https://twitter.com/carolcarol91

lunes, 22 de agosto de 2016

LAS OLIMPIADAS Y YO CON ESTOS PELOS

http://www.levante-emv.com/olimpiadas/2016/08/22/mujeres-mandan-nuevo/1458318.html

Con este maravilloso titular que os adjunto aquí arriba, se me ha hinchado ya la vena por completo hoy, tras la fiebre de los JJOO, hasta el punto que, aunque se ha pronunciado mucha gente al respecto, o escribía mi propia entrada o reventaba. 
"Las mujeres mandan de nuevo", así reza hoy una de las noticias del periódico Levante. Sé que a simple vista no parece nada especial y menos tras las barbaridades que hemos tenido que aguantar en el mundo deportivo estas Olimpiadas, pero a veces me parecen más peligrosos estos mensajes subliminales que los que dejan ver con total claridad que hay un gran machista detrás de ellos. Porque estos titulares llevan a la confusión, es decir, hay quien piensa que es una frase "hembrista", pues del género masculino nunca se dicen cosas como "los hombres mandan de nuevo". No, claro que no. Porque ellos siempre mandan, no pueden mandar de nuevo, porque forman parte de todos los sectores como algo impuesto, lo masculino es lo normal. En cambio nosotras tenemos que hacernos valer con constancia y mucho trabajo, mental y físico - en todos los ámbitos de la vida - y entonces, después del sacrificio, se nos nombra excepcionalmente, como queriendo decir, "mandan ellas, que es más difícil de conseguir". Al menos así es como yo interpreto este tipo de periodismo, que es posible que sea algo tan tolerado por la sociedad, que no lo apreciamos y no esté escrito a propósito, pero está y hay que saber verlo. Comenzar a separar hasta en unos juegos como estos que albergan todo tipo de sexos, razas y deportes, en periódicos y televisiones que es lo que nos mantiene informados, sólo tiene como propósito avivar una desigualdad tremenda. Creo que no debería ser noticia más relevante que otra que el hecho de que las féminas de España sean unas grandes profesionales, al igual que los hombres, pero aun así, la primera frase de la noticia es y cito textualmente: "Las deportistas españolas, como ya hicieron en Londres 2012, consiguen más medallas que los hombres". Ah, vale ¿y? ¿Por qué narices esto es algo a destacar? ¿No podemos conseguirlas? ¿Se tiene que ver como algo sorprendente o como un aviso a los hombres para que espabilen? 
Pero no, esto no es lo único que he alcanzado a ver en menos de 12 horas. Anoche, viendo en Youtube un vídeo del oro conseguido por Ruth Beitia (https://www.youtube.com/watch?v=QlCz6FrWn2s), decían lo siguiente: "ESTO ES UNA TÍA QUE LOS TIENE BIEN PUESTOS
Me quedé muda. Porque sí, es cierto que es una frase hecha y que TODOS hemos usado alguna vez para referirnos tanto a hombre como mujer, pero por favor, cuando se supone que tienes unos estudios no sólo deportivos, sino preparativos para la comunicación y estás en un medio público retransmitiendo la gran recompensa por el enorme trabajo que ha realizado una persona para llegar a ser la mejor en su disciplina, debes cuidar las formas, no se puede usar un vocabulario tan coloquial  y, en cierto modo, despreciativo hacia una mujer, porque lo siento, pero no tiene testículos. Me pareció vulgar y fuera de tono, como tantas otras cosas que este tiempo desde que empezaron las Olimpiadas hemos tenido que soportar las mujeres (que si menudo cuerpazo tiene la de Voley, que si a la nadadora china le ha bajado la regla...) y sí, hablo también en primera persona, porque aunque yo no he estado compitiendo en Río de Janeiro (más me gustaría a mí), como mujer que soy me he sentido ofendida y defraudada, porque no creo que seamos más que nadie, pero tampoco menos. Y creo que Mireia, Maialen, Ruth, Carolina, Alejandra, Artemi, Laura Quevedo, Sandra, Lourdes, Elena, Eva, Astou, Silvia, Laura Gil, Leticia, Leonor, Alba, Anna, Marta, Laia, Lucila, Laura Nicholls y Lidia, han demostrado con creces que son increíbles, al igual que lo hombres que nos han representado, que TODOS son atletas que merecen reconocimiento por la cantidad de vida que dedican para ser lo que son y estar donde están. Que nadie les ha regalado la medalla por "tenerlos bien puestos", sino por lo mismo que cualquier otro, por su constancia y valor.
Es molesto, lo sé, es molesto que cada vez nos guste más a las mujeres ir con chándal, hacer deporte, estar sanas y fuertes y dejarnos los tacones en la tienda donde nos los probamos. Es molesto que nosotras asomemos algo más que la patita, en ámbitos donde los hombres siempre han tenido su monopolio. Es molesto que decidamos ser lo que queramos, que nos impongamos, que (como escribí en su día), decidamos jugar tanto a las Barbies como al Action Man y que cada vez se vea más normal. Es molesto que nosotras también hagamos y deshagamos, que nos guste competir, que rompamos corazones y no sólo lloremos por los rincones, que tengamos sed de éxistos y sueños. Es molesto para un sector de la población, sobre todo para aquellos que tienen poder, y que como se puede ver, queda en manifiesto en los tan violados y maltratados medios de comunicación. Así es como funciona la vida, así es como queda patente. Espero que sean capaces de verlo y que, sin descuidar otros problemas como hay, también pongamos entre todos de nuestra parte para que en Tokio 2020, no seamos una noticia a parte. 




