Hoy quiero hablar de las Fallas, de mis queridas Fallas, de esa fiesta que sin saber muy bien por qué, aman los que la visitan y desprecian algunos valencianos. Esa fiesta que crea controversia, que adoras o detestas, pero que no deja indiferente a nadie. Hoy no pretendo con esto convencer a ningún cerebro ardiente, de esos a los que ya les duele la cabeza de pensar en los días que se aproximan, pero sí invito a una reflexión por si no saben lo que hay detrás de esta imponente tradición.
No soy una experta en indumentaria, pero soy de las que distingo una seda estrecha, una seda ancha, un rayón, un damasco, un brocat o un espolín, sólo con echarle una rápida mirada. La mayoría de personas (incluso propios falleros), no saben lo que hay detrás de esos trajes. No saben lo trabajados que están, desconocen que un espolín está hecho a mano, con seda natural, en telares centenarios y que no se tejen más de 10 centímetros al día. ¡10 centímetros, señores y señoras!
Hablemos de las peluquerías que trabajan de sol a sol para que luzcamos nuestros peinados, con la artillería de ganchos y la paciencia de quien nos lo hace. Sin poder fallar en nada que lo desmonte todo y tengas que volver a empezar, y en casos de melenas como la mía, se ganan el cielo, para poder mostrar al mundo uno de los peinados más espectaculares en cuanto a fiestas populares se refiere.
Nuestras peinetas y aderezos, cinceladas a mano, orfebres que son auténticos artistas que dan rienda suelta a su talento e imaginación construyendo unas piezas únicas, que son una gran inversión, pues de eso ya no te deshaces jamás y además, en la mayoría de los casos, cuesta bastante menos que un brillante, sin dejar de ser una joya exclusiva y hecha con mucho amor.
Los indumentaristas, los que dan forma a nuestras sedas, los que organizan sus patrones para ajustar a nuestro cuerpo las maravillosas telas valencianas; los que hacen realidad el sueño de toda fallera. Los creadores de ilusiones.
Nuestra ciudad sonando a ritmo de pólvora día y noche, esa seña de identidad tan nuestra y que así es posible gracias a los pirotécnicos, aquellos que se juegan la vida bajo tradiciones familiares y siempre desde la discreción más absoluta.
Y por supuesto, cómo iba a olvidarme de hablar de los artistas falleros. Todos los años me gusta pasear por las calles de Valencia, sobre el día 12 o 13 y pasarme horas mirando la plantà, embobada y sin perder detalle. Ya lo dije el año pasado y lo reitero una y mil veces: Bastarían 10 minutos de plantà a pie de calle, para declarar las Fallas Patrimonio de la Humanidad. Ahí, donde se juntan la ingeniería, el ingenio y el arte. Ahí donde cada pieza debe encajar al milímetro. Los verdaderos artífices de nuestra fiesta, los que durante un año entero preparan en sus talleres inigualables obras de arte, para pasarse días sin dormir y que el 16 de marzo, Valencia amanezca preciosa.
Todo esto sólo es lo principal, lo que más destaca de las Fallas, y todo junto hacen una fiesta grandiosa y completa, donde aburrirse es imposible y donde admirar la cultura y la belleza es algo sencillo si das dos pasos por Valencia esos días. Nuestra fiesta se realiza gracias al esfuerzo de muchísimas personas y todas ellas trabajan gracias a las Fallas; miles y miles de familias viven de esto, por obligación o vocación, pero alimentan a sus hijos, pagan sus hipotecas o se van de viaje, porque nuestra fiesta existe y perdura. No olvidemos que también están los hosteleros, zapateros, empresas de transporte, de montaje, de grúas, y un largo etcétera que abarca todo tipo de sectores.
Aparte de eso también estamos los falleros, los que en lugar de cobrar, pagamos, los que la amamos, los que la conocemos desde dentro y desde fuera, los grandes odiados por ser los que damos vida a esos días, sin los que no existirían las Fallas; somos los que plantamos.
Y yo, a nivel personal, las espero un año más como no espero nada en mi vida. Desde que tengo uso de razón, las he exprimido al máximo, cada minuto se me queda corto y siempre quiero más. El sueño y el cansancio no son un impedimento, es más, no existen esos días. Del 15 al 19 de marzo, me sumerjo en un submundo inexplicable, en un ambiente que me encanta y soy la persona más feliz del planeta. Mi casa se convierte en un caos organizado, y los muebles también se contagian del ritmo de vida, y empiezan a llenarse de ganchos, peinetas, cancanes, faldas, corpiños, banda, mantillas... Y comienza el ritual y el estrés: "Vísteme que llego tarde", "mamá la mantilla está de lado", "cuidado al meterme la falda, no me deshagas el moño" y esos gajes del oficio que toda fallera conoce.
Pero bajas a la calle, con tu traje, y más orgullosa ya no puedes estar, la gente te para, te piropea, te fotografía y la adrenalina recorre tu cuerpo;aunque nada como desfilar por la calle de la Paz, escuchar los aplausos, enderezar la espalda, agarrar tu ramo de claveles y saber que ya estás cerca, que un año más llega el momento. Y estar frente a frente con la Virgen, girar esa esquina y verla, es lo más maravilloso que una fallera puede experimentar. Y las lágrimas de felicidad, de devoción y de amor corren tu maquillaje, porque a partir de ese momento, estar guapa ya no cuenta.
Y para eso se teje tu tela, para eso se cose tu traje, para eso te peina el peluquero, para eso hicieron tus peinetas y aderezo. Para vivir momentos únicos.
Al final, los recuerdos son pasto de las llamas junto a las esculturas efímeras que custodian nuestra ciudad en marzo. Al final todo pasa, de tal forma, que el 20 no sabes si todo ha sido un sueño o realmente ha existido. Y esto es como todo, lo que se va, ya nunca vuelve o no vuelve nunca igual.
Y para eso se plantan las fallas, para aliviar esta podredumbre de mundo en el que vivimos durante unos días, para ser feliz y disfrutar dentro de las posibilidades de cada uno. Para contagiarse de alegría, de la alegría de tener unas fiestas tan extraordinarias, tan estupendas y que sin duda merecen ser declaradas PATRIMONIO INMATERIAL DE LA HUMANIDAD.
Amo Valencia, pero amo mucho más Valencia en Fallas.
Aquí os dejo un vídeo que me encanta y que creo que resume de una manera breve y sencilla el transcurso de las Fallas. Si no he contado mal, comienza a plantarse el día 8 y así se ve avanzar los días, hasta el momento cumbre: la cremà. Este vídeo es de las Fallas 2001, más concretamente "Pinotxada Universal" de Na Jordana, un monumento que aunque yo apenas contaba con 9 años cuando fui a verla, quedó grabado a fuego, valga la redundancia, en mi cabeza. No tiene desperdicio.
https://www.youtube.com/watch?v=wX2sx4lF8cs
Y por supuesto no puede faltar canción, y qué mejor a cuatro días de la Cridà 2016 y a seis de que comience nuestro gran mes, que el pasodoble El Fallero, compuesta por José Serrano y letra de Maximiliano Thous.
