían engañadito. 




Finalmente y cuando están apunto de asesinarlo en un zulo al que llega perfectamente red de internet con comunicación a todas las televisiones de EEUU, incluidas las pantallazas estas gigantes de la Quinta Avenida de Nueva York, y todos los estadounidenses están expectantes, aparece el Escolta/Superman y se carga a los últimos cinco yihadistas (que por cierto eran unos chapuceros de tres al cuarto), sin despeinarse y sin quitarse el traje de chaqueta, y queda delante de todo su país como el superhéroe que es. Pero no se puede pasar por alto el contaros que antes de llegar al zulo, ya había vencido a todo un gran batallón (guiño a Aladdín) de islamistas malotes, porque el ejército estadounidense que finalmente se había decidido a mandar Morgan Freeman, que era el vicepresidente de los EEUU, (menudo papelón el suyo en esta película, lo tendré en cuenta cuando me quede sin papel higiénico) se hacen caquita y no se atreven a entrar en el zulo, así que Escolta/Superman entra solo y se lleva por delante a unos 200 del tirón, hasta que finalmente llega al encuentro con Presidente que está tan contento, porque le han salvado el culo de puro milagro. 
Y ya podéis averiguar el final, pues eso, un final de la hostia. Más feliz que una perdiz, nada previsible. 




Y así, esta película tan maravillosa y realista, te cuenta cómo la banda terrorista e islamista X (porque repito, no tiene puto nombre), está movida por un solo señor que es el mayor traficante de armas (y por lo que pintan en la peli, el único), que odia los EEUU de América sin motivo alguno y que su propósito es matar al pobre presi que no sabe ni por dónde le pega el aire. Sí, sé que es la continuación de Objetivo: La Casa Blanca, y que habrá unos argumento previos para semejante matanza y tal espectáculo,  por lo tanto qué menos que ponerte a tono para introducirte en la trama, dado que no se llama Objetivo: La Casa Blanca 2.0, sino que tiene otro nombre, ¿no?

En definitiva que además de mala, es un verdadero intento de manipulación ante los tiempos a los que nos estamos enfrentando, pensando que las personas somos auténticos gilipollas y que aquí los más malos son los "moros de mierda" (les falta decir eso en el film), que EEUU son buenísimos y que matar a Merkel es muy fácil. Intentando que nos traguemos el cuento de que América no tiene culpa de nada de lo que está sucediendo en los dos hemisferios del mundo. 
Por si no fuera suficiente lo que hay que aguantar día tras día en los medios de comunicación, ahora también se extiende al cine, cuando pagas VEINTE EUROS creyendo que vas a ver una buena película y de repente te encuentras ante una verdadera MIERDA intentando someter las mentes de un pueblo. 

Y hasta aquí puedo leer, no os gastéis un maldito céntimo en ir a ver este bodrio, porque os aseguro que saldréis con ganas de defecar hasta las entrañas. 




El tema de hoy el inolvidable American Pie versionado por Madonna. 

https://www.youtube.com/watch?v=wAticSct7Ys

"Bye bye Miss American Pie, drove my chevy to the levy but the levy was dry".


martes, 12 de abril de 2016

QUE NO TE ROBEN ABRIL

"Las cosas efímeras son mejores, porque no les da tiempo a caducar". 

Abril. 
Nunca me gustó especialmente este mes, posiblemente porque aparece en demasiadas canciones de esas que en ocasiones me gusta escuchar, pero como a mí nadie me lo ha robado, algo ha cambiado sin duda, y hoy abril sabe a vida. 

Un espléndido sol, fuerte, potente y consistente, anuncia un inminente verano. Es primavera en toda su plenitud y así comienzan a hacerlo notar las flores, saludando con sus múltiples manitas; las nubes, que ya saben caminar por separado, y el cielo, tan intensamente azul que acompleja hasta mirarlo. Nunca nada será tan celeste en el mundo, nada que el ser humano o las especies venideras consigan crear. Nada como la naturaleza, porque lo de ahí arriba, es más natura que todo lo que haya aquí abajo. Aunque cierto es, que se puede dudar de esta última frase, pues una simple ojeada a la clorofila potenciada con cada rayo emitido a años luz de distancia, basta para saber que abril también es bonito. Sí, es muy bonito. 
Hace calor, el suficiente para comenzar a dejar atrás las chaquetas poco amortizadas de ese cada vez más lejano invierno. Los días son largos, las horas de luz canalizan la alegría desde los ojos de quien ama esta temporada. Y no sé si el tren se acordará de pasar por esta estación del año, pero no hay problema, porque siempre quedará la siguiente. La auténtica, la verdadera, la reina entre las reinas. El verano. 

El verano llegará un año más, como así nos lo grita esta maravillosa primavera. Llegará para fundir mi alma con el mar y esas olas resurgirán de nuevo todo lo que el invierno adormece. La noche tornará a teñirse de espera y la luna estará obligada a dejarse ver en pleno día. 
Porque así es el verano, un espectáculo de estrellas, un paraíso habitable en la Tierra, una senda de libertad eterna. Y así te lo presta abril, acogiéndote en sus cálidos brazos de principiante. Que no te lo roben. 



El temazo que hoy expongo es uno que me gusta muchísimo, de esos que tengo desgastados de escucharlos. Además con una letra espectacularmente bonita. 