Hoy traigo una canción muy fresca, de Christina y los Subterráneos. Esta mujer, Christina Rosenvinge me gusta muchísimo, no me considero su fan, pero sí la admiro bastante. La canción es Ni Una Maldita Florecita. Disfrutadla.


"El día que yo fui feliz 
nadie tocaba el violín, 
ni una maldita florecita 
ni arco iris sobre mí".








martes, 9 de agosto de 2016

ASMR O MIL MANERAS DE INVOCAR A MORFEO.

Hoy quiero dedicar mi entrada a un gran descubrimiento que llegó a mi vida de casualidad por diciembre más o menos, cuando recuerdo que por circunstancias me costaba conciliar el sueño y del que ahora ya no puedo prescindir. 

Siempre me ha relajado mucho escuchar a alguien susurrar, cuando veía una película en la que bajaban el volumen de la voz, me producía un cosquilleo en la cabeza que me adormecía placenteramente, así que una de esas noches en las que Morfeo se olvidaba de visitarme, decidí buscar en Youtube algún vídeo de susurros para ayudarme a dormir. Y de repente, aterrizó en mí el ASMR (las siglas en inglés de Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma), que no es ni más ni menos, que todos esos hechos cotidianos que nos hacen sentirnos bien, relajarnos y "bajar la guardia" de la receptividad hacia todo, excepto eso que tanto bien nos hace en ese instante. Por poner algún ejemplo: ver a alguien pasar las páginas de un libro o el sonido de las uñas al golpear suavemente una superficie (esto último en el ASMR es conocido como "tapping"). 
Desde diciembre hasta ahora he visto infinidad de vídeos de diferentes canales, pero cuando conocí a Susurros del Surr, todo lo demás quedó pequeño. Esta chica es una persona que trabaja con constancia sus vídeos, con una gran variedad de recursos y un don especial para crear paz a quien se coloca cada noche los auriculares y se deja llevar. En su canal podéis encontrar diferentes maneras de darle forma al ASMR, desde sonidos con agua, pastillas efervescentes, voz baja, susurros (como su nombre bien indica), tapping y experimentos que la hacen innovadora y sin duda, para mí y mucha gente más, la mejor en su terreno.
No soy una persona con insomnio, ni he necesitado jamás pastillas para dormir, pero puedo decir que el ASMR y más concretamente el canal Susurros del Surr me ha creado una adicción, tanto es así que incluso cuando no duermo en casa llevo mis auriculares conmigo para no quedarme ni una noche sin mi vídeo, llegue a la hora que llegue o en las circunstancias que esté, con quien esté o donde esté. Nunca sin mi vídeo. 

No os puedo decir mucho más, sólo que si estáis interesados o curiosos, investiguéis y seguro que no os defrauda. Si alguna noche no conseguís entrar en fase REM, es posible que de este modo lo logréis, pero como digo, crea adicción, aunque creo que sin duda es una de las más sanas que se pueden tener. ¡Larga vida al ASMR!

Y aquí os dejo un enlace para que comprobéis de primera mano lo genial que es este mundo, que si bien es cierto al principio me parecía siniestro y singular, pronto lo comprendí y ahora forma parte de mí, mientras hago propaganda de ello en todas partes. 
Aquí, Susurros del Surr os explica con total claridad qué es el ASMR y todas las variantes que tiene. 
A disfrutarlo y muchas gracias Surr por este gran trabajo. 

https://www.youtube.com/watch?v=kCXlu7RZcdk




Y cómo no, hoy también toca canción, y creo que para acompañar esta entrada, nada mejor que una tranquila. Sean Lennon (sí, el hijo de John), nos canta Parachute. Temazo.

https://www.youtube.com/watch?v=Zpkz6vitDzU

"In the clouds for days". 