Escucho el primer segundo y ya llevo la piel de gallina. Disfrutadlo y ¡FELICES FALLAS!
https://www.youtube.com/watch?v=tIKSERBk0e8
Blog propiedad de Carolina León. Siéntanse como en casa, pónganse cómodos... se les permite subir los pies al sofá.
miércoles, 24 de febrero de 2016
FALLAS, ESAS ODIADAS.
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lunes, 15 de febrero de 2016
BRILLO POSITIVO.
Llevo varios días sin escribir, toda una prueba de fuego para mí, que normalmente necesito una dosis diaria de escritura. Lo cierto es que últimamente no estoy especialmente inspirada, será que todo está tranquilo y estable a mi alrededor, no hay nada que amenace ese confort que logré crearme yo misma, para mí sola y tampoco es que las noticias que vocea cada día la televisión lleguen al fondo de mi cerebro. Todos los días más de los mismo: violencia de género ante la pasividad total de la justicia, ladrones de guante blanco ante la pasividad total de la justicia y un gobierno sin formar ante la pasividad total de los partidos políticos. Y debe ser que la pasividad es contagiosa, pues así me muestro yo desde hace ya unas cuantas semanas. Todo me da igual, de la forma más estrictamente literal. No me da igual de una forma negativa, ni siquiera indiferente, todo me da igual de una manera muy positiva para mi salud mental. Cuántas veces he escuchado eso de que "las cosas te la deberían resbalar", sin jamás ponerlo en práctica. Yo, por favor, la reina del drama haciendo alarde de la tranquilidad ante los problemas cotidianos o a gran escala. Eso era impensable. Pues ya no lo es tanto, porque lo estoy logrando, aunque sé que sólo es un espejismo y pronto volveré a ser la que era. Hay ciertos días al mes que tengo trastornos de personalidad. Pero de momento puedo decir orgullosa que mi chaleco antibalas funciona de maravilla, así que disparad que hasta que se rompa o empiece a darme calor, lo voy a seguir usando.
Podría aconsejar que tomarais esta posición ante los problemas, una posición que tantas veces me han recomendado, pero no creo que sea yo la persona adecuada para dar consejos sobre estas cosas, pues ni tan siquiera yo sé cómo he llegado a este grado de bienestar psíquico. O quizás sí lo sé. A veces, cuando te desprendes de las personas que crean negatividad a tu alrededor, un halo de confianza comienza a sembrarse en el interior de uno mismo. Hay personas que hacen mal. O mejor dicho, hay personas que son el mal y que sin darte cuenta, van menguando tu cabeza hasta casi hacerla estallar. Y ya saben, amigos, que la mía no es muy difícil detonarla.
Recientemente me he sentido agobiada y acorralada, en un callejón sin salida, donde yo tenía que fabricar un pasaje oculto no para huir, sino para invitar a marcharse por ahí a quien deliberadamente busca hacerte daño. Y después se tapia. De ahí ya no sales.
Y así, desarrollando el poder de deshacerte de las energías negativas que perjudican seriamente tu salud, la calidad de vida aumenta. No es que la vida de uno dependa de alguien con intenciones oscuras, pero sí puede ser un tropiezo incómodo en el camino.
Así que yo lo tengo claro, hay decisiones que ya no tienen vuelta de hoja y parece que el sol brilla mejor últimamente.
La canción de hoy es "Live And Let Die" del insuperable, único y maravilloso Paul McCartney, escrita para la octava película de James Bond del mismo nombre que la canción. Toda una obra maestra y que sin duda le va como anillo al dedo a mi post de hoy.
"When you were young
and your heart was an open book
You used to say live and let live
you know you did
But if this ever changin
in which we live in
Makes you give in and cry
Say live and let die"
and your heart was an open book
You used to say live and let live
you know you did
But if this ever changin
in which we live in
Makes you give in and cry
Say live and let die"
lunes, 25 de enero de 2016
BULLYING, ESA RARA ENFERMEDAD
Me despierto esta mañana con una de esas noticias que te dejan destripada: Un hombre de 30 años agrede a una mujer de 18 y lanza a su hija de año y medio por el balcón.
Como he dicho, destripada me he quedado y así me hallo aún. Aun así, no me sorprende en absoluto, cómo va a sorprenderme en un país donde -dejando a un lado la (in)justicia-, se hace caso omiso al "acoso infantil" y se plantea en la televisión como un niño con algún tipo de enfermedad rara. En serio, fijaos cuando dan una noticia de ese tipo, pues siempre se le da un enfoque irreal. Como si eso quedara lejano a nosotros o a esta sociedad. Bullying le llaman. Esa es la rara enfermedad que padecen cientos de niños (por no decir miles), cada día, en cada colegio de cada pueblo, de cada barrio, de cada ciudad, de cada comunidad autónoma, de este país. De nuestro país. Bullying, por no llamarle maltrato. Porque es MALTRATO señores, un maltrato bien sea físico o verbal, pero es maltrato. Ni siquiera acoso. Maltrato. ¿Por qué no comenzamos a llamar las cosas por su nombre?
No soy psicóloga, pero sí he sido niña y por suerte no he sufrido ningún tipo de maltrato, aunque por mi carácter sí he discutido mucho. Ya desde que era una pueril estudiante. Y aunque parezca que no, ahora con 24 años yo recuerdo esas discusiones, a veces provocadas por mí, que no han tenido mayor importancia, pero se recuerda, porque cuando uno está en la infancia el cerebro está tierno y toda la información que recibas en él, queda grabada a fuego. Entonces me pongo en la piel de esos niños y niñas que día tras día van a un sitio donde se supone se reparte cultura, datos y educación y tiene que soportar, sin saber muy bien cómo, las bofetadas físicas y/o psicológicas de quien tiene vía libre y consentimiento total y absoluto de la sociedad para menospreciar y manchar unos años que deben ser despreocupados y felices. Ningún niño debe pasar por eso. Ninguno. ¿Cómo son las secuelas que deja eso el resto de la vida, si lo primero que has conocido ha sido seres llenos de maldad disfrutando con el sufrimiento de otro? ¿Podrás confiar en alguien al paso del tiempo? Yo apostaría a que no. Eso sí, si llegas a adulto y no te quitas la vida antes con apenas 11 años.
Oye, profesores, ¿hacia dónde estáis mirando? Lo tenéis en vuestras clases día tras día, yo lo he visto en la mía infinidad de veces y en aquel momento me callé. Si fuese hoy en día y veo a un sólo niño torturar a otro en mi cara, gritaría hasta quedarme sin voz. Por favor, que se os deje de llenar la boca inculcando falsos valores de adultos a niños que necesitan que les eduquen aquí y ahora. No pueden decirle a ese muchacho de 10 años que maltratar a la mujer está mal, mientras hacen caso omiso a que cada día le haga la zancadilla a su compañera de pupitre. Ese niño, sabemos qué será, sabemos en qué se convertirá, si no se hace nada, el destino suele estar bastante marcado desde pequeño. Yo adiviné el futuro de algunos compañeros. Se veía venir. Y si se ve venir, ¿por qué no se intenta frenar o al menos paliar cuando todavía se está a tiempo? No creo que sea mejor meter en la cárcel a un hombre de 30 años que arroja por la ventana a un bebé y sacarlo a los cinco años por buen comportamiento, pues con 30 uno ya no se reforma, en ese momento es conveniente un buen castigo; la reforma sólo es posible con 10 años para que no se llegue así a los 30. ¿Comprenden? La justicia de este país está enfocada para enderezar el comportamiento de aquellos que han obrado mal, en lugar de castigarles, sin saber que cuando cometen algo verdaderamente atroz es porque ya no hay enderezo posible. Hubiese estado mucho mejor que un par de décadas atrás alguien hubiera agarrado el toro por los cuernos y tras escuchar con atención a aquel pequeño que sufría maltrato en manos de otro o de otros, hubiese involucrado su paciencia y sus conocimientos educativos para evitar que alguien más sufra en manos de adultos que en su día, también fueron niños.