Barry Manilow - Can't Smile Without You 

https://www.youtube.com/watch?v=ycn4f7TQePM&nohtml5=False

"Now it all seems light years away"

lunes, 4 de abril de 2016

ALIMENTANDO FIEBRES QUE DESTRUYEN MENTES.

ESTE TEXTO LO ESCRIBÍ TAL DÍA COMO HOY DEL AÑO 2014. LO RESCATO PARA QUE FORME PARTE DE MI BLOG. ASÍ ES COMO VEO MI DÍA A DÍA Y ESTO ES LO QUE SIGO PENSANDO DOS AÑOS DESPUÉS. 

"A menudo me pregunto muchas cosas y esas cosas suelen ser sobre la sociedad de la que formo parte, y a la que evito parecerme aunque a veces me resulte imposible escaparme de sus garras.
No la entiendo, no logro comprender qué significa la palabra 'sociedad', no sé si al nombrarla abarco en ella personas o máquinas; tecnología o ciencia; perros o sillas. ¿En qué nos estamos convirtiendo? ¿Qué somos? ¿Quién nos guía?
El otro día, hacía una pequeña reflexión -de tantas- sobre la vida y en ningún momento, mientras las palabras se agolpaban en mi cabeza para describirla, pensé en la sociedad, pues creo que la sociedad no debe ser consustancial a la vida. Está fuera de lugar, sólo hace que nos convirtamos en uno, como si cada persona no fuera un mundo o no pensara por ella misma, como si cada persona no tuviera sus sueños, sus metas o sus necesidades. O mejor dicho, consigue precisamente eso, que cada humano pierda su propia identidad.
No quiero, me niego a formar parte de ella, pero analizo mis acciones y en 24 horas realizo muchas cosas que me hacen ver que soy una más. Pero grito, grito interiormente para salvarme de esta quema, pues esto es una hoguera gigante para que todos ardamos dentro, y yo no he nacido para convertirme en cenizas, ni tras mi muerte. Yo quiero un nicho con flores frescas cada mes. Aunque eso ya es mucho pedir. ¡Si hasta me van a enterrar rodeada de "sociedad"! No, en serio, que me despisto, si yo lo único que quiero es hablar del día a día, de gente que sube y que baja, que entra y que sale y no dice
 ni 'adiós', ni 'lo siento', ni 'permiso'. Empujan, porque llevan su rumbo fijo, es que ¡qué hacías tú ahí interrumpiendo el paso de quien tiene prisa! Y ese autobús, tiene un maldito horario que cumplir, no puede pararte a ti, pequeño anciano, aunque vengas corriendo desde la otra punta de la calle y estés al borde del infarto. Porque lo que conduce la máquina (el autobús), es otra máquina. ¿O no? Ah no, espera, que es un "humano", estaba yo confundida.
Y este otro, el que no deja a esa pobre persona entrar en una tienda antes de que él salga. Pero, ¡qué maleducado! ¡Déjalo entrar! ¿Qué haces intentando salir sin dejarlo entrar? ¿No ves que estás colapsando la puerta? ¿Es que acaso no lo estás viendo? ¡Mala gente!
Ese chaval, que se ha encontrado un monedero, con identidad y 5€, ¿cómo va a ir a comisaría a devolverlo? ¿Estamos locos? ¡Que estamos hablando de 5€! Que no lo hubiese perdido, já.
Uy, un perro abandonado, jope pobrecito, esperemos que no le atropelle ningún coche. Qué penita. Pero no te acerques, no te acerques por lo que más quieras, que vas a volver a tu casa lleno de pulgas, garrapatas, SIDA, cáncer y diarrea. ¡Joder, es un puto perro! ¿Qué más da?
Y así, así es el mundo que nos rodea ¿no? Esto es lo que queremos, lo que necesitamos para sentir que nada perturba nuestra existencia.
Esto es en lo que nos estamos convirtiendo. Aunque siempre hay excepciones, siempre hay buenos conductores de autobús, siempre hay personas que saludan o piden permiso, siempre hay gente dispuesta a ayudar a una animal y personas que devuelven lo que no es suyo. Pero no es lo que acostumbro a ver en mi día a día. Veo prejuicios, veo insensatez, veo mala leche y mala educación. Veo poco respeto, veo, para ser claros MIERDA. Y lo peor de todo es que me tengo que incluir, aunque con todas mis fuerzas interiores, luche por no seguir ese río de heces, y vivo y convivo, intentando tomar ejemplo de esas personas que hacen el bien. Que con un simple gesto amable, te hacen replantearte que son los demás los que están equivocados.
Porque para mí, la sociedad se equivoca, se equivoca si son esos los "valores" de papel higiénico reutilizado varias veces, que nos enseñan. No, perdonadme, QUE NOS ENSEÑAMOS, porque un niño aprende de sus mayores y convivimos precisamente para saber que no estamos solos. Pero a veces, y cada vez más veces, una prefiere estar sola que rodeada de monstruosas máquinas de carne y hueso, destructoras de especies, empezando por la suya propia.
SALUD."



La canción de hoy es Starman de David Bowie. Me encanta, tanto la letra como la melodía y qué mejor canción para esta entrada. Disfrutadla.


"There's a Starman waiting in the sky, he'd like to come and meet us but he thinks he'd blow our minds".