miércoles, 27 de julio de 2016

INTROSPECCIÓN 2.0

He llorado mucho, no sé si más que cualquier otro, pero sé en primera persona que son muchas las lágrimas que he derramado a cualquier hora, en cualquier circunstancia, por diferentes motivos, en días que recuerdo y que he olvidado...
También he reído mucho, muchísimo, en ocasiones hasta dolerme la barriga, hasta casi ahogarme en una piscina de olas o hasta desencajarme la mandíbula. Me acuerdo una vez, hace algunos años, que fue tal el ataque de risa, que caí de la silla hacia atrás y me di un buen golpe en la espalda y aun así seguí riendo, no podía parar. Me hice daño pero juro que lo recuerdo valiendo la pena.
He callado muchas cosas que pensaba que podía callar, he aguantado, en ocasiones, por encima de mis posibilidades, he tanteado terrenos en silencio para ver si podía hablar y esas veces, aunque costase, he callado. A veces por miedo, a veces por un simple favor, a veces por desgana o desazón...
He soportado personas que me han carcomido interiormente, he tenido que escuchar cosas realmente intolerables, y tolerar miradas, frases o gestos que estaban fuera de los límites que marco.
He creído que estaba loca por el mero hecho de darme cuenta que nadie me comprendía. Me ha resultado, tantísimas veces, imposible expresar el dolor que podía sentir en ese instante porque sabía que ningún ser humano del mundo lograría sentirlo. 

Y al final, cuando ya quedan tan lejos mis primeros pasos, mis primeros juguetes, mi primer corte de pelo, mi primera borrachera o el primer cigarro que encendí. Cuando queda tan lejos el verano que aprendí a nadar o el que aprendí a bailar. Cuando miras al horizonte de la lejanía a las puertas del cuarto de siglo, sabes que has hecho una buena elección en tu camino. Sabes que ahora, con la serenidad que ofrece el ir construyendo tu vida a tu manera (aunque llena de incertidumbre como la de cualquier joven), ves con otros ojos la que eras hace 20, 15, 10 o 5 años atrás. Sabes que has ido perfeccionando tu mundo y sobre todo perfeccionándote tú. Pues si uno no pule sus defectos, no puede distinguir qué es lo que quiere o necesita para uno mismo. Al final el círculo se reduce y quedan los mejores, los que encajan y los que están por llegar.
De nada vale callar, aguantar o soportar. De nada vale llorar si no es para crecer, para sanar, para avanzar. Y siempre se logra, siempre se mira hacia adelante, nunca se deja de aprender; las lecciones quedan patentes con cada instante, todo está atado y conectado, la vida es un circuito perfecto. 
Lo que se fue ya no vuelve a ser o no vuelve a ser como fue. Esa es la única filosofía cierta de la vida, la que arrastra nuestro pasado, la que consta en nuestro presente y la que marca un futuro que realmente no existe. Pisa con fuerza el suelo que te sostiene y camina. Cada paso te acerca a tus metas, cada segundo te aleja de tus disgustos. 
He aprendido, o mejor dicho, he comprendido, que todo se va y vale la pena pedir perdón y vale la pena luchar por quien quieres, y vale la pena dejar ir y vale la pena pensar y decidir. Nos preocupan, diariamente, tonterías que nunca tendrán tanta importancia fuera de los márgenes de nuestra imaginación, tan inmensamente absurda la mayoría de ocasiones. Enfréntate a tus fantasmas, míralos a la cara y lucha contra ellos, no con ellos. No les hagas el camino fácil, son pequeños, muy pequeños.
Al final, lo que queda, es la propia existencia que se encargará de borrar tu muerte, pero que nunca muera tu recuerdo de la existencia de quien amaste. 

Eso sólo depende de ti.






Hoy, una de mis joyas favoritas, una canción que me gusta muchísimo y con la que me siento bastante identificada, desde el propio título: Drama Queen de Green  Day.

https://www.youtube.com/watch?v=yAKGwfQarTE

"Everyone's drama queen is old enough to bleed now". 

sábado, 16 de julio de 2016

AIRE

Un gran amasijo de hierros enlazados entre sí gobernaba su cabeza. Su estómago, en ese momento, no era mucho más que el enredo al que su cerebro estaba siendo sometido. Tenía miedo, y estaba segura de haber conocido esa sensación en otras ocasiones, pero en todas y cada una de ellas, era impactante y desagradable, como esas cosas que a deshora nos desvelan los sueños. Sentía presión, una presión golpeando fuertemente su nuca, un sudor frío recorriendo hasta el último rincón oculto y desamparado de su cuerpo, hasta ese, por ejemplo, dedo pequeño del pie del que sólo oía hablar cuando se daba un golpe. "Ojalá estuviera ahí, golpeándome con cualquier mueble, de mi ahora tan añorado hogar, eso significaría muchas cosas, pero sobre todo que estaría pisando terreno seguro", pensaba ella entre sollozos que retumbaban en la desierta noche, como aullidos de loba atrapada en una trampa mortal. 
La tensión también se había apoderado de su cabello tizón y experimentaba a su vez un desaliento propio de a quien el pánico tiene secuestrado. La ansiedad vagaba a sus anchas por unas células que en otro momento se habían sentido tranquilas. Neuronas amordazadas por una histeria detonada. No era el fin, o al menos eso se intentaba ella repetir. 