La canción de hoy es "De Cine" de un grupo que me fascina y además valenciano, La Habitación Roja. Un muy buen tema.
"Me han robado el futuro, yo les odio y ellos no pueden soportarnos."
jueves, 14 de enero de 2016
BEBÉ A BORDO.
Me río, me río y me vuelvo a reír mil veces más ante la expectación creada alrededor de un ser humano recién llegado al mundo, cuya madre ha decidido llevárselo al trabajo. Nosotras, las mujeres, víctimas de un machismo mayúsculo que se intenta ocultar a diario en los medios de comunicación, donde nos dibujan vulnerables, no aceptamos, ni consentimos que una madre se lleve a su cachorro donde le salga de las narices.
Me sorprende abiertamente que un hombre que jamás va a llevar dentro 9 meses el comienzo de la vida, que jamás va a parir y jamás podrá alimentar de cuerpo a cuerpo a un ser vivo, se crea con el total libertinaje de decir si está bien o está mal que una madre lleve consigo lo que tanto le ha costado tener. Pero si hay algo que aún me asombra mucho más, es ver a personas de mi mismo sexo criticar esta acción. Nosotras, que somos las que nos llevamos la peor parte de tener un hijo, tanto en lo físico, como en lo psicológico y lo laboral; lamentablemente en las dos primeras la naturaleza no repartió igualdad entre hombres y mujeres, pero resulta que en la tercera, la sociedad (ese conjunto de seres humanos dominados por quién sabe qué), tampoco.
¿Traer un ser humano al mundo no es lo más natural que puede haber precisamente en el mundo? ¿Y qué tiene que hacer una madre para poder serlo? ¿Consentir que la despidan del trabajo? ¿Dejar a su hijo al cuidado de otro a los 4 meses? ¿Ver cómo crece en pijama?
Compaginar la vida laboral con la maternidad, tiene que ser una ardua tarea, de esas que sólo quienes la viven lo sabe. Admiro a toda aquella fémina que sabe cómo organizarse, espero tomar ejemplo cuando llegue mi momento, pero espero que para ese día algo haya cambiado. Ir con tu hijo a cuestas, cuando apenas es un bebé indefenso debería ser lo normal, porque a fin de cuentas ser madre también es un trabajo. Sólo quien lo ha estado alimentando los 4 primeros meses directamente de su pecho, sabe a las horas que come, sabe cuándo llora por hambre o por cualquier otra cosa, sabe cómo darle golpecitos para hacerlo eructar... por muchos sacaleches que existan en el mundo. ¿Dejar en manos de un desconocido a una criatura de 5 meses a la que le has dado la vida? Pongámonos en el caso de que no tengas unos padres disponibles que puedan atender al niño... ¿En serio alguien es capaz de descuidar algo tan suyo como si de un Nenuco se tratara? Y sí, es cierto que es algo que habréis hecho muchas madres, que no queda otro remedio diréis, pero claro que lo hay, lo que ocurre que el machismo de quienes nos gobiernan no cree que esto sea interesante debatirlo en un congreso y prefieren dedicarse a desprestigiar a quien, por descontado tendrá dinero para pagar una persona que cuide de su hijo, pero como es suyo decide llevárselo donde le de la real gana. Porque la madre necesita a su niño, pero el niño necesita mucho más a su madre y no se es madre para abandonar a tu criatura porque un mundo descontrolado por el dinero gracias a un pueblo esclavo de éste, te obligue a hacerlo. Y que a pesar de todo, el propio pueblo, y sobre todo las propias mujeres que han sufrido, sufren o sufrirán en sus carnes el machismo alrededor de la maternidad, critiquen a una persona por llevar a otra persona a su lugar de trabajo. Lamentable espectáculo humano estamos dando. Y cierto es que todos los trabajos no tienen el privilegio de tener una silla calentita y preparada para este tipo de cosas, pero para eso deberían estar los gobiernos, para buscar soluciones y no más problemas, ante una situación que realmente discrimina en todos los aspectos a lo que se empeñan en convertir en el "sexo débil", y sólo consiguen hacer sentir vulnerable a esa madre que tiene que elegir entre su hijo o su trabajo, y el uno sin el otro no son compatibles. Soluciones, para eso estáis ahí, no más problemas de los que ya tenemos. Dejad de hacer leña del árbol caído.
Así que yo soy de esas que apoya a mi tocaya Carolina Bescansa, por este acto reivindicativo, por no importarle las críticas y porque cada uno con lo suyo, hace lo que le viene en gana (o deberían dejar hacer lo que le viene en gana).
Hoy el tema es "A quién le importa" de la gran Alaska. Con esta filosofía hay que tomarse la vida. El himno, por excelencia.
https://www.youtube.com/watch?v=OnQeexb8bB8
"La envidia les corroe, mi vida les agobia."
Me sorprende abiertamente que un hombre que jamás va a llevar dentro 9 meses el comienzo de la vida, que jamás va a parir y jamás podrá alimentar de cuerpo a cuerpo a un ser vivo, se crea con el total libertinaje de decir si está bien o está mal que una madre lleve consigo lo que tanto le ha costado tener. Pero si hay algo que aún me asombra mucho más, es ver a personas de mi mismo sexo criticar esta acción. Nosotras, que somos las que nos llevamos la peor parte de tener un hijo, tanto en lo físico, como en lo psicológico y lo laboral; lamentablemente en las dos primeras la naturaleza no repartió igualdad entre hombres y mujeres, pero resulta que en la tercera, la sociedad (ese conjunto de seres humanos dominados por quién sabe qué), tampoco.
¿Traer un ser humano al mundo no es lo más natural que puede haber precisamente en el mundo? ¿Y qué tiene que hacer una madre para poder serlo? ¿Consentir que la despidan del trabajo? ¿Dejar a su hijo al cuidado de otro a los 4 meses? ¿Ver cómo crece en pijama?