Podría ser el comienzo de un libro. 

Continuará...




Aire - Mecano 

"Este cuarto es muy pequeño, para las cosas que sueño". 

viernes, 1 de julio de 2016

IMPACTO

El último capítulo del libro que terminé hace unos días, decía algo así como que a las personas nos gusta ayudar a los demás para hacer crecer nuestro ego, es decir, siempre nos volcamos en facilitar nuestra mano a aquellos que consideramos están por debajo de nuestros privilegios o de nuestra propia vida. No eran estas las palabras textuales, pero sí el mensaje. 
Lo cierto es que nunca me había planteado el auxilio al resto de esa forma. Siempre me ha gustado prestar mis manos a aquellos que me las pidan, pero nunca imaginé que con ello, bien es cierto, uno se retroalimenta y como consecuencia se crea un bloqueo emocional en ambas partes, el auxiliado y el auxiliador. 
Necesitamos sentir la bendición constante del mundo, necesitamos que los demás sepan lo buenos que somos con obras caritativas a costa de una vida, bien sea humana u otro tipo de animal. Es una necesidad del ser humano, aunque no nos lo planteemos a menudo: nadie se considera mala persona. 
Nos apresuramos a borrar las manchas de nuestro pasaje con buenos intentos de caridad, pero realmente, a nivel global y no individual, ¿lo hacemos por los demás o por nosotros mismos? Siempre que hablan personas que pertenecen a un voluntariado, cualquiera que sea, los oiréis decir que es una satisfacción enorme, que a nivel personal no tiene comparación, que te llena y bla, bla, bla. Ahí está la clave de todo lo que hacemos: la satisfacción personal, incluso cuando es a otro al que debería satisfacer tu trabajo. Pero el ser humano es egoísta desde su nacimiento, el egoísmo forma parte de nuestro modo de vida y ya no por la sociedad en la que vivimos (que lo engrandece hasta límites insospechados), sino desde que la humanidad se creó. Por eso se descubrió que los animales eran comestibles, por ejemplo, ¿no? Y por eso a día de hoy seguimos anclados a un gobierno corrupto, por ejemplo, ¿no?
La empatía es una palabra que escuchamos muchas veces, pero de la que carecemos todos, aunque cabe decir que hay quien la domina mejor que otros y aunque el humano es patológicamente egoísta desde tiempos ancestrales, es posible que en la actualidad aún lo sea más. 
Es el punto común que nos une en masa y cuando eso se lleva a las urnas, a una democracia que lamentablemente da resultados nefastos, el pueblo se enfrenta y se disipan como moléculas de polvo y por completo, las ganas de ayudar al otro, y ahí es cuando realmente sale el verdadero carácter humano, el de "cooperar hasta que a mí me haga falta". 
No somos más que seres ignorantes creyéndonos con total posesión de la verdad, pensando que tenemos valores por votar con más fuerza que nunca. Y no es cuestión de ideología, como no me canso de repetir, sino de dignidad. El pobre votando al rico, para que así siempre haya desfavorecidos y podamos ser voluntarios de nuestro propio ego, ayudando mientras endiosamos nuestro "yo interior", hablando de fuerza vulnerando al fuerte. Este es el camino que le vamos a dejar a nuestros hijos. 
Nadie tiene la culpa, y todos la tenemos. 

Una de mis fotografías favoritas: "El impacto de un libro". 




Canciones que hablan por sí solas: Pink Floyd - Another Brick In The Wall 


"All in all it's just another brick in the wall".

viernes, 24 de junio de 2016

ODA A MI FAMILIA

No me gustan los hospitales. Es posible que no sea la única, aunque hay personas que por vocación, aman o anhelan trabajar en uno, pero raro es el ser humano al que le gusten estos edificios con ventanales que de noche tienen todas sus luces encendidas, ofreciendo una panorámica exterior de vida, que en muchos casos, tras esos muros, penden algunas de un hilo.
En realidad mi aberración por los hospitales va más allá. Me producen recuerdos intensos, con dunas, sin dudas, muy ciertos; recuerdos de una infancia donde los pisé más de lo que a cualquier niño le gustaría estar, recuerdos de goteros, de esparadrapos que al quitarlos dolían, de estancias oscuras, frías, de más niños a mi alrededor. Y recuerdos de la cálida compañía de mi madre, de la siempre incondicional presencia de mi padre, de ellos, siempre fieles a mi lado, cuando era una niña de 5 años y cuando hace apenas un año, una complicación respiratoria me tuvo varios días postrada en una cama, entre revistas del corazón y desquicio comprensible. 
Durante estos años, no podría enumerar las veces que he estado en un hospital, aunque por suerte para mi persona, cuando crecí, fui más veces por los demás que por mí. Recuerdo el verano de 2002, cuando mi madre estuvo realmente enferma y el hospital era su segunda casa, o aquel marzo de 2010 cuando fue intervenida quirúrgicamente por un cáncer de pecho. No podría olvidar cómo nos abrazamos mis hermanos y yo cuando nos dijeron que todo había salido bien, y los nervios previos, mordiéndonos las uñas, matando el tiempo, viendo pasar las horas. Luego vinieron muchas visitas más al hospital y todas con noticias realmente buenas, siempre todo parece terminar con un bonito final feliz. 
Hoy necesitaba desahogarme, y qué mejor que mi blog, mi vía de escape, porque en esta maravillosa y algo calurosa noche de San Juan, con su preciosa luna anaranjada y gigantesca observando con envidia lo que acontece en cada playa de aquí abajo, hoy, en este día que yo tantas veces celebré hace años con mi botella de tequila, la he pasado en el hospital con mi padre. No entraré en detalles, pues al final ha resultado ser algo mucho menos grave de lo que en un principio pensábamos y está perfectamente, pero él, mi valiente padre, el motor de esta familia, el que jamás se queja, quien nos ha enseñado el 50% de las cosas que sabemos... a él, por primera vez en toda mi existencia, lo he visto vulnerable, frágil, intentando hacerse el fuerte, pero sabiendo que necesitaba la presencia de los que más quiere. Como en su día, por ejemplo yo, también necesité la suya y la tuve, tantas veces como hizo falta. Sin lamento alguno. Firme, serio y preocupado, así como es él. Hoy las tornas habían cambiado y siempre pienso que las cosas tienen un "por qué" y el por qué de esto era para demostrarle a mi padre, que nunca estará solo (aunque eso ya lo sabía), que lo queremos con locura y que él nos ha enseñado a ser fieles, a ser fuertes y sobre todo a ser valientes. Y en esta vida se puede con todo, no me cabe ningún tipo de duda al respecto. Es más, la propia vida se encarga de hacerte dura, de curtir tu alma, de endurecer la mente y sacar pecho a todo lo que acontezca.
Amo a mi familia, y tras unos días de incertidumbre, esta noche estoy contenta y puedo decir orgullosa que es la mejor noche de San Juan que recuerdo, aunque odie los hospitales, resultando estos tan familiares para mí. 

PD. Hoy pensaba hacer una entrada sobre un libro que acabo de terminarme y que me ha hecho reflexionar bastante, pero lo cierto es que estos días no he tenido mucho tiempo, ni inspiración, así que en cuanto lo tenga en mente todo ordenado, verá la luz la nueva entrada. 


The Cranberries - Ode To My Family

https://www.youtube.com/watch?v=Zz-DJr1Qs54

"Unhappiness, where's when I was young
And we didn't give a damn
'Cause we were raised
To see life as fun and take it if we can".

miércoles, 8 de junio de 2016

OBSERVA, PIENSA, UBICA.

La madurez es aquello que descuartiza la inocencia, cuando se pierde la visibilidad de lo que se vislumbraba fresco. Se secan las raíces de lo eterno y uno tiene que coger en silencio la maleta y sin embargo, marcharse con lo puesto. Ese pulso a la vida entre lo que se fue, lo que se es y lo que se adivina que será, nos impide adaptarnos al presente. 
Una simple crisis de identidad no debería manchar las constantes vitales, porque la madurez en realidad no existe. Nunca se es lo bastante maduro, siempre nos negamos a crecer más de la cuenta y eso nos impide adaptarnos al presente. 
No nos negamos a crecer por instalarnos en el pasado, sino todo lo contrario: Por creer que el futuro siempre será más juvenil de lo que es ahora y aunque conforme pasan los años y la trayectoria va tomando forma, se observa que no es así, nos negamos a aceptar y por ello, nunca nos adaptamos al presente.
Porque el ahora jamás será suficiente, siempre hay sed de más y mejor, nuestro eje no quiere quietud, no quiere una paz que seguro algún día encontrará, pero no será en esta senda de paso que acostumbra a clavarnos sus piedras en nuestros pies; será en un mañana que no espera, y aun así solemos mirar, sin reojos ni disimulos, más allá de la ventana de lo efímero, olvidando que no hay eternidad y eso, nos impide adaptarnos al presente.  
Pensar cuando no es necesario pensar, intervenir a sanar a deshora, y entonces a destiempo el tiempo ya se agota, pero continuamos poniéndonos de puntillas para creer que así se divisará el horizonte más amplio de lo que ahora se muestra desnudo ante nuestras miradas; abanicar momentos avivando sus ascuas y desmantelar el cerebro para que no grite nada. Y es ahí, sólo ahí, en las profundidades de la oscuridad personal, intransferible y humana, donde se esconde la irrefutable forma con la que impedimos adaptarnos al presente. 