Compaginar la vida laboral con la maternidad, tiene que ser una ardua tarea, de esas que sólo quienes la viven lo sabe. Admiro a toda aquella fémina que sabe cómo organizarse, espero tomar ejemplo cuando llegue mi momento, pero espero que para ese día algo haya cambiado. Ir con tu hijo a cuestas, cuando apenas es un bebé indefenso debería ser lo normal, porque a fin de cuentas ser madre también es un trabajo. Sólo quien lo ha estado alimentando los 4 primeros meses directamente de su pecho, sabe a las horas que come, sabe cuándo llora por hambre o por cualquier otra cosa, sabe cómo darle golpecitos para hacerlo eructar... por muchos sacaleches que existan en el mundo. ¿Dejar en manos de un desconocido a una criatura de 5 meses a la que le has dado la vida? Pongámonos en el caso de que no tengas unos padres disponibles que puedan atender al niño... ¿En serio alguien es capaz de descuidar algo tan suyo como si de un Nenuco se tratara? Y sí, es cierto que es algo que habréis hecho muchas madres, que no queda otro remedio diréis, pero claro que lo hay, lo que ocurre que el machismo de quienes nos gobiernan no cree que esto sea interesante debatirlo en un congreso y prefieren dedicarse a desprestigiar a quien, por descontado tendrá dinero para pagar una persona que cuide de su hijo, pero como es suyo decide llevárselo donde le de la real gana. Porque la madre necesita a su niño, pero el niño necesita mucho más a su madre y no se es madre para abandonar a tu criatura porque un mundo descontrolado por el dinero gracias a un pueblo esclavo de éste, te obligue a hacerlo. Y que a pesar de todo, el propio pueblo, y sobre todo las propias mujeres que han sufrido, sufren o sufrirán en sus carnes el machismo alrededor de la maternidad, critiquen a una persona por llevar a otra persona a su lugar de trabajo. Lamentable espectáculo humano estamos dando. Y cierto es que todos los trabajos no tienen el privilegio de tener una silla calentita y preparada para este tipo de cosas, pero para eso deberían estar los gobiernos, para buscar soluciones y no más problemas, ante una situación que realmente discrimina en todos los aspectos a lo que se empeñan en convertir en el "sexo débil", y sólo consiguen hacer sentir vulnerable a esa madre que tiene que elegir entre su hijo o su trabajo, y el uno sin el otro no son compatibles. Soluciones, para eso estáis ahí, no más problemas de los que ya tenemos. Dejad de hacer leña del árbol caído.
Así que yo soy de esas que apoya a mi tocaya Carolina Bescansa, por este acto reivindicativo, por no importarle las críticas y porque cada uno con lo suyo, hace lo que le viene en gana (o deberían dejar hacer lo que le viene en gana).
Hoy el tema es "A quién le importa" de la gran Alaska. Con esta filosofía hay que tomarse la vida. El himno, por excelencia.
https://www.youtube.com/watch?v=OnQeexb8bB8
"La envidia les corroe, mi vida les agobia."
domingo, 10 de enero de 2016
INTROSPECCIÓN
Sentí...
Rabia
Sueño
Pesadillas
Vuelco
Espera
Ansiedad
Lágrimas
Miedo
Traición
Pánico
Rabia
Tristeza
Mareo
Turbulencias
Apetito
Desgana
Gula
Arrojo
Despojo
Preguntas
Negación
Interrogantes
No sentí...
Nada que no haya sentido nadie antes. Nuevas sensaciones. Sobreviví. Sobrevivo. Por mí misma. Calma. Me pellizqué. Vivía. Vivo. De otro modo no hubiera sentido rabia, sueño, pesadillas, vuelco, espera, ansiedad, lágrimas, miedo, traición, pánico, rabia, tristeza, mareo, turbulencias, apetito, desgana, gula, arrojo, despojo, preguntas, negación e interrogantes. El orden de los factores sí alteraría el producto. Dejo que mi espíritu vuele, que piense. No hay necesidad de ayudas externas, sólo interna, la propia. Nada que no haya sentido nadie antes. Debo empezar a comprender, por qué el mundo está tan loco.
Urge Overkill - Girl You'll Be A Woman Soon/Pulp Fiction
"Don't you know girl, you'll be a woman soon?"
Rabia
Sueño
Pesadillas
Vuelco
Espera
Ansiedad
Lágrimas
Miedo
Traición
Pánico
Rabia
Tristeza
Mareo
Turbulencias
Apetito
Desgana
Gula
Arrojo
Despojo
Preguntas
Negación
Interrogantes
No sentí...
Nada que no haya sentido nadie antes. Nuevas sensaciones. Sobreviví. Sobrevivo. Por mí misma. Calma. Me pellizqué. Vivía. Vivo. De otro modo no hubiera sentido rabia, sueño, pesadillas, vuelco, espera, ansiedad, lágrimas, miedo, traición, pánico, rabia, tristeza, mareo, turbulencias, apetito, desgana, gula, arrojo, despojo, preguntas, negación e interrogantes. El orden de los factores sí alteraría el producto. Dejo que mi espíritu vuele, que piense. No hay necesidad de ayudas externas, sólo interna, la propia. Nada que no haya sentido nadie antes. Debo empezar a comprender, por qué el mundo está tan loco.
Urge Overkill - Girl You'll Be A Woman Soon/Pulp Fiction
https://www.youtube.com/watch?v=JAHA4Jh5jkw
"Don't you know girl, you'll be a woman soon?"
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pánico,
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rabia,
sueño,
traición,
tristeza,
urge overkill,
vivo
miércoles, 6 de enero de 2016
HASTA QUE SE EXTINGA LA FE.
Qué especial es el día 5 de enero, y ya no lo digo porque en mi casa por tradición y atavismo, los regalos se den esa noche, ni siquiera es por los regalos en sí; es simplemente un día bonito, con una tarde maravillosa y una noche preciosa. Y siento mucho si alguien discrepa, pero tengo la total convicción de que no existe algo tan mágico en todo el año.
Veo a los niños, con esa cara de ilusión, de alegría, cuando los Reyes Magos de Oriente llegan a la ciudad. Pequeños, contentos, llenos de ganas y de vida. Pasa tan rápido ese periodo de credulidad, de inocencia programada pero inolvidable al paso de los años. Me confieso una nostálgica total y absoluta de mi infancia en el 5 de enero. Creo que en el fondo nunca superaré el haber crecido, cuando llega "el día", y observo la expresión de la niñez mientras me visualizo a mí, muchos años atrás, nerviosa, inquieta, con un nudo en el estómago, como cuando vas al encuentro con el amor, como ese cosquilleo en el fondo de tu vientre y ese corazón que parece salirse por la boca. Sí, el corazón casi se salía por la boca. Y entonces se hacían las 00.00 y unos golpes sonaban en el balcón de mi casa, anunciando que la parada por mi hogar de Melchor, Gaspar y Baltasar, ya había llegado.
Y entonces con total rapidez salía y ya no veía nada más. Sólo regalos. Jamás en exceso. Pero nunca faltaban, año tras año. Impresionante. Aún hoy me impresiono de ver cómo mis incondicionales padres, junto a mis queridos hermanos, se organizaban de tal forma que jamás descubrí nada, nunca sospeché que algo se escondía y en la vida me mantuvieron dormida para organizar los paquetes y no ser descubiertos. Simplemente me entretenían unos, mientras otros colocaban todo y tampoco era muy difícil de entretener, por lo que se ve. Hay cosas que no cambian.
Así que creo que los padres sobre todo, merecen una oda. Por su dedicación, porque a pesar de ser tiempos asqueosamente pesimistas en muchas casas, ningún padre, ni madre deja a su hijo sin un regalo como mínimo. Porque no hace falta gastar en exceso, de hecho puede ser hasta beneficioso en la educación, aprovechar este día para enseñarles a los niños que menos, es más. Pero no pueden hacer sentir culpables a ningunos padres, por darles a sus hijos todo cuanto les apetece, desde una posición es evidente que afortunada, por poderles ofrecer la ilusión de ese día e intentar con sudor y sangre, que jamás la pierdan.
Odio este mundo fabricado sobre los cimientos del consumo desmesurado, que también nos consume a nosotros mismos. Pero no creo que debiera ir asociada una cosa con la otra. El mejor recuerdo de mi niñez, esa que ya no se puede cambiar, esa desde la que partió mi vida para ser la que soy, es la Noche de Reyes y ojalá para todos y cada uno de los niños, al menos de este país que ahora mismo se sostiene de un hilo y donde es tradición esto, también lo sea en un futuro. Cuando tengan 24 años y recuerden esas madrugadas del 5 de enero acostándose tarde con los juguetes que tanto llenan de felicidad, o en la mayoría de los casos, despertando el 6 de enero con el ansia de abrir sus envoltorios. Porque son juguetes, no es más lo que un niño pide. Y todos los pequeños merecen juguetes. Nunca en exceso, que no se nos olvide. Pero siempre juguetes.
Dejemos de politizar, de especular, de rumorear acerca de algo que es en base a los niños. Dejemos de mentirles, como se ha hecho en Valencia, diciéndoles que no iban a ser Reyes, sino Reinas o que San José no estaría en la Cabalgata (lo que quiere decir que Jesús, saldría sin padrastro.) Dejemos de convertirles SU fiesta en NUESTRAS diferencias como ciudadanos, que ya tendrán tiempo de perder la fe y ver cómo está el mundo y por qué no nos ponemos de acuerdo. Ahora deben disfrutar, es su hora, es su día.
Cuando yo sea mamá, haré de ese día el día más fantástico en la vida de mi hijo. Y no por los regalos solamente, pues creo que hacer girar algo tan especial, en torno al materialismo no ayuda en absoluto; tampoco le hablaré de biblias o religiones, aunque yo sí sea creyente, ya tendrá vida por delante para enterarse quiénes fueron Los Reyes y quiénes son en la actualidad, pero en su infancia no involucraré nada más que sus ganas. Simplemente le haré temblar de emoción, le haré creer hasta que ya no crea en nada de este mundo. Como mis padres y hermanos hicieron conmigo. Como revivo cada 5 de enero. Con toda la fantasía en mi corazón.
Veo a los niños, con esa cara de ilusión, de alegría, cuando los Reyes Magos de Oriente llegan a la ciudad. Pequeños, contentos, llenos de ganas y de vida. Pasa tan rápido ese periodo de credulidad, de inocencia programada pero inolvidable al paso de los años. Me confieso una nostálgica total y absoluta de mi infancia en el 5 de enero. Creo que en el fondo nunca superaré el haber crecido, cuando llega "el día", y observo la expresión de la niñez mientras me visualizo a mí, muchos años atrás, nerviosa, inquieta, con un nudo en el estómago, como cuando vas al encuentro con el amor, como ese cosquilleo en el fondo de tu vientre y ese corazón que parece salirse por la boca. Sí, el corazón casi se salía por la boca. Y entonces se hacían las 00.00 y unos golpes sonaban en el balcón de mi casa, anunciando que la parada por mi hogar de Melchor, Gaspar y Baltasar, ya había llegado.
Y entonces con total rapidez salía y ya no veía nada más. Sólo regalos. Jamás en exceso. Pero nunca faltaban, año tras año. Impresionante. Aún hoy me impresiono de ver cómo mis incondicionales padres, junto a mis queridos hermanos, se organizaban de tal forma que jamás descubrí nada, nunca sospeché que algo se escondía y en la vida me mantuvieron dormida para organizar los paquetes y no ser descubiertos. Simplemente me entretenían unos, mientras otros colocaban todo y tampoco era muy difícil de entretener, por lo que se ve. Hay cosas que no cambian.
Así que creo que los padres sobre todo, merecen una oda. Por su dedicación, porque a pesar de ser tiempos asqueosamente pesimistas en muchas casas, ningún padre, ni madre deja a su hijo sin un regalo como mínimo. Porque no hace falta gastar en exceso, de hecho puede ser hasta beneficioso en la educación, aprovechar este día para enseñarles a los niños que menos, es más. Pero no pueden hacer sentir culpables a ningunos padres, por darles a sus hijos todo cuanto les apetece, desde una posición es evidente que afortunada, por poderles ofrecer la ilusión de ese día e intentar con sudor y sangre, que jamás la pierdan.
Odio este mundo fabricado sobre los cimientos del consumo desmesurado, que también nos consume a nosotros mismos. Pero no creo que debiera ir asociada una cosa con la otra. El mejor recuerdo de mi niñez, esa que ya no se puede cambiar, esa desde la que partió mi vida para ser la que soy, es la Noche de Reyes y ojalá para todos y cada uno de los niños, al menos de este país que ahora mismo se sostiene de un hilo y donde es tradición esto, también lo sea en un futuro. Cuando tengan 24 años y recuerden esas madrugadas del 5 de enero acostándose tarde con los juguetes que tanto llenan de felicidad, o en la mayoría de los casos, despertando el 6 de enero con el ansia de abrir sus envoltorios. Porque son juguetes, no es más lo que un niño pide. Y todos los pequeños merecen juguetes. Nunca en exceso, que no se nos olvide. Pero siempre juguetes.
Dejemos de politizar, de especular, de rumorear acerca de algo que es en base a los niños. Dejemos de mentirles, como se ha hecho en Valencia, diciéndoles que no iban a ser Reyes, sino Reinas o que San José no estaría en la Cabalgata (lo que quiere decir que Jesús, saldría sin padrastro.) Dejemos de convertirles SU fiesta en NUESTRAS diferencias como ciudadanos, que ya tendrán tiempo de perder la fe y ver cómo está el mundo y por qué no nos ponemos de acuerdo. Ahora deben disfrutar, es su hora, es su día.
Cuando yo sea mamá, haré de ese día el día más fantástico en la vida de mi hijo. Y no por los regalos solamente, pues creo que hacer girar algo tan especial, en torno al materialismo no ayuda en absoluto; tampoco le hablaré de biblias o religiones, aunque yo sí sea creyente, ya tendrá vida por delante para enterarse quiénes fueron Los Reyes y quiénes son en la actualidad, pero en su infancia no involucraré nada más que sus ganas. Simplemente le haré temblar de emoción, le haré creer hasta que ya no crea en nada de este mundo. Como mis padres y hermanos hicieron conmigo. Como revivo cada 5 de enero. Con toda la fantasía en mi corazón.
El clásico "Moonlight Shadow" es la canción que he escogido para hoy de Mike Oldfield junto a la dulce voz de Maggie Reilly. Es una de mis canciones favoritas y puede que le vaya bien al día.
https://www.youtube.com/watch?v=e80qhyovOnA
"Lost in a riddle that Saturday night"
lunes, 4 de enero de 2016
PAROLE.