La canción de hoy, es Going to a town de George Michael, aunque a mí personalmente y salvando las distancias, me gusta más esta versión de Rufus Wainwright. Perfecta. 

https://www.youtube.com/watch?v=CtVyl402W5s

"Making my own way home". 



martes, 24 de mayo de 2016

LA VEGA ES DEL TORO

Estas semanas estoy muy contenta, gracias a una noticia que también mi entorno ha recibido con entusiasmo y es la prohibición del lanceo al Toro de la Vega. Sí, ojalá pudiésemos estar hablando de la abolición total de este "festejo", pero de momento hará falta mucha más presión social para conseguir que desaparezcan los animales en cualquier festividad de este país y eso es misión de todos, sólo la unión hace la fuerza y por esta vez, aunque pareciese un milagro, se ha conseguido. Bien es cierto que habrá que esperar hasta septiembre para ver cómo se desenvuelve el día, aunque sabemos que van a desencajonar un toro que correrá como en un "encierro común" por la vega de Tordesillas, donde no hace mucho Rompesuelas agonizaba con su cuerpo cubierto de sangre, en el mismo lugar donde también lo hicieron Elegido, Volante o Vulcano. No olviden esos nombres que un día fueron expuestos a un espectáculo repulsivo en el último día de sus cortas existencias. 

Hace poco leí un artículo que hablaba sobre tauromaquia y se mencionaba una frase que me pareció curiosa. "Lo evidente es difícil de demostrar". Esa frase me hizo pensar y la verdad es que podría aplicarse a cualquier circunstancia de la vida, pero cuando la empleas hablando de este tema, encaja igual de bien que el zapato de cristal al pie de Cenicienta. 
Un toro no es un perro, evidentemente, un toro se mueve por instinto puro y duro y no alberga los sentimientos de un can, que a lo largo de los siglos ha sido adaptado al ser humano, como su compañero más fiel. Un toro, según dicen, pasa sus cinco años de media de vida, como un verdadero rey, corriendo libremente por las dehesas, dicen de él que se cría para ello, que alimenta a mucha gente y que realmente se le respeta. Hasta ahí todo va bien, el problema es que todas esas excusas baratas, a mi parecer, no dan a nadie el derecho de exponer a un animal a un "espectáculo" donde su sangre va a ser aclamada por un público que ahí no ve un ser vivo. Porque si por un momento, cualquiera de los que pagan una entrada por ir a una plaza de toros o se pasean triunfantes por las calles de un pueblo que cree que sus tradiciones están por encima del bien y del mal, se pararan a meditar que eso que tienen ante sus ojos, cansado, asustado, aturdido, acorralado y desangrado, siente dolor, quizás comprenderían por qué somo tantos (y somos mayoría) los que pedimos a gritos que desaparezca esto que algún día fue seña de identidad de un país, que desde luego, no está en el presente para alardear de cultura. 
"Lo evidente es difícil de demostrar", ¡y tan difícil! Pero lo evidente ante la ignorancia elegida y autoimpuesta por uno mismo con una venda en los ojos, más bien diría que es imposible de demostrar. Pero no hay que rendirse, no hay que cansarse. Yo también un día fui partícipe de los toros como diversión, también contribuí a lo que hoy veo salvaje y medieval. También estuve tras una barrera gritando cada vez que el toro se acercaba, ¡cómo si no tuviese yo más cosas que hacer en la vida! Pero llegó mi punto de inflexión, cuando los últimos años eso ya no me divertía. Cuando empecé a pensar. Cuando comenzó a darme más pena que risa y lloré escuchando un toro bramar de miedo mientras lo embolaban. En ese momento supe que algo no funcionaba y que no quería ser una más entre una multitud cuya empatía perdieron huyendo de un animal que no ha decidido estar ahí o quizás la perdieron en algún libro que nunca leyeron o puede ser que en esos viajes que aún les quedan por hacer, más allá del mundo de su pueblo y sus "tradiciones". No señalo a nadie con el dedo, pero sí generalizo, porque divertirse ante el sufrimiento de un ser vivo y lo peor de todo, no ser consciente de ello por tenerlo interiorizado, no es sano, no es normal, ni es razonable. Yo siempre intento respetar las aficiones de todas las personas, en la diversidad está el gusto, básicamente porque me agrada que también las mías sean respetadas, pero esto no sólo no puedo respetarlo, es que tampoco puedo aceptarlo, ni comprenderlo. Porque el mundo es maravilloso y alberga un millón de cosas que se pueden hacer sin dañar a aquellos que sienten y padecen, a aquellos que por tamaño son más fuertes, pero mentalmente son más vulnerables y el ser humano se aprovecha de ello. 
Así que por supuesto, la noticia del Toro de la Vega para mí ha sido muy importante y cuando me enteré no cupe en mí de alegría. Es hermoso cuando todo se va poniendo en su sitio, cuando la sociedad se une en una sola voz y se crean cosas tan fantásticas como esta. Porque no pararemos hasta conseguir un país libre de maltrato animal amparado en la más que desgastada palabra "tradición", y porque es mucho más bonito decir "evolución". Porque amo a los animales y por eso siempre estaré de su parte, hay que darles voz, nosotros que podemos y algún día no tendremos que replantearnos esto, porque simplemente será algo normal: el respeto al prójimo.
Si no lo ven mis ojos, que mis hijos sí lo vean. 