Dicen y dicen y dicen, las personas sólo parecemos ser palabras, cuando las palabras no son mucho más que las personas. Malgastamos letras, versos, vasos, besos... para todo en concreto, para nada en general. Si cierras los ojos verás la atmósfera mucho más espesa de lo que parece con estos abiertos, cuando vemos lo de enfrente sin notar la espesez de la niebla que nos acompaña, como si de un paisaje cualquiera en lo alto de una montaña nosotros fuéramos. Si imaginas sin mirar cómo es el universo, sabrás que eres más que palabras, pero las palabras no son mucho más que tú. Si nos reinventamos cada día, también podemos inventarnos nuestro propio idioma, el que se construye cuando ni miras, ni ves, sólo sientes. ¿Qué sientes? Un motor arrancando cada medio segundo, saludándote desde dentro. Escúchalo, hazle el favor, te lo está pidiendo a golpe de sangre. Que no es lo que dices, ni lo que ves, que es lo que te hace decir y lo que te hace ver. Llega a tu meta, a la meta de vivir como si fueses un cigarrillo que se consume rápido y fácil, pero a la vez como ese ser vivo que nunca llega a los mil años, aunque piense que quizás sí. Dicen, dicen, dicen.
Cierra los ojos, que eres más que palabras y la atmósfera muy espesa para pensar que el universo que ahí fuera no te espera, es mejor que ese motor que arranca cada medio segundo saludándote para que no olvides jamás que estás vitalmente activo y activamente vital.
Hoy la canción es "Palabras más, palabras menos" de los magníficos Rodríguez, con Andrés Calamaro a la cabeza.
Me gusta este tema.
https://www.youtube.com/watch?v=x8qwWlJYkZE
"Palabras nuevas, palabras llenas de remordimiento. Palabras que se lleva el viento. Palabras menos, palabras más."
Cierra los ojos, que eres más que palabras y la atmósfera muy espesa para pensar que el universo que ahí fuera no te espera, es mejor que ese motor que arranca cada medio segundo saludándote para que no olvides jamás que estás vitalmente activo y activamente vital.
Hoy la canción es "Palabras más, palabras menos" de los magníficos Rodríguez, con Andrés Calamaro a la cabeza.
Me gusta este tema.
https://www.youtube.com/watch?v=x8qwWlJYkZE
"Palabras nuevas, palabras llenas de remordimiento. Palabras que se lleva el viento. Palabras menos, palabras más."
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martes, 29 de diciembre de 2015
PETARDOS QUE BORRAN SONIDOS DE AYER.
Hay una frase pronunciada por el Papa Pablo VI que adoro: "No desprecies el recuerdo del camino recorrido. Ello no retrasa vuestra carrera, sino que la dirige; el que olvida el punto de partida, pierde fácilmente la meta."
Independientemente de aquel que sea creyente o no (en mi caso sí), es una cita totalmente cierta y que, al menos a mí, me hace reflexionar bastante.
Jamás he despreciado mis pasos, jamás he intentado rectificar lo que ya no tenía rectificación, jamás me he arrepentido de nada y jamás he tenido la sensación de no haber cerrado etapas cuando tocaba hacerlo. Si algo me está enseñando la vida en mi trayecto, es que las circunstancias nunca pueden forzarse y todo principio y todo final, llega cuando tiene que llegar. Ni antes, ni después.
"Hoy me paro a hacer balance", como dice una maqueta de Estopa, y puede que sea porque estamos ya a 29 de diciembre, el año se termina y el jueves quedarán 365 días para el recuerdo. Días de alegría infinita y tristeza desmesurada. Días de paz interior y ansiedad incalmable. Días de sueño y de sueños. Días rotos y reconstruidos. Días de incertidumbre, de personas que vuelven y personas que se van, de mi vida pasando como una película y de repente sentirme más intérprete que nunca. Días de mucho, días de poco. Días para mí. Días míos. Días de mí. Mis días.
Las últimas cuatro frases resumen el 2015, porque es un año del que he aprendido, un año con el que comenzaría y acabaría igual si me hicieran firmar en un papel, un año que repetiría sin duda, con pros y contras; no el mejor de mi vida, pero sí el mejor para mi vida. El mejor que podría tener, para desintoxicarme de personas, para saber lo que necesito, lo que merezco, lo que quiero y lo que deseo. Para volver a tener delante muchas de las cosas que siempre quise tener y darme cuenta que ya es tarde y que eso ya no forma parte de mi interior. De lo que yo he sido y ya no soy, de lo que fui y sigo siendo. De lo que no era y soy, de lo que nunca fui, ni seré.
Con la llegada del 2015, fui encontrándome por el camino, y no digo reencontrarme porque creo que en realidad jamás me he perdido, simplemente nunca me había conocido y asimilando un 2014 muy duro, fui mirando hacia delante sintiendo que nada me afectaba en exceso. Y si me afecta, ya no como antes. Anhelo cosas que por el momento quizás no pueda tener, creo que como bien he dicho antes, la vida siempre te pone las situaciones en tus ojos, es sólo cuestión de tiempo y paciencia. Aun así, no podría quejarme, porque soy afortunada y no por lo material, pues cada vez necesito menos cosas para sobrevivir en la vida, lo esencial es vivir y eso no te lo da ningún objeto. Eso viene en las personas y los momentos, en convivir con uno mismo y con el resto, en no ocultarse, en ser valiente y saber que te quieren o te odian por lo que eres y no por lo que finges ser. Ese es un dato importante. La realidad es que yo jamás he interpretado un papel para agradar, pero durante el proceso de encontrarme a mí misma en la desubicación que producen unos años en proceso de maceración de cuerpo y alma, puede ser que no haya sido todo lo que quería ser, en el momento en que lo deseaba ser. Ahora sigo teniendo mis inquietudes, más que nunca incluso, pero ahora sé más cosas, ahora entiendo que nunca entenderé nada y ahora soy yo, para lo bueno y para lo malo, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte me separe. Y la verdad, creo que es algo que todo ser humano debe buscar. Hasta encontrarse.
¡FELIZ NAVIDAD!
(Con retraso)
¡FELIZ 2016!
(Por si ya no escribo hasta enero)
Independientemente de aquel que sea creyente o no (en mi caso sí), es una cita totalmente cierta y que, al menos a mí, me hace reflexionar bastante.
Jamás he despreciado mis pasos, jamás he intentado rectificar lo que ya no tenía rectificación, jamás me he arrepentido de nada y jamás he tenido la sensación de no haber cerrado etapas cuando tocaba hacerlo. Si algo me está enseñando la vida en mi trayecto, es que las circunstancias nunca pueden forzarse y todo principio y todo final, llega cuando tiene que llegar. Ni antes, ni después.
"Hoy me paro a hacer balance", como dice una maqueta de Estopa, y puede que sea porque estamos ya a 29 de diciembre, el año se termina y el jueves quedarán 365 días para el recuerdo. Días de alegría infinita y tristeza desmesurada. Días de paz interior y ansiedad incalmable. Días de sueño y de sueños. Días rotos y reconstruidos. Días de incertidumbre, de personas que vuelven y personas que se van, de mi vida pasando como una película y de repente sentirme más intérprete que nunca. Días de mucho, días de poco. Días para mí. Días míos. Días de mí. Mis días.
Las últimas cuatro frases resumen el 2015, porque es un año del que he aprendido, un año con el que comenzaría y acabaría igual si me hicieran firmar en un papel, un año que repetiría sin duda, con pros y contras; no el mejor de mi vida, pero sí el mejor para mi vida. El mejor que podría tener, para desintoxicarme de personas, para saber lo que necesito, lo que merezco, lo que quiero y lo que deseo. Para volver a tener delante muchas de las cosas que siempre quise tener y darme cuenta que ya es tarde y que eso ya no forma parte de mi interior. De lo que yo he sido y ya no soy, de lo que fui y sigo siendo. De lo que no era y soy, de lo que nunca fui, ni seré.
Con la llegada del 2015, fui encontrándome por el camino, y no digo reencontrarme porque creo que en realidad jamás me he perdido, simplemente nunca me había conocido y asimilando un 2014 muy duro, fui mirando hacia delante sintiendo que nada me afectaba en exceso. Y si me afecta, ya no como antes. Anhelo cosas que por el momento quizás no pueda tener, creo que como bien he dicho antes, la vida siempre te pone las situaciones en tus ojos, es sólo cuestión de tiempo y paciencia. Aun así, no podría quejarme, porque soy afortunada y no por lo material, pues cada vez necesito menos cosas para sobrevivir en la vida, lo esencial es vivir y eso no te lo da ningún objeto. Eso viene en las personas y los momentos, en convivir con uno mismo y con el resto, en no ocultarse, en ser valiente y saber que te quieren o te odian por lo que eres y no por lo que finges ser. Ese es un dato importante. La realidad es que yo jamás he interpretado un papel para agradar, pero durante el proceso de encontrarme a mí misma en la desubicación que producen unos años en proceso de maceración de cuerpo y alma, puede ser que no haya sido todo lo que quería ser, en el momento en que lo deseaba ser. Ahora sigo teniendo mis inquietudes, más que nunca incluso, pero ahora sé más cosas, ahora entiendo que nunca entenderé nada y ahora soy yo, para lo bueno y para lo malo, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte me separe. Y la verdad, creo que es algo que todo ser humano debe buscar. Hasta encontrarse.
¡FELIZ NAVIDAD!
(Con retraso)
¡FELIZ 2016!
(Por si ya no escribo hasta enero)
La canción de hoy es la mítica de Mecano cuando llegan estos días finales y la que escucho toda mi vida para hacer mi balance anual, "Un años más". Precioso tema donde los haya, sin ninguna duda.
"A los que ya no están echaremos de menos."
29.
16 meses❤
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miércoles, 23 de diciembre de 2015
ESA GENTE
Llegó el invierno y con él aires de cambios en mi vida y en mi país. Pasada ya la resaca de las elecciones y aún con la incertidumbre que acarrea el qué puede pasar, yo me he animado a escribir dentro de la vorágine.
Estoy satisfecha en cierta medida al ver que un buen sector de la población tenemos sed de cambio y votamos con firmeza y sin temblarnos el pulso. Unas palabras similares puse el otro día en mi cuenta de Twitter y un redactor de El País me contestaba que la duda es buena y que no entendía por qué se infravaloraba. Yo respondí (y volvería a responder, porque es lo que pienso), que ofreciendo mi voto a quien nos ofrece nuevos aires, estoy otorgando el beneficio de la duda en su más amplio significado, en absoluto la estaba infravalorando. No obtuve respuesta, ni la esperaba tampoco. Pero repito, no me tembló el pulso el domingo.
A quien sí debería temblarle y no poco es a todo aquel español que tras esta legislatura de cuatro años donde enumerar el número de corruptos, desahucios o puestos de trabajo de esclavos me llevaría toda una tarde, han vuelto a depositar su voto en esa urna que nos condena a todos. Sí, a todos. Porque cuando uno quiere autolesionarse puede hacerlo, sin necesidad de lesionar al de al lado, pero en este caso la autolesión sí daña a los que no tenemos culpa de que no seas capaz de pensar. Perdona si ofendo a alguien que me lee, es mi absoluta intención, pero aun así, me disculpo.
Ahora me dirijo a ti directamente, votante de la mentira y el robo. Tú, ¿para qué tienes el cerebro? ¿Para qué tienes internet? ¿Para qué tienes los ojos? ¿No se te cae la cara de vergüenza? No quiero ser comprensiva, porque ya estoy cansada de ser comprensiva con quien es cómplice de las desgracias de este país. Pero es que no me extraña, viendo la persona tipo que sigue confiando en la mafia de las men in (tarjetas) black. Ancianos (a estos SE LO PERDONO TODO) y personajes de edad media (literal y metafóricamente) que comparten cualquier tontería que leen, sin contrastar la información, que luego repiten como una cotorra y que al final resulta ser mentira. Pero para cuando descubren que no es verdad, ya lo tienen asimilado como una realidad paralela a la del resto y es su verdad y con ese nivel van a las urnas y nos joden a TODOS. Pues sí, hay gente así, todos tenéis en las redes sociales personas así, de las que sabes que tienen cerebro porque tienen un Facebook abierto y han tenido que rellenar unos datos antes, sino, lo dudarías seriamente. Y "esa gente" (como a mí me gusta llamarles) son esos 7 millones de personas que hicieron vencedores de las elecciones al PP y que en segunda posición dejaron a un Pdr Snchz que debe estar encantado sabiendo que el futuro del país depende de él a pesar de haber obtenido el peor resultado electoral de la historia del PSOE.
Esos que constantemente están hablando de Venezuela sin tan siquiera saberla situar en un puñetero mapa, esos son los que votan a esta chusma. Esos. Tu vecina, tu abuelo, tu carnicero, tu panadera... están en todas partes. Los que se quejan durante cuatro años con una cerveza en la mano o se limitan a decir "podríamos estar peor" y ya está, y lo demás les importa un pimiento, porque no son capaces de mirar más allá de la caja tonta, tan tonta como ellos. Y así estamos, porque esto no es Grecia y así seguiremos, pero no por mucho tiempo, la revolución democrática está llamando a la puerta y a algunos y algunas dentro de poco os tocará adaptaros a este país o el país os comerá.
Más de 5 millones de personas no queremos ladrones, en 4 años más, seremos otros 5 millones.
Y a "esa gente" sólo le deseo dos cosas: Mucha salud dentro de la miseria.
Os lo merecéis.
El súper tema de hoy viene de la mano de una grande, Cecilia, con "Mi querida España", canción que cantó sin censura (porque se la censuraron en pleno régimen franquista) en esta gala. Una valiente, sin duda, que murió muy joven por un "accidente de tráfico". Hagan apuestas y a disfrutarla.
Estoy segura que si Cecilia levantara la cabeza, volvería a cantarla a esta "España nueva".
https://www.youtube.com/watch?v=nOatrXGc0do
"Mi querida España
esta España viva,
esta España muerta.