Adjunto un pequeño texto que escribí en julio de 2015: 

"El ser humano tiene un gran sentido de inferioridad, pues se mide a un animal en fuerza, aun sabiendo que este es cien veces superior, con armas artificiales inventadas para matar. 
Un cara a cara sería inviable, pero la diferencia es que un animal, jamás iría a territorio ajeno a medirse con trampas a un ser humano."


Hoy esta canción, porque cuando la escucho, aún logro creer en la humanidad. 

https://www.youtube.com/watch?v=Pe_Z4RVVZfU

"Si los hombres han llegado hasta la Luna, si desde Sevilla puedo hablar con alguien que esté en Nueva York, si la medicina cura lo que antes era una muerte segura, dime por qué no es posible nuestro amor".

lunes, 23 de mayo de 2016

DELIRIOS

Qué fácil sería caminar, rodar, girar, sentir o vivir si el diálogo fuese la única vía factible de comunicación. Un lugar (al que no llamaremos mundo), donde los gestos sean simplemente eso, gestos, sin doble rasero, ni esa intención de picardía que hace tanto enfadar a otro. Un lugar aparentemente sano, donde las flores crezcan con más colores primarios que nunca y donde la luz del sol sea nuestra única despreocupación real, con dorados flecos de felicidad. Un lugar ¿maravilloso?, en el que las personas se comprendan, donde una explicación valga y las palabras tomen una importancia inaudita y peculiar para conseguir un estado de ¿bienestar? jamás descubierto antes. 

Qué fácil sería, pues, rodar, girar, sentir o vivir, en un suelo habitable, repleto de asfalto y bocas llenas alimentadas de buen hacer. No habría rencillas, ni discusiones, ni peleas, ni guerras. No habrían clavos ardiendo, ni quebraderos de cabeza.

Qué sencillo sería, pues, aburrirse, morir, no equivocarse o dormir sin hablar, sin roncar, sin sonambulear. Qué espeluznantemente poco complicado sería precipitarse al vacío del abismo y pellizcarse sin sentir si uno está vivo. Cuántas vueltas de hoja por pasar nos quedarían pendientes a la espera de un instante que siempre parece ser pasado sin haber sido presente. Cuántos capítulos sin vivir se hubiesen quedado en el camino con esa esquinita doblada un día, marcando un stand by que se alargó en el tiempo, antes de este acabose. De esta NADA que ha estallado en mi cabeza, en forma de utopía, quizás. 
La NADA es la definición exacta del todo. Y el todo, es simplemente NADA.
Porque no habría NADA sin todo, ni todo sería posible sin NADA. Tan fácil como caminar o no hacerlo, como correr sin sofocar el corazón o mirar el sol marcharse una tarde de verano, sin erizarse en el cuerpo la piel interior. La que no se ve. La que hace que seamos incomprensibles como personas y entre personas. 

No piensen en este texto demasiado, jamás podría ocurrir y si ocurre, que sea fácil, pues. 

Carol.


Las nubes de tu pelo - Fito y Fitipaldis

https://www.youtube.com/watch?v=qdG2i-QqG54

"Lo mejor del sol, el brillo de la luna". 

lunes, 2 de mayo de 2016

NIÑOS, SOLUCIÓN FINAL.