De tu santa siesta
ahora te despiertan
versos de poetas.
.
¿Dónde están tus ojos?
¿Dónde están tus manos?
¿Dónde tu cabeza?"
Estoy satisfecha en cierta medida al ver que un buen sector de la población tenemos sed de cambio y votamos con firmeza y sin temblarnos el pulso. Unas palabras similares puse el otro día en mi cuenta de Twitter y un redactor de El País me contestaba que la duda es buena y que no entendía por qué se infravaloraba. Yo respondí (y volvería a responder, porque es lo que pienso), que ofreciendo mi voto a quien nos ofrece nuevos aires, estoy otorgando el beneficio de la duda en su más amplio significado, en absoluto la estaba infravalorando. No obtuve respuesta, ni la esperaba tampoco. Pero repito, no me tembló el pulso el domingo.
A quien sí debería temblarle y no poco es a todo aquel español que tras esta legislatura de cuatro años donde enumerar el número de corruptos, desahucios o puestos de trabajo de esclavos me llevaría toda una tarde, han vuelto a depositar su voto en esa urna que nos condena a todos. Sí, a todos. Porque cuando uno quiere autolesionarse puede hacerlo, sin necesidad de lesionar al de al lado, pero en este caso la autolesión sí daña a los que no tenemos culpa de que no seas capaz de pensar. Perdona si ofendo a alguien que me lee, es mi absoluta intención, pero aun así, me disculpo.
Ahora me dirijo a ti directamente, votante de la mentira y el robo. Tú, ¿para qué tienes el cerebro? ¿Para qué tienes internet? ¿Para qué tienes los ojos? ¿No se te cae la cara de vergüenza? No quiero ser comprensiva, porque ya estoy cansada de ser comprensiva con quien es cómplice de las desgracias de este país. Pero es que no me extraña, viendo la persona tipo que sigue confiando en la mafia de las men in (tarjetas) black. Ancianos (a estos SE LO PERDONO TODO) y personajes de edad media (literal y metafóricamente) que comparten cualquier tontería que leen, sin contrastar la información, que luego repiten como una cotorra y que al final resulta ser mentira. Pero para cuando descubren que no es verdad, ya lo tienen asimilado como una realidad paralela a la del resto y es su verdad y con ese nivel van a las urnas y nos joden a TODOS. Pues sí, hay gente así, todos tenéis en las redes sociales personas así, de las que sabes que tienen cerebro porque tienen un Facebook abierto y han tenido que rellenar unos datos antes, sino, lo dudarías seriamente. Y "esa gente" (como a mí me gusta llamarles) son esos 7 millones de personas que hicieron vencedores de las elecciones al PP y que en segunda posición dejaron a un Pdr Snchz que debe estar encantado sabiendo que el futuro del país depende de él a pesar de haber obtenido el peor resultado electoral de la historia del PSOE.
Esos que constantemente están hablando de Venezuela sin tan siquiera saberla situar en un puñetero mapa, esos son los que votan a esta chusma. Esos. Tu vecina, tu abuelo, tu carnicero, tu panadera... están en todas partes. Los que se quejan durante cuatro años con una cerveza en la mano o se limitan a decir "podríamos estar peor" y ya está, y lo demás les importa un pimiento, porque no son capaces de mirar más allá de la caja tonta, tan tonta como ellos. Y así estamos, porque esto no es Grecia y así seguiremos, pero no por mucho tiempo, la revolución democrática está llamando a la puerta y a algunos y algunas dentro de poco os tocará adaptaros a este país o el país os comerá.
Más de 5 millones de personas no queremos ladrones, en 4 años más, seremos otros 5 millones.
Y a "esa gente" sólo le deseo dos cosas: Mucha salud dentro de la miseria.
Os lo merecéis.
El súper tema de hoy viene de la mano de una grande, Cecilia, con "Mi querida España", canción que cantó sin censura (porque se la censuraron en pleno régimen franquista) en esta gala. Una valiente, sin duda, que murió muy joven por un "accidente de tráfico". Hagan apuestas y a disfrutarla.
Estoy segura que si Cecilia levantara la cabeza, volvería a cantarla a esta "España nueva".
https://www.youtube.com/watch?v=nOatrXGc0do
"Mi querida España
esta España viva,
esta España muerta.
De tu santa siesta
ahora te despiertan
versos de poetas.
.
¿Dónde están tus ojos?
¿Dónde están tus manos?
¿Dónde tu cabeza?"
martes, 15 de diciembre de 2015
MIEDO/20D
Cuando era más joven e incluso cuando no podía votar aún, tenía unos ideales bastante distintos en cuanto a política de los que tengo ahora. Realmente tampoco me importaba, creía a pies juntillas lo que me escupía la tele y no veía el motivo por el que discrepar. Era una esponja seca y desinformada. Tengo suerte de gustarme la historia, porque eso me ha servido para abrirme puertas mentales en mi cabeza, me ha ayudado a dejar de ser una esponja seca para empezar a acumular algo de agua en mis poros y sobre todo, no sé si me ha servido para saber lo que quiero, pero sí para saber lo que no quiero.
Se acerca el domingo y no sé cómo estarán ustedes respecto al resultado e incluso puede ser que alguno tenga verdadera indecisión a estas alturas, pero yo tengo miedo. Miedo es la palabra. Miedo a poner mis energías, a escribir con mis palabras (lo más valiosos que tengo), a lanzar con fuerza mi voto dentro de esa urna y sentir que no ha servido para nada. Tengo miedo que ganen los periódicos, que ganen las televisiones, que gane la manipulación informativa, que gane el dinero, que ganen los vendidos, que ganen los comprados, que gane la falsa ley que nos ampara, que gane una constitución que sólo sirve a unos pocos, que ganen aquellos 90 que nos han traído a estos 2000.
Miedo a que dentro de una fría revolución democrática en las urnas, siga el totalitarismo imponiéndose a la libertad y lo peor de todo es que esta vez, como digo, sería de forma democrática. Es decir, mi país, el que quiero y amo, del que estoy orgullosa, el que podría ser con su gastronomía, su clima y sus monumentos una incomparable potencia mundial, atrapado dentro de esa cárcel de billetes traficando por encima de las cabezas de los que habitamos en él y lo peor de todo, bajo nuestro amparo y consentimiento. Y no se puede hacer nada, pues hay un sector convencido que eso es lo que anhela y sólo queda esperar para saber si son tantos como parecen o si seguiremos sonriendo, porque SÍ.
Es una breve reflexión y quiero aportar un vídeo que seguro habréis visto pero por si acaso, es interesante ponerse la piel de gallina antes de ese temido y a la vez tan esperado 20 de diciembre.
HA LLEGADO EL MOMENTO PARA EL QUE NACIMOS.
HA LLEGADO EL MOMENTO PARA EL QUE NACIMOS.
La canción de hoy no podía ser de otra manera, "Gafas de rosa" del último disco de Estopa y mi favorita de Rumba a lo desconocido. El sábado noche estaré en el concierto, oyéndolos en directo y retumbará la Fonteta, lo sé, con mucha mucha fuerza ante esta canción.
"También PODEMOS afiliarnos a un partido impopular."
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