Anoche estuve leyendo y leyendo, como he hecho tantas otras veces, información, páginas y blogs sobre el Holocausto. No durante todo el período del Tercer Reich, no de cuando Hitler llega al poder, de cuando se instala o de la Noche de los Cristales Rotos, sino desde esa parte llamada "solución final", cuando se construyó Auschwitz II en Bikernau; sí, a veces soy un poco morbosa y me gusta interesarme por las cosas más espantosas de la historia en profundidad, pero no puedo evitarlo.
Aunque en realidad anoche me centré especialmente en lo que a mí, a día de hoy, me sigue haciendo llorar cuando veo fotos o documentales y eso que no he visto El niño con el pijama de rayas (2006) -seré la única, por cierto-; sí, hablo de los niños, de lo que sin duda ha sido siempre la parte más vulnerable, perjudicada y contaminada a lo largo de los siglos. Leyendo hasta exprimir el último dato posible, me vino a la mente, en forma de flash y como si yo hubiese estado allí presente, el dolor y sufrimiento que ni tan siquiera les dio tiempo a sentir a todos aquellos niños que fueron separados de sus padres, inservibles para cualquier trabajo infrahumano al que eran sometidos los adultos y arrebatados de su alma para toda la eternidad, para terminar formando parte de unos libros de historia que no los mencionan. Porque en este mundo en el que vivimos, también actualmente y me atrevería a decir que de una forma mucho más descabellada, parece que la niñez está condenada a padecer los errores de nuestras enfermas mentes de "mayores". La historia nos lo grita continuamente y así es como lo vivieron los niños a los que sin piedad, se les condujo por una senda que los llevaría a la luz celestial sin darles opción a sus huesos crecer. Y entonces recordé una escena de La lista de Schindler (1993), cuando sale una niñita preciosa, con su abriguito rojo. Quien haya visto esta película sabrá que es en blanco y negro, sin embargo en esa escena, sólo su chaqueta se puede ver en color, el de la sangre derramada de la más absoluta inocencia. 
Unas escenas después, ese mismo abrigo se encuentra apilado en una montaña de objetos personales que ya no tienen ningún valor para quienes, sin excepción, han sido gaseados. Sí, esa niñita preciosa de tirabuzones, había sido ejecutada de una de las maneras más crueles que puedan existir: sin comprender. 
Como murieron todos y cada uno de los millones de niños aquellos días, aquellos días a los que Hitler puso el nombre, pero junto a él hubieron miles de manos que jamás miraron a los ojos a un niño, aun teniendo hijos. Esos que no consintieron que crecieran esas tiernas raíces, para que así, jamás se convirtieran en un enorme y alimentado árbol, que vengara a sus progenitores. 
Es curioso, porque en aquellos años, había mucha gente que desconocía lo que sucedía, pero fuese lo que fuese, debía estar bien, pues seguramente los judíos sólo querían quitar derechos y empleo a los alemanes verdaderos y auténticos, los que su "grupo sanguíneo determinaba su única raza posible para habitar ese país". Y nadie salió a la calle a gritar por esas personas, nadie fue la voz de esos niños, porque el pueblo consintió aquello, porque estaban de acuerdo. 
Fijaos, pongo el telediario todos los días, y veo niños hambrientos, sedientos, congelados o simplemente muertos en las costas, unos directamente, no tienen la opción, ni tan siquiera, de hacer el amago de buscar ayuda en cualquier otro país mientras a otros les cierran fronteras, les acorralan y les arrinconan. Leo y escucho a las personas civiles, los que considero como yo o como tú que me estás leyendo, que con la suficiente dureza en sus caras, acusan de lo mismo que los alemanes en su día hicieron con los judíos. Pero esta vez, con la comodidad que aporta escupirlo desde el sofá de casa. 
Y evidentemente a mí esto me da miedo, mucho mucho miedo, el que haya seres humanos que no sean capaces de ver más allá en los ojos de un niño; sin escrúpulos y sin razón. Que su dedo acusador señale almas puras que no saben por qué, ni cómo, ni cuándo. No entienden de crueldad, porque aún no les debería haber llegado la hora de conocerla. Como si no llevásemos suficientes cadáveres sin crecer cargados a nuestra espalda...
Y aún nos planteamos si sería posible que sucediera La Ola (2008) en la vida real. Por favor, queridos, si el peor Hitler que ha habido, hay y habrá en la historia, somos nosotros mismos. 

"Nunca es demasiado tarde para tener una infancia feliz".
Tom Robbins.



La canción de hoy se titula Children, como no podía ser de otro modo, de Robert Miles. todo un himno de mediados de los 90. 

https://www.youtube.com/watch?v=QwqmJilXxJY

Por los grandes olvidados de nuestra historia. Por ellos. Por los niños.